Somalia

A pesar de la recientes lluvias, la sequía causa en Somalia estragos sin precedentes

Imagen del UNICEF
© UNICEF/HQ06-0029/Bannon
Un pastor busca agua para su cabra en la región de Bakol, Somalia. El lugar con agua más cercano está a 25 km de distancia.

Por Blue Chevigny

NUEVA YORK, ESTADOS UNIDOS, 19 de abril de 2006 – Christian Balslev-Olesen, representante de UNICEF en Somalia, estuvo en Nueva York a principios de este mes para abordar y planificar las actividades de UNICEF destinadas a llevar ayuda humanitaria al Cuerno de África, azotado por la sequía.

Aunque las lluvias primaverales llegaron a la región en las últimas semanas, se presentan demasiado tarde para remediar la mayor parte de los daños causados por la sequía durante un periodo prolongado, dijo Balslev-Olesen.

Somalia es uno de los varios países del Cuerno de África –entre los que están Djibouti, Eritrea, Etiopía y Kenya– que durante dos años han venido sufriendo unas condiciones de extrema sequía. Se calcula que 8 millones de personas de estos países, entre ellas 1,6 millones de niños menores de cinco años, necesitan desesperadamente la ayuda salvadora. Los niños están entre los más afectados por la sequía, al debilitarse de forma rápida y letal a causa de la deshidratación y la desnutrición.

Ganado y cosechas perdidos

El pueblo somalí se ha visto especialmente golpeado por la crisis en el cuerno de África, con un 25 % de su población afectada de forma directa. Los que corren un mayor riesgo se desplazan por el país en busca de agua, un problema que hace más difícil identificarlos y llevarles la ayuda.

"Además de esto, Somalia es también un país con un brote de poliomielitis", declaró Balslev-Olesen a Dan Thomas, corresponsal de UNICEF. "Hemos documentado 200 casos de poliomielitis. Comenzó en Mogadishu, pero ya ha avanzado por todo el país."

La sequía ha sido especialmente difícil para los ganaderos, que cuentan con sus animales para sobrevivir. La salud del ganado se ha deteriorado con el paso del tiempo, y muchos animales están muriendo. Incluso con las nuevas lluvias, muy intensas en algunas partes de la región en lo que va de mes, será casi imposible superar las muertes masivas de ganado y la devastación de las cosechas que ya se han producido.

Imagen del UNICEF
© UNICEF/HQ06-0048/Bannon
Christian Balslev-Olesen, Representante de UNICEF en Somalia.

Hacen falta medidas para salvar vidas

Tras dos años de estaciones lluviosas malas, explicó Balslev-Olesen, las intensas lluvias que están cayendo, en comparación con lo que hacía falta desde hace tiempo, no son más que una gota en un balde.

"Tenemos mucho miedo de lo que va a suceder en los meses siguientes", declaró. "No habrá alimentos, no habrá forma de sobrevivir en Somalia llevando una vida normal. Esto significa que los niños dependen totalmente del tipo de ayuda que podamos proporcionar: alimentos, agua, salud y nutrición."

Sobre Somalia pesa también un gran riesgo de hambruna. Según Balslev-Olesen, la hambruna se define como una crisis alimentaria durante la cual morirán entre 10.000 y 12.000 personas de cada millón. “Y esto es un cálculo muy conservador de lo que sucederá si no se materializa la ayuda internacional necesaria”, dijo.

Para contribuir a hacer frente a esta crisis y evitar la hambruna, UNICEF trabaja con organismos aliados y comunidades locales para establecer puntos de distribución de alimentos, muchos situados juntos a tiendas de campaña que se utilizan como escuelas. UNICEF participó en el llamamiento unificado de las Naciones Unidas hecho público el 7 de abril, en el que se pedía socorro humanitario para el Cuerno de África.

Si bien es muy posible que sea demasiado tarde para salvar este año las cosechas y el ganado de Somalia, sugería Balslev-Olesen, no lo es para financiar e instaurar medidas destinadas a salvar las vidas de niños y adultos que se enfrentan a unas condiciones inconcebibles.


 

 

Audio (en inglés)

19 de abril de 2006:
Blue Chevigny, corresponsal de UNICEF, informa sobre la crisis de la sequía en Somalia, y el corresponsal Dan Thomas entrevista a Christian Balslev-Olesen, Representante de UNICEF en Somalia.

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