Sri Lanka

UNICEF ayuda la población de Sri Lanka afectada por el tsunami a comprobar la calidad del agua que consume

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Con la ayuda de su amiga Nelka, esta niña de 14 años de edad llamada Gayanthika examina el agua del pozo de su escuela, ubicada en el Distrito de Galle, en Sri Lanka meridional.

Por Francis Mead

GALLE, Sri Lanka, diciembre de 2007 – Gran parte de la población de la Provincia Meridional de Sri Lanka contaba con acceso limitado al agua potable aún antes de que la región fuera castigada hace tres años por un tsunami que anegó los pozos de agua y los tanques sépticos, y que empujó las aguas contaminadas a lo largo de la costa. Tres años más tarde, ese problema continúa.

En una pequeña aldea en los suburbios de la ciudad de Galle, los habitantes de un grupo de casas ubicadas en terrenos bajos que habían sido destruidas por el tsunami las reconstruyeron en el mismo sitio, que continúa inundándose con frecuencia. En esa zona, las aguas estancadas están cubiertas de desperdicios y las fábricas contaminan un pequeño curso de agua que corre por un lecho de lodo blando.

La situación es aun más peligrosa debido a que se han construido letrinas demasiado cerca de los pozos de agua, y las bacterias contaminan gradualmente las napas subterráneas. La población infantil vive amenazada por la diarrea y otras enfermedades peligrosas.

Dos soluciones

UNICEF respalda dos proyectos que enfocan el problema desde ángulos diferentes. Uno se basa en la alta tecnología y el otro en métodos más elementales. En la localidad de Tangalle se construye una planta de tratamiento del agua que triplicará el suministro de agua corriente y potable de la región, y que abastecerá eventualmente a unas 12.000 familias.

Ejemplo del enfoque tecnológico más simple es la pequeña botella que sostiene en sus manos Gayanthika, una niña de 14 años de edad que la llena con el agua de un arroyo cercano a su escuela, en el Distrito de Galle. Posteriormente, la niña tomará otra muestra del pozo de su escuela.

La botella que sostiene Gayanthika contiene elementos químicos que, al reaccionar con el agua, le indican si la fuente de agua de su escuela está contaminada por las aguas cloacales. En ese caso, el compuesto químico oscurecerá el agua de la muestra, que despedirá un desagradable aroma sulfuroso.

Pero allí no terminan las cosas, como aclara Meena, el popular personaje de dibujos animados en “Meena, mi agua es pura”. En esa película, que forma parte de una vasta campaña de educación que se lleva a cabo en la región, se explica que a pesar de los resultados del análisis, el agua puede ser consumida si se la purifica. Por ejemplo, se puede tratar el agua guardándola en botellas y dejándola al sol durante seis horas, o hirviéndola varios minutos.

“Debido a que el agua puede contener gérmenes perjudiciales, sabemos que es mejor purificarla antes de beberla”, explica Gayanthika.

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Gayanthika inspecciona un equipo de análisis del agua, cuyo olor sulfuroso indica que el líquido está contaminado.

El análisis indica que el agua está contaminada

Cuando termina el breve proceso de análisis, el peculiar olor que escapa de la botella confirma que el agua del pozo de la escuela está contaminada, de manera que Gayanthika y sus compañeros la hierven. Además, llenan con ella varias botellas de plástico que alinean al sol.

Suranga De Silva, oficial de UNICEF a cargo de los proyectos de agua en la Provincia Meridional, colabora con los inspectores de salud pública locales en la divulgación de estos conocimientos a las familias de la región. En el Distrito de Matara, unas 1.000 familias ya han tenido ocasión de emplear los equipos de análisis del agua.

Daya Kumarasena, que vive en el pueblo costero de Dickwella, acaba de extraer agua de su pozo y llena la botella. Le pregunta al inspector sanitario si es verdad que se puede beber el agua que se ha oscurecido durante el análisis. “Si el agua ha sido tratada”, responde el funcionario, “la puede beber”.

La Sra. Kumarasena se dirige a la cocina de su casa y pasa el agua a una tetera. Posteriormente, volverá a analizarla. “De esta manera”, dice la Sra. De Silva, “las personas pueden enterarse del estado del agua que se consume en su hogar, y tomar las precauciones que correspondan”.


 

 

Vídeo (en inglés)

Noviembre de 2007: Francis Mead, de UNICEF, informa sobre diversos proyectos de purificación del agua que consumen los niños y niñas en Sri Lanka.
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