Somalia

Los espacios acogedores para la infancia que reciben apoyo de UNICEF prestan asistencia a los niños desplazados en Somalia

Por Eva Gilliam

MOGADISHU, Somalia, 9 de noviembre de 2011. Para los cientos de miles de niños y niñas desplazados de Somalia, la vida cotidiana es una mezcla de miedo e inseguridad. Las comunidades se separan, a medida que las familias dejan sus aldeas para huir del conflicto en marcha. Si sobreviven el viaje a Mogadishu, sus vidas no son mucho más fáciles, ya que se enfrentan al desafío diario que supone encontrar alimentos y refugio.

VÍDEO (en inglés): Eva Gilliam, corresponsal de UNICEF, informa sobre los espacios acogedores para la infancia para los niños desplazados en Somalia.  Véalo en RealPlayer

 

Para los niños, esta experiencia puede ser traumática. Después de haber huido de sus hogares en busca de seguridad, se encuentran en campamentos superpoblados, lejos de cuanto conocen.

“Han afrontado numerosos problemas en el camino mientras huían”, dijo Omar Ahmed, que trabaja con la ONG Cesvi, aliada de UNICEF, en lo que se denomina un espacio acogedor para la infancia en la capital somalí. “Así que primero entrevistamos a los niños para ver cuáles son los problemas que podrían haber tenido, luego los inscribimos y si creemos que lo necesitan, los remitimos a los servicios de salud”.

El espacio para niños donde trabaja Ahmed está en un conjunto de pequeñas tiendas de campaña blancas situado entre los muros acribillados por las balas de Mogadishu. En conjunto, proporcionan un espacio seguro a más de 200 niños.

Imagen del UNICEF
© UNICEF video
Una niña desplazada, en un espacio acogedor para la infancia en Mogadishu (Somalia).

Aquí, los niños reciben la ayuda alimentaria básica y los servicios de agua y saneamiento que necesitan desesperadamente. La educación es también una parte importante del programa diario y hay clases fundamentales de alfabetización y de matemáticas disponibles para todos los niños; pero más que todo eso, estos niños tienen la posibilidad de jugar.

Caer en el olvido

“Se trata del apoyo psicosocial porque los niños pueden estar juntos”, explicó Brown Kanyangi, una consultora de identificación, ubicación y reunificación que trabaja para UNICEF. “El solo hecho de estar con otros niños puede aliviar el estrés”.

Cada espacio acogedor para la infancia dispone de facilitadores de organizaciones no gubernamentales aliadas de UNICEF que trabajan con los niños. Varios de los aliados también disponen de trabajadores sociales que ayudan a identificar a los niños que necesitan atención y protección y los remiten a los servicios apropiados.

Aunque la mayoría de los niños llegan a los campamentos de desplazados con sus familias, algunos han quedado trágicamente separados de sus progenitores y se encuentran abandonados a su suerte u obligados a depender de miembros de la comunidad que ya han llegado al límite de sus posibilidades.

Imagen del UNICEF
© UNICEF video
Una pequeña tienda de campaña blanca que sirve como espacio acogedor para la infancia para 200 niños y niñas.

“Muchos niños separados de sus padres han sido acogidos por la comunidad”, dijo Bindu Abraham, especialista en protección infantil de UNICEF en Somalia. “Con el movimiento de personas que huyen de sus hogares en esta situación de emergencia, la estructura de la comunidad que, por lo general siempre sirvió de apoyo, se ha quebrado también, por lo que algunos niños caen en el olvido”.

Reunir a las familias

En un reciente curso de capacitación de UNICEF realizado en Mogadishu, los aliados aprendieron a identificar y registrar a los niños separados y no acompañados, con el objetivo de reunirlos con sus familias, así como de prestarles apoyo psicosocial.

Por medio de un proceso de consultas con aproximadamente 20 personas de 10 organizaciones no gubernamentales aliadas, se estableció un enfoque cultural y contextualmente apropiado para la recopilación, gestión y difusión de información, así como para garantizar la seguridad de los datos recogidos. El sistema establecido durante esta capacitación se utiliza ahora para documentar los casos de niños separados y no acompañados, con hincapié en la protección y la seguridad de la información para que los niños registrados no corran peligro.

“Hemos aprendido mucho en esta capacitación”, dijo Ahmed, que asistió al curso de UNICEF. “Hemos aprendido a identificar a los niños que están separados de sus progenitores y también la manera de realizar una tarea de divulgación para encontrar a los padres y madres, además de reunir a las familias”.

Hasta la fecha, casi 32.000 niños están disfrutando de los recursos y actividades de más de 350 espacios acogedores para la infancia gestionados por aliados de UNICEF en toda Somalia.

Para estos jóvenes, el acceso a un espacio acogedor para la infancia significa que todavía pueden dedicarse a ser niños, incluso cuando están rodeados por los estragos del hambre, los conflictos y el caos.


 

 

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