Panorama: Filipinas

El jefe de UNICEF examina de cerca los esfuerzos de respuesta en Filipinas

Queda todavía un largo camino por recorrer para recuperarse completamente de los daños del tifón Haiyan, pero hay signos evidentes que indican una firme capacidad de resistencia, dice el Director Ejecutivo de UNICEF, Anthony Lake.

 

Por Marissa Aroy

TACLOBAN, Filipinas, 16 de diciembre de 2013 – Cinco semanas después que el tifón Haiyan dejara un rastro de destrucción en Filipinas, el Director Ejecutivo de UNICEF, Anthony Lake, visitó ese país para observar de primera mano el progreso de los esfuerzos de socorro y para conocer a las familias que todavía luchan para hacer frente a los daños, tanto física como emocionalmente.

“La devastación es todavía increíble, algo así como la devastación que vi en Sendai, en el Japón, después del tsunami”, dijo Lake. “Es simplemente terrible, y sin embargo, donde quiera que vaya, la gente no sólo sonríe, sino que están trabajando juntos”.

Casi 4 millones de personas siguen desplazadas de sus hogares, incluidos alrededor de 102.000 personas que viven en 384 centros de evacuación. La respuesta de emergencia de UNICEF para las zonas afectadas por el tifón incluye el apoyo a la educación, la protección de la infancia, la nutrición, la salud, el agua y el saneamiento, y la higiene.

“Tenemos que seguir trabajando”

El Sr. Lake habló con los niños y las familias durante las visitas a Tacloban y Guiuan, dos de las zonas más afectadas. “Lo interesante es que, cuando se habla en profundidad con los niños, empiezan a sonreír, y entonces algo desencadena los recuerdos muy recientes aún de todas las pérdidas, y sus rostros se arrugan, y empiezan a llorar, y esto es una señal de que todavía no lo han superado”, dijo Lake. “Es una prueba muy sólida que explica por qué tenemos que seguir trabajando aquí”.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Philippines/2013/Maitem
El Director Ejecutivo de UNICEF, Anthony Lake, administra la vacuna antipoliomielítica oral a Winnoa Mae Oliva, de 2 meses de edad, durante una campaña de vacunación en Guiuan dirigida por el Departamento de Salud con el apoyo de UNICEF y la OMS.

Según el Departamento de Educación, el tifón dañó 3.375 escuelas, el 87% de las cuales se encuentran en las regiones de Visayas Oriental y Occidental.

En el Centro de Convenciones de Tacloban, ahora un lugar de evacuación que alberga a 460 familias, se han instalado tres tiendas de campaña de UNICEF: un espacio de aprendizaje temporal donde se imparten clases informales por la mañana y por la tarde; un espacio infantil para que los niños jueguen y aprendan; y una tienda de campaña que ofrece a las madres un espacio tranquilo donde amamantar a sus hijos, y jugar y relacionarse con ellos, lejos de los lugares hacinados donde viven.

En la zona afectada por el tifón, UNICEF ha establecido 193 espacios temporales de aprendizaje que ofrecen servicios a alrededor de 20.000 estudiantes, y ha proporcionado útiles escolares a 50.000 niños. En asociación con Save the Children, UNICEF también ha apoyado la reapertura de las escuelas realizada por el Gobierno, y el retorno a las escuelas que se realizará de manera gradual a partir del 2 de diciembre. Para enero se prevé la reapertura completa de las escuelas.

Respuesta continua

En Guiuan, una ciudad costera en la provincia de Samar del Este, el Sr. Lake administró las gotas de la vacuna contra la poliomielitis a un bebé de 2 meses de edad, durante una campaña de vacunación realizada por el Departamento de Salud de Filipinas. El Departamento de Salud, en colaboración con UNICEF y la Organización Mundial de la Salud, ha vacunado a más de 35.000 niños contra la polio y el sarampión. Una campaña de vacunación masiva está tratando de llegar a 1,1 millones de niños en toda la zona afectada.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Philippines/2013/Maitem
El Sr. Lake con los niños de la Escuela Primaria Central Quinapondan, en la provincia de Samar del Este, donde aproximadamente el 70% de las escuelas ya han reabierto. La respuesta de emergencia de UNICEF incluye el apoyo a la educación.

Para transportar las vacunas, los aliados han ido reestableciendo la cadena de frío, el sistema de transporte refrigerado que mantiene la viabilidad de las vacunas desde el fabricante hasta el paciente. La campaña de vacunación también examina a los niños menores de 5 años para detectar casos de desnutrición y proporciona suplementos de vitamina A.

Ganas de aprender

En una tienda de campaña temporal de aprendizaje de UNICEF en la escuela Primaria Central del Este, que también se ha convertido en un centro de evacuación, el Sr. Lake preguntó a Jeka Lascano, de 12 años, si prefiere jugar o estudiar. La niña explicó por qué el estudio era más importante para ella que jugar: “Quiero estudiar, porque si estoy en casa, entonces no pasaría nada [con mi vida], así que quiero estudiar, para poder hacer algo en cualquier lugar que vaya”.

El Sr. Lake entonces le preguntó qué le gustaría ser. Ella respondió: “Maestra”.

Los padres, maestros y funcionarios gubernamentales también mostraron su dedicación y su entusiasmo, y hablaron con el Sr. Lake de las necesidades educativas de sus hijos.

“Quiero darles las gracias a todos ustedes por hacer tanto por aquello que nosotros también hacemos, y que es tratar de ayudar a estos niños maravillosos”, les dijo. “Siempre me quedo impresionado por la forma en que estos niños quieren estudiar, como tú has dicho, para poder hacer algún día lo que quieras hacer. Y eso es bueno para los niños, y eso es bueno para toda la comunidad”.

 


 

 

Fotografía UNICEF: Tifón Haiyan

 

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