Rwanda

Con su programa de desarrollo en la primera infancia, UNICEF sienta bases sólidas para los niños refugiados en el campamento de Kigeme en Rwanda

Por Patrick Slavin

KIGEME, Rwanda, 10 de diciembre de 2012. Los aplausos se hacen cada vez más fuertes a medida que cientos de espectadores animan a sus seis amigos de la República Democrática del Congo, que bailan frente a sus nuevas instalaciones de enseñanza.

Muy pronto, los niños podrán aprender y jugar, una razón lo suficientemente importante como para celebrar y festejar durante la ceremonia de entrega en el campamento de refugiados de Kigeme, al suroeste de Rwanda.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Rwanda/2012/Slavin
Los niños aprenden, juegan y reciben alimentos sanos en el programa de desarrollo en la primera infancia que se lleva a cabo en el campamento de refugiados de Kigeme (Rwanda).

La posibilidad de prosperar y desarrollarse

Los bailarines forman parte de los 14.323 refugiados de la República Democrática del Congo que viven en el campamento, gestionado por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). Dentro del campamento, UNICEF lleva a cabo actualmente y por medio de Care International un programa de desarrollo en la primera infancia y dirige también un proyecto para proporcionar agua potable y saneamiento, así como protección infantil.

“Hasta ahora, hemos llegado a casi todos los niños del campamento que tienen 6 años o menos con el programa para el desarrollo de la primera infancia”, manifestó Noala Skinner, representante de UNICEF en Rwanda. “Resulta esencial porque estos primeros años ofrecen una oportunidad vital, pues en esta época es cuando se establecen bases cognoscitivas y sociales indestructibles”.

“Muchos de estos niños y niñas no han tenido una vida fácil hasta ahora. Por medio de nuestro programa de desarrollo en la primera infancia, les ofrecemos una posibilidad de prosperar y desarrollarse”, explicó Skinner.

Con la financiación proporcionada por el Gobierno de Brasil, UNICEF y sus aliados —entre ellos el Ministerio de Gestión de desastres y asuntos sobre los refugiados de Rwanda y Care International— han inaugurado nuevos centros de desarrollo en la primera infancia, que se encuentran por ahora en tiendas de campaña y están dirigidos a niños de 4 a 6 años. Allí, los niños pueden aprender y jugar, además de recibir alimentos sanos. Para los niños de 3 años o menos, unos voluntarios capacitados a escala local dirigen programas en los hogares.

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© UNICEF Rwanda/2012/Slavin
“Estos primeros años ofrecen una oportunidad vital, ya que es en esta época cuando se establecen bases cognoscitivas y sociales indestructibles”, indicó Noala Skinner, Representante de UNICEF en Rwanda, que aparece caminando junto a unos niños en el campamento de refugiados de Kigeme.

“Todo esto es un buen comienzo y trataremos de aprovechar este impulso fantástico. Distribuiremos conjuntos de desarrollo en la primera infancia y proporcionaremos capacitación adicional para los voluntarios para que refuercen las intervenciones” expuso Skinner.

Escuelas en una caja

Los conjuntos de desarrollo en la primera infancia de UNICEF constan de 40 materiales diferentes que están diseñados para promover la interacción social entre los niños de corta edad, así como con sus cuidadores. Incluyen, entre otros, dominós, lápices de colores, bloques de construcción, guiñoles, rompecabezas y juegos de memoria.

“Por situaciones similares sabemos que estos conjuntos educativos atraen mucho a los niños”, manifestó Henrich Rukundo Mutsinzi, especialista de Educación de UNICEF en Rwanda. Hasta la fecha, UNICEF ha entregado 60 de estos conjuntos de escuelas en una caja al Ministerio de Gestión de desastres y asuntos sobre los refugiados de Rwanda, para su distribución en el campamento; se trata de material educativo suficiente para 4.800 estudiantes durante tres meses.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Rwanda/2012/Slavin
Se han establecido centros de desarrollo en la primera infancia para niños y niñas de 4 a 6 años. Para los niños con edad igual o inferior a los 3 años, unos voluntarios capacitados a escala local dirigen programas en el hogar.

“Estamos muy contentos con el apoyo que hemos recibido de UNICEF”, expresó Innocent Nsengiyumva, experto en desarrollo para la primera infancia del Ministerio de Educación. “Esperamos comenzar a ofrecer los programas de desarrollo de la primera infancia basado en el hogar fuera de los refugios y proporcionar más capacitación a los maestros voluntarios”.

En la ceremonia de entrega, UNICEF proporcionó también al Gobierno 5.000 radios portátiles que funcionan con energía solar para distribuirlas en el campamento. Las radios amarillas incluyen linternas y un terminal para cargar el teléfono celular.

“Hay alrededor de 4.100 familias en el campamento. Esto significa que cada familia y cada refugio recibirá una radio”, señaló Nana Garbrah-Aido, jefa de Comunicación de programas de UNICEF en Rwanda. “Las radios permitirán a los refugiados escuchar información sobre salud pública y los programas educativos emitidos por la emisora local de radio de la comunidad. La linterna es importante, ya que la electricidad es escasa en el campamento. También anticipamos que algunos refugiados utilizarán la carga del teléfono celular como fuente para generar ingresos”.

Al reflexionar sobre el programa, Skinner apuntó: “Ya hemos avanzado mucho, pero queda mucho por hacer”.


 

 

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