Panorama: Filipinas

UNICEF da respuesta a las familias afectadas por el tifón Pablo en Filipinas

Imagen del UNICEF
© UNICEF Philippines/2012/Maitem
Una madre sostiene a su hija mientras son evacuadas del municipio de Pantukán (provincia del valle de Compostela), afectado por las inundaciones. Más de 450 personas han muerto y los desaparecidos se cuentan por veintenas desde que el tifón Pablo tocara tierra.

Por Angela Travis

FILIPINAS, 7 de diciembre de 2012. UNICEF presta asistencia a las familias afectadas por el tifón Pablo (también conocido internacionalmente como Bopha), con la atención puesta en el abastecimiento de agua potable, un saneamiento temporal y artículos no alimentarios para las familias desplazadas.

Ríos de lodo y troncos

El fuerte tifón tocó tierra el 4 de diciembre y golpeó la región oriental de Mindanao. Vientos sostenidos alcanzaron la máxima de 160 km/h, con picos de hasta 195 km/h en un radio de 500 km a la redonda. Las zonas que soportaron la fuerza inicial de la tormenta registran el mayor daño y pérdida de vidas.

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Unos niños desplazados por el tifón toman refugio en un centro de evacuación en la localidad de Tarragona (provincia de Davao Oriental).

Las provincias peor paradas son Surigao del Sur, Davao Oriental y el valle de Compostela, que fueron declaradas zonas catastróficas. A 7 de diciembre, se ha confirmado que ha habido 456 personas muertas y 533 desparecidas.

En estas regiones rurales y montañosas, los habitantes mencionaron un torrente de agua, lodo y troncos que se precipitaba por su aldeas con escasa advertencia. Las mayoría de las personas no recuerda una tormenta similar desde se tiene memoria. La evaluación conjunta de los equipos de las Naciones Unidas ha informado hasta ahora acerca de la destrucción de la mayoría de viviendas e infraestructura pública en Cateel (Davao Oriental) y los afectados están a la espera de recibir ayuda como p. ej. alimentos.

Respuesta centrada en el agua

A las 16:00 hora local del 7 de diciembre se han registrado 1.077.541 familias (5.317.275 personas) afectadas por el tifón.

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Los motoristas se ven por la carretera en Nuevo Bataan (provincia del valle de Compostela), destrozada por el tifón. La respuesta de UNICEF se ha centrado en garantizar el suministro de agua potable, saneamiento temporal y artículos no alimentarios para familias desplazadas.

UNICEF muestra su particular preocupación en torno al abastecimiento de agua potable en estas zonas, pues informaciones iniciales sugieren que el sistema de canalizaciones ha quedado destruido, dañado o contaminado.

El organismo distribuye un suministro inicial de 2.000 conjuntos de agua, que incluyen contenedores para el agua y una solución para depurar el agua y garantizar agua potable a las familias. Un total de 2.000 conjuntos de higiene proporcionarán a las familias jabón, pasta dentífrica y cepillo de dientes, toallas sanitarias y otros artículos para mantener a las familias saludables y a salvo de enfermedades diarreicas y del tracto respiratorio superior, que son peligrosas para los niños de corta edad. UNICEF también entrega equipamiento para establecer letrinas temporales, una necesidad que se está volviendo prioritaria con tantos hogares destruidos.

UNICEF ha desplegado equipos en las zonas más afectadas y continuirá con la valoración y respuesta de las necesidades de familias y niños. En este sentido, UNICEF hace un llamamiento para recaudar fondos con el fin de garantizar que continúe la respuesta efectiva.


 

 

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