Somalia

Los aliados de UNICEF en Mogadishu luchan en pro de mujeres y niños a pesar de los retos

Imagen del UNICEF
© UNICEF Somalia/2010/ Morooka
Una paciente yace sobre una cama en uno de los hospitales de Mogadishu (Somalia), donde UNICEF respalda una ONG local para brindar atención psicosocial y apoyo a mujeres y niños.

Por Iman Morooka

MOGADISHU, Somalia, 29 de septiembre de 2010 – Resulta difícil concebir un lugar donde la situación de la infancia entrañe más riesgo que en Somalia.

Al mismo tiempo que continúan los combates en la capital, Mogadishu, y en otras zonas de las regiones centrales y meridionales del país, todos los días distintas partes cometen violaciones de los derechos de los niños con casi total impunidad. Los niños no tienen acceso a los servicios básicos y sus vidas se ven directamente amenazas. Una generación entera crece conociendo únicamente el conflicto.

El nivel y la magnitud de las graves violaciones de derechos cometidas contra la infancia en Somalia han aumentado en los últimos años e incluyen el uso y reclutamiento de niños en conflictos armados y la matanza y mutilación de niños. Sólo en Mogadishu sufren miles de niños por las consecuencias directas de uno de los conflictos más intensos e indiscriminados.

Apoyo para las víctimas

Pese a la inestable situación de seguridad, las organizaciones no gubernamentales locales continuan su labor para prevenir y responder a las violaciones de derechos cometidas contra los niños mediante la movilización de las comunidades en torno a los derechos del niño y por medio de la prestación de servicios necesarios a las víctimas.

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© UNICEF Somalia/2010/ Morooka
Female patients at the inpatient ward in one of Mogadishu's hospitals.

La Coalición de las organizaciones femeninas de base es uno de los aliados de UNICEF que brinda apoyo psicosocial a las víctimas del conflicto en Mogadishu y a sus familias. Asimismo brinda apoyo a las mujeres que sufren complicaciones severas provocadas por los partos prematuros y la mutilación genital femenina.

El hospital dirigido por la Miión de la Unión Africana en Somalia es una de las instalaciones médicas donde trabajan los asistentes sociales de la Coalición. Ésta efectúa allí evaluaciones psicosociales de los pacientes e identifica a aquellos que necesiten asistencia.

“Hasta ahora, hemos brindado apoyo a casi 9.000 casos sólo en este hospital, con una media de 80 casos diarios”, según expresó Zahra Mohamed, Directora Ejecutiva de la Coalición. “El número de casos que necesitan asesoramiento básico aumenta día a día".

“Los pacientes sufren a menudo síntomas como ira, pesadillas, flaqueza, abandono de uno mismo, sensación de miedo y sensación generalizada de impotencia”, continuó y añadió que algunos necesitan incluso ayuda para satisfacer su propia hambre y sed. Con métodos que abarcan el intercambio de papeles, los cuentacuentos y la música, el personal de la Coalición trabaja para promover una recuperación de los pacientes y mejorar su capacidad para sobreponerse.

Un refugio seguro contra la violencia

“Las necesidades de protección son mayores que nunca en Somalia”, afirmó Isabella Castrogiovanni, Jefa de Protección de UNICEF en Somalia. “Incluso cuando los niños sobreviven los primeros cinco años de vida, muchos caen víctimas del conflicto armado u otros abusos serios en casa o en su comunidad”.

Las niñas, añadió, son particularmente vulnerables.

UNICEF brinda apoyo para los aliados de Somalia con el fin de garantizar que los niños han visto vulnerados sus derechos tengan un mejor acceso a los servicios de recuperación. Entre enero y mayo de 2010, más de 54.000 niños y niñas que sufrieron las situaciones de emergencia en Somalia han recibido apoyo psicosocial en escuelas y comunidades. Una red de monitores ayuda en la identificación de las violaciones de derechos y derivan a las víctimas a los servicios apropiados.

Los espacios acogedores para la infancia –espacios protegidos específicamente para los niños– que cuentan con el apoyo de UNICEF en Somalia proporcionan lugares seguros para que los niños jueguen, socialicen, aprendan y se expresen. Estas actividades reducen el estrés que acarrea el violento conflicto armado y el desplazamiento forzoso.

“En un entorno tan extremo, la protección es un componente esencial e integral de la respuesta humanitaria de UNICEF en Somalia”, expresó Castrogiovanni. “Se trata de una intervención imprescindible para la vida para muchos de esos niños vulnerables”. La Jefa de Protección de UNICEF añadió que el compromiso a largo plazo y la financiación sostenida son cruciales para continuar la labor y crear capacidad local.

Pese a las condiciones de seguridad, que plantean varios obstáculos y riesgos, los espacios acogedores para la infancia y las actividades de apoyo psicosocial demuestran que la ejecución de los programas de protección infantil es posible y productiva, incluso en Mogadishu.


 

 

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