Federación de Rusia

Un año después de la masacre, los niños de Beslán necesitan aún ayuda

Imagen del UNICEF
© UNICEF/HQ05-1315/ Pirozzi
Foto tomada por Mikhail Dzarasov durante un taller de fotografía auspiciado por UNICEF. Mikhail fue tomado como rehén en el asalto a la escuela en septiembre de 2004. Las tres niñas que aparecen retratadas están de visita en el centro de rehabilitación.

Por John Varoli

El periodista John Varoli visitó recientemente un centro de rehabilitación auspiciado por UNICEF en las cercanías de Beslán, donde prosigue el tratamiento y la terapia de apoyo para niños afectados por la toma de la escuela en septiembre de 2004.

VLADIKAVKAZ, Rusia, 26 de agosto de 2005 – Un autobús lleno de alumnos de primer grado procedente de Beslán se detiene ante el Centro Estatal de Rehabilitación Infantil de Osetia del Norte, la capital de esta pequeña república, que está a unos 40 minutos en automóvil de la ciudad de Beslán.

Los niños y niñas vienen al centro para que los ayuden a sobreponerse a sus recuerdos de lo que sucedió a partir del 1 de septiembre de 2004.

Ése era su primer día de clases, que en Rusia suele celebrarse con grandes festejos. Pero lo que habría sido una ocasión jubilosa se convirtió en una verdadera pesadilla. Once meses después, estos niños y niñas acuden aquí para que les libren del temor y el trauma que siguen afectándolos profundamente.

 “Estos niños son algunos de los casos más difíciles que tenemos, y le atribuimos una gran importancia a este proyecto”, dice Larissa Khabaeva, que supervisa el proyecto psicológico de UNICEF en el centro. La Dra. Khabaeva es también la funcionaria del Ministerio de Educación de Osetia del Norte responsable de la respuesta psicológica general a lo ocurrido en Beslán.

“Están completamente aterrados con la idea misma de ir a la escuela y no han vuelto desde ese día de septiembre pasado. Planeamos trabajar con ellos a lo largo de las próximas semanas y lograr prepararlos para que puedan asistir finalmente al primer grado este septiembre”.

Imagen del UNICEF
© UNICEF/HQ05-1318/ Pirozzi
En el centro de rehabilitación de Vladikavkaz, auspiciado por UNICEF, Kostya Dzagoev asiste a sesiones de terapia artística. Dibuja gente enmascarada con fusiles semiautomáticos y otros que resultan muertos por armas de fuego.

Muchos problemas, muchas soluciones

Según los 30 niños y niñas de siete años van entrando en el centro, miran con curiosidad los adornos de la pared y una gran pecera en el pasillo. Por varias horas al día durante las próximas tres semanas, serán recibidos aquí como si estuviesen en su propia casa.
Las psicólogas que trabajan en el proyecto –todas son mujeres– organizan a los niños y niñas en varios grupos. Un grupo comenzará con la terapia artística, otro con terapia de masaje, y otro incluso es conducido por una psicóloga al cuarto de relajación con música sedante y cómodos sofás.

“Este problema debe atajarse en su totalidad”, dice la Dra. Khabaeva. “Todos estos niños tienen necesidades excepcionales –físicas y psicológicas– y debemos tratarlos lo mejor que podamos”. La Dra. Khabaeva agrega que el programa de terapia artística es uno de los medios de tratamiento más efectivos.

Desde octubre pasado, los solícitos y dedicados especialistas del centro, la mayoría de los cuales fueron adiestrados con apoyo de UNICEF, han proporcionado toda una serie de servicios de rehabilitación para los niños y sus padres, desde asistencia médica hasta consejería psicológica.

Los niños y niñas fueron afectados tanto psicológica como fisiológicamente por el trauma del secuestro y la masacre. Entre las quejas más comunes de estos niños se cuentan las perturbaciones del sueño, dolores de cabeza, náuseas y vómitos. Entre los métodos utilizados por el centro para tratar estos síntomas se incluyen la fisioterapia y el masaje, los tratamientos de relajación y los juegos terapéuticos.

Imagen del UNICEF
© UNICEF/HQ05-1328/ Dzarasov
Timur Dzhatiev hace un alto mientras dibuja una figura monstruosa en el centro de Valdikavkaz. La terapia artística se usa para tratar a niños y niñas que padecen de un trauma persistente después de la toma de la escuela en septiembre de 2004.

La mayoría de los niños aún necesita tratamiento

UNICEF ha sido un aliado fundamental desde que el centro se inauguró en octubre pasado, al cual le han proporcionado equipo, suministros médicos, muebles y, sobre todo, fondos para la preparación de especialistas.
Casi 700 niños han sido diagnosticados en el centro desde octubre; alrededor de 200 han terminado el curso de rehabilitación. Aproximadamente 110 niños y niñas se consideran completamente rehabilitados, pero las psicólogas atenúan esa cifra, diciendo que ocurren recaídas.

Hay alrededor de 7.000 niños y niñas en Beslán, todos los cuales se beneficiarían del tratamiento. Por otra parte, la probabilidad de síntomas psicológicos tales como la recurrencia de escenas retrospectivas y pesadillas es considerable, como suele ocurrir con todos los niños que han experimentado los horrores de la guerra. Los especialistas también temen que trastornos más graves, tales como adicción a las drogas y alcoholismo, así como un aumento en la incidencia de conflictos familiares, les acechen en el futuro.
Pero por ahora los recursos son limitados, y muchas familias de Beslán siguen oponiéndose a la rehabilitación.
 
“Al principio, no creíamos que sería tan difícil”, dice la Dra. Layla Yakhyaeva, una de las psicólogas del centro. “Lo más importante es ganarse la confianza de los niños, porque han perdido la fe en que los adultos puedan protegerlos. Los padres son con frecuencia más difíciles; vienen aquí vestidos de luto y lloran mucho. Ha sido muy duro”.

Otro centro en Beslán

La Dra. Yakhyaeva dice que la no aceptación de lo que ocurrió sigue marcando tanto a los padres como a los hijos, especialmente a los hermanos de los que murieron. Por ejemplo, Inna, una niña de 8 años, perdió a su hermanito de 6 durante el asedio. Su miedo era tan grande que al principio rehusó ir al centro.

Finalmente, ella y su madre aceptaron la oferta de asistir. Pero en un momento cuando los niños estaban jugando en el centro, otro niño mencionó inadvertidamente que el hermano de Inna estaba muerto. “¡No, él está vivo!, exclamó ella, “y volverá pronto a casa”.
Mirando hacia el futuro, los funcionarios de UNICEF se reunieron recientemente con Zhanna Tsutsieva, directora del centro, para discutir los planes de establecer otra sección del centro en la propia ciudad de Beslán. Tsutsieva se siente contenta de que habrá más recursos para ayudar a los niños y niñas de Beslán. “Desde que este proyecto comenzó, UNICEF siempre ha cumplido su promesa”, dijo. “UNICEF termina lo que empieza”.

La nueva dependencia será pequeña, con sólo seis o siete cuartos, pero acercará la ayuda a aquellas familias que usan el pretexto de la distancia como una razón para no viajar al centro de Vladikavkaz, que se encuentra a unos 40 minutos de Beslán.
La sección de Beslán, que se espera sea inaugurada a fines de octubre de 2005, ofrecerá también servicios de extensión, que beneficiarán fundamentalmente a aquellas familias que rehúsen otras formas de asistencia.


 

 

Vídeo (en inglés)

30 de agosto de 2005:
Dan Thomas informa sobre una exposición de fotografías patrocinada por UNICEF en la que niños y niñas recuerdan el aniversario de la masacre de Beslán.

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26 Agosto:
Un año después de la masacre, los niños de Beslán necesitan aún ayuda

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