Federación de Rusia

Un año después, Beslán lucha para salir adelante

Imagen del UNICEF
© UNICEF/HQ-1308/Pirozzi
Malvina Bezhaeva, de 16 años, coloca unas flores en la tumba de una de sus mejores amigas, Angela Kusova, en el cementerio cercano a la ciudad de Beslán. Malvina es una de las 13 participantes en el taller de fotografía organizado por UNICEF.

Por John Varoli

Un año después de la toma de la escuela de Beslán, donde murieron 338 personas –la mitad niños– UNICEF sigue prestando apoyo a las tareas de recuperación. Un centro de rehabilitación en la ciudad cercana de Vladikavkaz proporciona ayuda a niños y niñas afectados, y muy pronto se inaugurará a otro centro en la misma Beslán. Una exposición de fotografías patrocinada por UNICEF, con imágenes tomadas por los niños y niñas, algunos de ellos rehenes durante la tragedia, se ha inaugurado recientemente.

El periodista John Varoli ofrece sus impresiones de la ciudad en el aniversario de la tragedia.

BESLÁN, Federación de Rusia, 29 de agosto de 2005 – Minutos después de que nuestro vehículo de las Naciones Unidas abandonara el aeropuerto de Vladikavkaz, la capital de la república rusa de Ossetia del Norte, nos encontramos con un amplio cementerio a la derecha del camino. Las tumbas de alrededor de 330 rehenes –la mayoría niños y niñas que murieron el 3 de septiembre de 2004 en la cercana Beslán después de la toma de la escuela durante 72 horas– ocupan toda la visión y ofrecen una primera impresión escalofriante de esta región.

Los obreros trabajan contra reloj para terminar de instalar las magníficas losas de mármol brillante –un regalo del gobierno de Kazajstán– con las que se revestirán todas las tumbas.

Imagen del UNICEF
© UNICEF/ HQ05-1299/Pirozzi
Un grupo de niños y niñas llevan flores al gimnasio de la Escuela No. 1 de la ciudad de Beslán. La mayoría de los rehenes estuvieron retenidos en este lugar durante el secuestro, entre ellos algunos de los jóvenes que aparecen en la fotografía.

La cercanía del cementerio al aeropuerto resulta desconcertante y macabra. ¿Es la ubicación del cementerio una medida deliberada para asegurar que todos los visitantes de la región recuerden el horror que sufrió esta pequeña ciudad?

De hecho, casi todos los automóviles que pasan disminuyen la velocidad para observar este inquietante pero espectacular jardín de mármol. Algunos se detienen y salen del automóvil para colocar flores.

Su ubicación en un lugar tan público muestra cómo la tragedia de Beslán sigue resonando un año después en las vidas de los habitantes de la zona.

Asistencia para la recuperación

Beslán es en la actualidad un nombre relacionado con el terror y el horror más indescriptibles. La historia moderna está llena de hechos brutales, pero la matanza fría y sin piedad de inocentes durante lo que debería haber sido un alegre día de escuela fue un suceso que muchas personas presenciaron en directo desde sus hogares en todo el mundo.

Imagen del UNICEF
© UNICEF/ HQ05-1341/Aldatov
Un niño pequeño camina cerca del esqueleto de la Escuela No. 1 de la ciudad de Beslán. Alan Aldatov, de 16 años, un participante del taller fotográfico organizado por UNICEF, tomó la fotografía.

Ya ha pasado un año después de aquel terrible día de septiembre en Beslán. La tragedia –la gente de la localidad se refiere a menudo al hecho simplemente con esta palabra– dejó a muchos residentes en duelo por la muerte de un hijo, un padre o una madre, un amigo cercano, un vecino, o un familiar muy querido. Para muchos supervivientes, pasarán muchos años antes de poder restañar las heridas. Para algunos, será imposible superar la experiencia sin la asistencia de expertos en la materia.

Muchos de estos expertos advierten que cuando se disipe la atención internacional después de la cobertura mediática del aniversario desde el 1 al 3 de septiembre, comenzará el periodo más difícil. El dolor natural podría dar lugar a un sentimiento de victimización que dificulte la tarea de salir adelante de los supervivientes. Para evitarlo, UNICEF, en colaboración con el gobierno de Ossetia del Norte, ha estado trabajando desde que se produjo la tragedia para proporcionar servicios eficaces de rehabilitación a los niños y los progenitores en un Centro de rehabilitación en Vladikavkaz. En otoño, una sucursal del Centro se inaugurará en la propia ciudad de Beslán.

“Todos sentimos el miedo”

“Beslán era antes un lugar alegre, pero ahora el color dominantes es el negro”, dijo Aida Ailarova, una empleada de UNICEF que trabaja en Ossetia del Norte. “El duelo ha durado todo el año y la gente se siente incómoda cuando se encuentra feliz o celebra algo. No ha habido ningún banquete de boda en todo un año”.

Imagen del UNICEF
© UNICEF/HQ05-1342/Aldatov
La armadura de acero es lo único que queda del techo del gimnasio de la Escuela No. 1 en la ciudad de Beslán.

“Todos sentimos el miedo. Incluso yo tengo miedo de hablar sobre los hechos con los niños y niñas que fueron rehenes. Es mejor no hablar con ellos sobre el tema”.

“En Beslán se respira realmente la tensión ahora, especialmente a medida que se acerca el primer aniversario”, dice Amir Tagiev, un psicólogo de Moscú que ha pasado varios meses trabajando con los niños y niñas de Beslán, y que participó en julio en un taller fotográfico de UNICEF para la infancia de Beslán. “También se dan sentimientos de culpa entre aquellos que sienten que deberían haber estado allí para proteger a los seres queridos que perdieron, especialmente los niños y niñas más pequeños”.

Servicios para las madres

Algunas familias de los niños que fueron tomados como rehenes han expresado su preocupación sobre las consecuencias negativas de la asistencia humanitaria prolongada, cuando lo que realmente necesitan es acceso a servicios eficaces de rehabilitación, un objetivo que ha sido la prioridad de UNICEF desde el otoño pasado.

“Lo más importante es acudir directamente a los niños y niñas de Beslán y llevarlos al centro de rehabilitación”, dijo la Sra. Ailarova. “Pero también tenemos programas de extensión para las madres que no quieren abandonar sus hogares”.

La pérdida de un hijo o de un padre o una madre es un vacío que nunca puede llenarse, pero a pesar de la terrible tragedia, muchos en Beslán están tratando de salir adelante; la vida continúa. Hay lecciones fundamentales que aprender de la gente de Beslán. Son un ejemplo en su fortaleza y determinación para reconstruir sus vidas.

Cualquier persona que visite hoy Beslán se quedará sorprendida ante el amor y la atención que los miembros de la comunidad prestan a sus hijos. Los habitantes de la localidad dicen que siempre han sido así, y a menudo es posible escucharles decir: “La niñez es lo más precioso del mundo”.

 


 

 

Vídeo (en inglés)

30 de agosto de 2005:
Dan Thomas informa sobre una exposición de fotografías patrocinada por UNICEF en la que niños y niñas recuerdan el aniversario de la masacre de Beslán

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Periodistas:
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Audio (en inglés)

26 de agosto del 2005:
Un año después, Beslán lucha para salir adelante

Ensayo fotográfico (en inglés)

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