Somalia

Rueda de preguntas en UNICEF Somalia con Hannan Sulieman: “Se trata de los niños, sin importar dónde se encuentren”

NAIROBI, Kenya, 27 de octubre de 2011. En una reciente conversación con UNICEF.org, Hannan Sulieman, Representante Adjunta de UNICEF en Somalia, describió los enormes desafíos que afrontan los niños y niñas de Somalia y sus familias en medio de la crisis del Cuerno de África, que sufre la peor sequía en décadas.

VÍDEO (en inglés): octubre 2011. La Representante Adjunta de UNICEF en Somalia, Hannan Sulieman, habla sobre su labor para defender el interés superior de los niños somalíes y sus familias en medio de la sequía, la hambruna y los conflictos.

 

El epicentro de la crisis está en la Somalia central y meridional, donde el 20 de julio se declaró la hambruna. Se estima que 750.000 personas están en riesgo inminente, incluidos 160.000 niños con desnutrición grave. En toda Somalia, 4 millones de personas necesitan con urgencia asistencia humanitaria: la mitad son niños.

En este grave contexto, Sulieman respondió a algunas de las preguntas más importantes.

UNICEF.org: ¿Cuál es el estado general de los niños y niñas en Somalia, a poco más de tres meses después de la declaración de la hambruna en el sur?

Hannan Sulieman: En el sur de Somalia todavía estamos en una situación donde más del 40% de los niños padecen desnutrición y, entre ellos, el 50% desnutrición grave, algo que en realidad va más allá de cualquier nivel aceptable. Incluso antes de que se declarara la hambruna ya nos encontrábamos por encima de los umbrales de emergencia en materia de desnutrición. Fuera de las zonas de hambruna, la situación también es muy difícil para los niños. Esta es una hambruna infantil. Un gran número de niños mueren a diario.

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© UNICEF video
Hannan Sulieman, Representante Adjunta de UNICEF en Somalia.

UNICEF.org: ¿Mejorarán las condiciones durante la actual temporada de cosechas?

HS: Hay que darse cuenta de que se trata de una cosecha limitada. Tenemos que seguir apoyando a los niños en el sur de Somalia. Durante los últimos años hemos invertido en los programas, y luego, por supuesto, después de que se declarara la hambruna, recibimos una enorme cantidad de apoyo financiero. Los donantes han sido muy generosos. Desde entonces, hemos ampliado el programa de nutrición, de salud, así como el de agua y demás sectores, además vamos a seguir haciéndolo hasta mediados de 2012.

UNICEF.org: Las breves lluvias de octubre a diciembre han comenzado en algunas zonas. ¿Qué impacto tendrán?

HS: La información que tenemos es que son normales o están por debajo de lo normal. La repercusión se verá a lo largo del tiempo, pero de nuevo me gustaría decir que no se trata de una gran cosecha. No creo que marque una enorme diferencia, por lo que la ayuda tendrá que mantenerse.

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© UNICEF/NYHQ2011-1182/Holt
Mujeres y niños hacen fila para obtener comida en el campo Badbado para desplazados internos de Mogadishu (Somalia).

En cuanto a los perjuicios de las lluvias, tratamos de asegurarnos de que estamos preparados en caso de que se produzcan brotes de enfermedades o inundaciones. Ya sabemos algunos de los campamentos de desplazados internos que se encuentran en las tierras bajas están inundados, y otros aliados, dirigidos por el ACNUR, tratan de responder a estos problemas. En términos de control de enfermedades, hemos preparado suministros con antelación y hemos ofrecido capacitación sobre la gestión individualizada, ante la eventualidad de episodios de paludismo o de diarrea acuosa aguda.

UNICEF.org: ¿Cómo es la labor de UNICEF en las zonas de Somalia donde el acceso a la ayuda humanitaria está limitado?

HS: Es importante situar esto en perspectiva. UNICEF trabaja en Somalia desde 1972 y nunca hemos abandonado el sur del país. Nuestro personal nacional lleva realmente a cabo este programa allí. En los últimos años también hemos colaborado con distintos aliados, ya que trabajamos en muchos sectores. Alrededor de 500.000 personas se benefician en toda Somalia del programa de agua por medio de nuestros aliados en los sectores público y privado. Además, entablamos alianzas con más de 100 ONG y organizaciones comunitarias.

Hemos apoyado estas alianzas y las hemos ampliado de manera significativa desde que se declaró la hambruna. Eso nos pone en una situación única en comparación con otras organizaciones y ha ayudado a UNICEF a mantener su presencia en el sur de Somalia, así como a adoptar la idea de que se trata de los niños, sin importar dónde se encuentren.

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© UNICEF/NYHQ2009-1880/Deghati
Un niño somalí con desnutrición recibe alimento terapeútico listo para el consumo en un centro respaldado por UNICEF en 2009. Antes incluso de la escalada de la crisis en Somalia, la desnutrición infantil superaba los umbrales de emergencia.

UNICEF.org: ¿Puede describir la repercusión del conflicto en los niños y niñas en el sur de Somalia?

HS: Le daré un ejemplo muy, muy simple. Digamos que usted está en Baidoa o en Mogadishu o en Garbahaarreey. UNICEF apoya a una ONG. Nosotros instalamos un sistema de abastecimiento de agua.

La lucha se desata, las milicias vienen, desestabilizan completamente la situación, queman el sistema de agua. Tenemos que empezar de nuevo. Las personas se quedan sin agua –ya sea por días o por semanas, dependiendo del tiempo que dure el conflicto– hasta que volvamos a ser realmente capaces de enviar a los técnicos que pueden arreglar el sistema de abastecimiento. En términos muy simples, eso es lo que significa un conflicto. Hay veces en que uno carece de acceso a cualquier cosa. Cuando además hay una situación de hambruna, de hambre, de desnutrición, imagínese lo que puede causar el conflicto. No es posible repartir maíz y soja para los niños. Uno queda atrapado en una frontera, o queda atrapado por varios días con los camiones en ruta hacia una ciudad, cuando la gente necesitaba el cargamento ayer.

UNICEF.org: ¿Qué programas específicos ha puesto en marcha UNICEF en Somalia para hacer frente a la crisis?

HS: UNICEF cuenta con los programas estándar que tenemos en la mayoría de los países. La diferencia con Somalia es, básicamente, que UNICEF se hace cargo de la mayor parte del programa. Por ejemplo, en el programa de salud, somos esencialmente el único proveedor de todos los medicamentos para todas las clínicas de salud maternoinfantil y todos los puestos de salud en todo el país, y hay 300 o 400 de ellos. Así que si se paralizan los medicamentos de UNICEF, el sistema se paraliza.

Desde que se anunció la hambruna, hemos trabajado para conseguir un aumento de las clínicas de salud maternoinfantil, de los puestos de salud y hemos tratado de aumentar el alcance. Seguimos haciendo lo mismo en los demás sectores. Brindamos apoyo a más de 1.000 centros de nutrición en el tratamiento de la desnutrición aguda grave, también la desnutrición moderada y proporcionamos todos los suministros relacionados. Es una tarea enorme.

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© UNICEF/NYHQ2011-1182/Holt
Mujeres y niños depslazados se sientan ante un muro plagado de balazos en la zona de Wardhiglay en Mogadishu, la capital de Somalia.

UNICEF.org: ¿Qué puede decir de los nuevos tipos de intervenciones?

HS: Desde la hambruna hemos incorporado dos nuevas esferas de trabajo que no habíamos hecho antes. Hemos incorporado un programa de alimentación suplementaria general para llegar a 200.000 hogares. Eso es más de un millón de personas. En la actualidad, llegamos a cerca de 77.000 hogares. Esperamos poder llegar a los 200.000 dentro de las próximas cuatro semanas, más o menos. Se trata de una empresa enorme y muy significativa debido a la ausencia de una distribución general de la ayuda alimentaria en el sur de Somalia,.

La otra intervención es un programa de vales de emergencia. Aquí estamos tratando de llegar a 70.000 hogares con dinero en efectivo o vales que son equivalentes a lo que cuesta comprar una canasta de alimentos en Somalia. Es algo nuevo para UNICEF pero que nos pareció lo necesario en medio de una hambruna.

UNICEF.org: ¿Cuál es el panorama para la financiación de las actividades de emergencia en Somalia durante el resto del presente año y más adelante?

HS: Permítame retroceder un poco. En enero, cuando se publicó el llamamiento humanitario, UNICEF pidió 60 millones de dólares estadounidenses sólo para la respuesta en toda Somalia. A mediados de año, cuando se anunció la hambruna, revisamos esa cifra al alza, para un total de 230 millones de dólares. Los fondos de este llamamiento fueron financiados en su totalidad. Recientemente hemos tenido que aumentar de nuevo el llamamiento en otros 60 millones de dólares para otras necesidades adicionales. Por lo que todavía necesitamos 60 millones de dólares para el resto de este año.

Estamos preparando el llamamiento para el programa humanitario para 2012 y prevemos que estará en torno al mismo nivel, o cerca de los 300 millones de dólares que UNICEF necesita.


 


 

 

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