Panorama: Filipinas

Las representaciones teatrales ayudan a los niños de Filipinas a recuperarse de los efectos de una tormenta

Imagen del UNICEF
© UNICEF Philippines/2010/Francia
Los alumnos y alumnas de la escuela primaria Aplaya, en la provincia filipina de Laguna, , siguen con profunda atención el desarrollo de una representación a cargo de una compañía de teatro rodante que recibe apoyo de UNICEF. La compañía pone en escena obras en las que participa el público y ha visitado 75 comunidades afectadas por la tormenta tropical Ondoy, que se desencadenó sobre el archipiélago filipino en septiembre de 2009.

Por Silje Vik Pedersen

PROVINCIA DE LAGUNA, Filipinas, 13 de abril de 2010 – En la cancha de baloncesto cubierta de la escuela primaria Aplaya resuena una música muy fuerte. Unos 200 alumnos con sus maestros se han congregado alrededor de un rudimentario escenario donde los integrantes de una compañía de teatro rodante que encabeza Perlyn “Lakan” Bunyi se preparan para ofrecer una nueva función.

“¡Escuela primaria Aplaya, buenos días!”, exclama Lakan saludando a los niños y niñas. “¡Buenos días, señor!”, responde el público.

 “Antes de que comencemos”, continúa Lakan, “es necesario que me ayuden a gritar el título de nuestra obra, que se llama linis (limpio), lusog (sano), lakas (fuerte) y ligtas (seguro)”.
Los niños repiten sonoramente cada una de las palabras. “¡Linis! ¡Lusog! ¡Lakas! ¡Ligtas!” con gritos que se escuchan en toda la aldea.

Recreación del desastre

La compañía de teatro rodante es uno de los componentes de un programa de fomento de la higiene, el saneamiento y la alimentación en las comunidades que en septiembre de 2009 resultaron damnificadas por la tormenta tropical Ondoy. El programa se lleva a cabo gracias a una alianza de UNICEF con Save the Children International.

La compañía, que presenta espectáculos compuestos de canciones, danzas y representaciones breves, ya ha visitado 75 comunidades de las provincias de Laguna, Rizal y Bulacan, además de la zona metropolitana de Manila. UNICEF ha financiado toda la gira y ha brindado asistencia técnica a los artistas.

“Una parte importante de nuestra labor consiste en lograr la participación de los niños y de la comunidad en nuestras representaciones, porque esa manera se sienten más cómodos”, explica Lakan. “Pero además, cuando los niños participan recuerdan con más facilidad los mensajes que les transmitimos”.

La dramatización de la situación de emergencia

Cada función comienza con una recreación dramática de la tormenta tropical Ondoy. Una tela de grandes dimensiones representa las intensas lluvias de la tormenta. Lakan exhorta a los niños a aullar como el viento del temporal y a representar con movimientos de los brazos la crecida de las aguas.

“¿Cuántos de ustedes tuvieron que ser evacuados?”, pregunta Lakan. La mitad de los niños levanta la mano. “De manera que saben bien lo que es estar en un centro de evacuación, ¿no es verdad?”, agrega el actor.

Sus compañeros se apiñan alrededor de una esterilla en medio del escenario para ilustrar las condiciones de hacinamiento de un centro de evacuados. Uno de ellos ronca y los otros discuten por una manta. Entre las carcajadas de los niños, en el escenario se reparten suministros de socorro y se ofrecen siete recetas distintas para preparar un mismo alimento, sardinas.

“Aprendí muchas cosas”

Imagen del UNICEF
© UNICEF Philippines/2010/Pirozzi
Un actor llamado Perlyn “Lakan” Bunyi enseña a lavarse las manos a los alumnos de la escuela primaria Aplaya, en la provincia filipina de Laguna. UNICEF y sus aliados brindan apoyo a la compañía teatral que desde septiembre de 2009, cuando se produjo la tormenta tropical Ondoy, ha realizado representaciones en 75 localidades de las provincias de Laguna, Rizal y Bulacan.

“Decidimos que esta obra fuera leve y entretenida, para que la gente pueda reírse de sus errores”, comenta  Lakan. “De esta manera podemos hablar de cuestiones que normalmente no se tratan en público”.

Mediante canciones, los integrantes de la compañía teatral transmiten al público mensajes importantes sobre temas tales como la higiene personal, qué hacer cuando uno tiene un resfríado o gripe, por qué el amamantamiento exclusivo protege a los lactantes de las enfermedades y qué hacer en caso de que se produzca otro tifón.

Más adelante, se invita a varios niños y niñas a que asciendan al escenario, donde les esperan recipientes con agua y jabón. Allí reciben una lección sobre la manera adecuada de lavarse las manos. Los niños siguen con mucho entusiasmo los siete pasos del lavado de manos con jabón que les enseñan Lakan y los demás actores.

Uno de los niños invitados a participar en esa lección es Renzo, de 12 años de edad. Renzo conoce muy bien las condiciones de hacinamiento en que se vive en los centros de evacuados, ya que él y su familia se cobijaron en la cancha de baloncesto donde ahora se lleva a cabo la representación teatral.

“Me gustó mucho la obra”, comenta. “Fue graciosa, pero además aprendí muchas cosas”.

“Algo que puedo hacer”

Al finalizar la función, Lakan les hace a los niños y niñas preguntas sobre los temas que se trataron en escena. Las respuestas que recibe demuestran que este público ha entendido los mensajes principales.

“Hasta ahora, sólo hemos obtenido respuestas positivas del público, lo que demuestra el poder que tiene el teatro rodante para transmitir y difundir estos mensajes”, añade el actor.

Analyn, de 12 años de edad, confirma lo que acaba de decir Lakan. “Me gustó la parte en que hablaron de la limpieza del medio ambiente”, dice la niña. “Fue una parte muy bonita sobre algo que puedo hacer en el lugar donde vivo”.


 

 

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