Senegal

En Senegal abandonan la mutilación genital femenina y el matrimonio a edad temprana

Imagen del UNICEF
© UNICEF Senegal/2007/Bakker
Muchachas del grupo étnico peul vestidas para una ceremonia que celebra el abandono de la mutilación genital femenina.

Por Nisha Bakker

KOUMBIDIA, Senegal, 22 de enero de 2007 – Los habitantes de 34 aldeas senegalesas se reunieron este mes para celebrar una ceremonia pública en la que se anunció el abandono de dos tradiciones que han practicado durante siglos: la mutilación genital femenina y el matrimonio a edad temprana.

“Con esta histórica decisión, nos sumamos al movimiento nacional de aldeas senegalesas que comenzaron a abandonar la ablación y el matrimonio precoz en 1998”, anunció Khadiatou Camara, una de las aldeanas, ante los miles de personas que asistieron a la ceremonia.

Esto hace que la proporción total de aldeas que han abandonado la mutilación genital y el matrimonio a edad temprana ascienda a casi el 40% de las 5.000 comunidades que originalmente practicaban estas costumbres en el país.

Potenciar la autonomía de la mujer

A lo largo de los últimos dos años, 10 de las 34 aldeas han participado en un programa de capacitación apoyado por UNICEF y gestionado por la organización no gubernamental internacional Tostan. El programa enseña conocimientos prácticos, como la gestión del dinero por medio de microcréditos y la resolución de problemas sanitarios de la comunidad mediante la construcción de letrinas y puestos sanitarios. También educa a los aldeanos –en especial a las mujeres– en materia de democracia y derechos humanos.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Senegal/2007/Bakker
Ndoungdou Macane, oficiante tradicional, ha abandonado la costumbre de la mutilación genital femenina y ahora habla en su contra.

Fortalecidas por sus nuevos conocimientos, la señora Camara y otras aldeanas comenzaron a debatir abiertamente los efectos perjudiciales que la mutilación genital femenina y el matrimonio precoz tenían sobre sus hijas.

Ndoungdou Mancane es una oficiante tradicional de la ablación genital, cuya profesión le dio una importante posición en la comunidad. Ahora se expresa contra esta práctica: “Nunca nos dimos cuenta del daño que le hacíamos a nuestras hijas al mutilarlas. Ignorábamos las consecuencias negativas”, dijo. “Ahora que hemos participado en las clases y aprendido sobre nuestra salud y nuestros derechos, queremos abandonar esta práctica.”

Es necesaria una comunidad de aldeas

Dado que los matrimonios normalmente se pactan entre jóvenes de la misma aldea, o de aldeas vecinas, el esfuerzo para abandonar la mutilación genital requiere involucrar a muchas aldeas de la zona, así como a sus jefes e imanes. Por medio de encuentros y grupos de debate, las aldeas que participaron en el programa de capacitación compartieron sus conocimientos con las comunidades circundantes.

La mutilación genital femenina y el abandono del matrimonio a edad temprana son sólo dos de los resultados significativos del enfoque de Tostan, aliado de UNICEF, para fomentar el desarrollo, un enfoque que se basa en la comunidad.

La aplicación de este enfoque en cientos de aldeas de todo Senegal ha llevado al aumento de los índices de vacunación, a la mejora de la nutrición de mujeres y niños, a la inscripción sistemática de nacimientos y a una mayor matriculación de las niñas en las escuelas. Además, el trabajo de Tostan ha mejorado las condiciones económicas de las mujeres y reforzado su papel en la toma de decisiones dentro de la familia y en los asuntos comunitarios.


 

 

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