Panorama: Sierra Leona

El teatro de los adolescentes fomenta la paz en Sierra Leona

Ibrahim y sus compañeros actores forman parte de un grupo de Teatro para el Desarrollo, que creó una obra que desafía la cultura de la violencia y el castigo corporal, y alienta la construcción de paz.  Descarga este vídeo

 

Por Pierette James

De los 57 millones de niños que no asisten a la escuela en todo el mundo, más de la mitad vive en países marcados por la guerra y la violencia. Sin embargo, la educación es quizá la institución con más posibilidades de transformar la vida de los niños. Puede sacarlos de la pobreza, mantenerlos a salvo de la violencia y ayudarles a convertirse en ciudadanos mundiales en favor de la paz.

El 25 y 26 de junio, la Alianza Mundial por la Educación celebra en Bruselas una conferencia sobre promesas para reponer las contribuciones, organizada por la Unión Europea. En esta reunión se exhortará a la comunidad internacional a que garantice que todos los niños y niñas –particularmente los que viven en situaciones de conflicto y posconflicto – vayan a la escuela y aprendan. 

En Sierra Leona, donde una guerra civil que terminó hace más de una década todavía proyecta una sombra de violencia sobre el país, un grupo de jóvenes intérpretes está utilizando el teatro para crear conciencia sobre la violencia y el castigo corporal, y promover el mensaje de la construcción de la paz.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Video
Ibrahim, de 17 años, interpreta al hijastro, que es golpeado por su madrastra y luego castigado en la escuela.

KENEMA, Sierra Leone, 23 June 2014 – KENEMA, Sierra Leona, 23 de junio de 2014 – A medida que una multitud cada vez mayor aguarda expectante en una plaza del distrito de Kenema, en Sierra Leona, Ibrahim Jalloh, de 17 años, y sus compañeros de reparto están muy entusiasmados poco antes de iniciar la representación de su nueva obra, “El hijastro”.. 

El grupo ha creado una producción que no sólo pretende entretener, sino también educar. La obra condena la violencia y el castigo corporal y alienta la construcción de paz. El grupo de teatro se apoya en el programa de UNICEF Aprender para la paz.

“Me gusta mucho la historia de la obra”, dice Ibrahim, “porque nos enseña a nosotros y a nuestros padres a ser responsables”. Ibrahim interpreta al personaje del título, que sufre los malos tratos de su madrastra y luego es castigado en la escuela. La violencia le obliga a huir y vivir en la calle.

La historia se resuelve cuando el jefe del pueblo ayuda a todos a ver el error de sus acciones y convence al profesor y a la madrastra de que dejen de usar el castigo corporal.

El especialista en comunicación para el desarrollo de la oficina de UNICEF en Sierra Leona Frederick Bobor-James, explica las ideas que hay detrás del grupo de teatro: “Es muy difícil que las autoridades digan: ‘queremos que abandonen el castigo corporal’. La [gente] ni siquiera les escucharía.

SAsí que pensamos en utilizar un enfoque que combine la educación y el entretenimiento, haciendo reír a la gente sobre ello y al mismo tiempo ofreciéndoles un mensaje: vaya a casa, digiera el mensaje y comience a pensar acerca de cómo cambiar las cosas”.

Eliminar las raíces de la guerra

Aunque la guerra civil en Sierra Leona terminó oficialmente en enero de 2002 tras más de una década de violencia, un estudio de Aprender Para la Paz realizado en 2013 encontró que las causas subyacentes del conflicto seguían estando presentes.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Video
El mensaje de la obra se centra en la violencia en el hogar y en la escuela, y en cómo todo ello es la causa de un problema mayor.

UNICEF en Sierra Leona ha diseñado un programa para hacer frente a estas causas y reducir al mínimo las posibilidades de una futura recaída en otro conflicto violento. Los educadores creen que la eliminación de los castigos corporales en la comunidad y en el aula reduciría la violencia y daría lugar a otras formas de disciplina que fomenten enfoques constructivos para resolver conflictos. 

Esta idea forma el núcleo del grupo de teatro de Ibrahim, en el que niños y jóvenes de diversos orígenes trabajan juntos para contar historias y cambiar el comportamiento.

Educación para la paz

El Sr. Bobor-James recuerda el impacto de la violencia en las escuelas hace casi 20 años. “Durante la guerra, los niños que abandonaron la escuela se fueron al monte y se unieron a los rebeldes”, dice. “Cuando regresaron se pusieron a buscar a los maestros que habían violado sus derechos y [utilizado] el castigo corporal. Y mataron a varios de ellos”.

Queda mucho más por hacer para arrancar de raíz las semillas del miedo, según cree el Sr. Bobor-James. “Incluso después de la guerra, la tensión sigue ahí”, dice. “El miedo sigue ahí en los niños. Y a veces ni siquiera quieren venir a la escuela”.” 

Ibrahim y sus compañeros mantienen su esperanza y ofrecen un mensaje final para los maestros y su comunidad: "El castigo corporal no es bueno. Deberían reducir el castigo corporal y concentrarse en la educación. La educación es la clave del éxito”.

Aprender para la Paz es un programa innovador que utiliza la educación con el objetivo de construir la paz en 14 países de todo el mundo. Para obtener más información sobre el programa Aprender para la Paz y el trabajo de UNICEF en la educación para la consolidación de la paz, visite Aprender para la Paz.


 

 

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