Panorama: Filipinas

Socorro para los sobrevivientes de los deslizamientos de tierra

Imagen del UNICEF
© REUTER/Romeo Ranoco
Rosmarie Sibunga, de 6 años de edad, reposa en una cama de hospital tras haber sido rescatada en la aldea de Guinsaugon, que fue cubierta por el lodo. La niña se salvó porque buscó refugio en la copa de un cocotero, pero su madre permanece desaparecida.

Por Nilo A. Yacat y Sabine Dolan

ST. BERNARD, FILIPINAS, 20 de febrero de 2006 – Filipinas ha comenzado a recibir ayuda internacional para los sobrevivientes del deslizamiento de tierra del viernes pasado. Los primeros envíos de suministros que despachó UNICEF, entre los que figuraron medicamentos esenciales, equipos médicos y tabletas de purificación del agua, llegaron un día después de la tragedia. Las labores de socorro se llevan a cabo de manera coordinada con las Fuerzas Armadas Filipinas y la Cruz Roja.

Hasta el momento se han recuperado más de 80 cadáveres, y entre 1.000 y 1.500 personas continúan desaparecidas.

Las labores de búsqueda y rescate se complican debido a las constantes lluvias que podrían provocar otro deslizamiento de tierra. “La situación es bastante desesperada", comenta el Representante de UNICEF en Filipinas, Dr. Nicholas Alipui. “Nos preparamos para lo peor porque se pronostica una nueva depresión tropical sobre la misma región, y la posibilidad de deslizamientos de tierra de dimensiones aún mayores".

Imagen del UNICEF
© REUTERS/Bobby Yip
Los suministros que transportan estos soldados filipinos en el aeropuerto de Tacloban se destinarán a los centenares de personas damnificadas por los deslizamientos de tierra en la provincia de Leyte.

Centros de evacuación

Alrededor de las 9 de la mañana del viernes 17 de febrero, un imponente torrente de lodo cubrió casi completamente la aldea de Guinsaugon, en la provincia de Leyte. Las lluvias constantes de las dos semanas previas habían erosionado una parte de la ladera del Monte Can-abag, lo que provocó el deslizamiento, bajo el que quedó sumergido un 90% de la aldea.

En cuestión de minutos, unas 300 viviendas, además de la escuela primaria de la aldea, quedaron enterradas bajo el lodo. "Las operaciones de búsqueda y rescate se han concentrado en la escuela porque allí se encontraban 253 alumnos y alumnas que se disponían a rendir ese viernes el examen nacional de desempeño escolar".

Solamente 20 niños han sido rescatados, entre ellos una niña de un año de edad. Entre los desaparecidos figuran seis docentes y el director de la escuela.

Más de 4.000 habitantes de las aldeas vecinas han sido trasladados a siete centros de evacuación.

Suministros de socorro

El Representante de UNICEF, Nicholas Alipui, afirma que los países vecinos y la comunidad internacional han demostrado una gran solidaridad. Un equipo integrado por 200 infantes de marina de los Estados Unidos colabora con las labores de socorro. “Uno de los mayores desafíos consiste en coordinar todo el apoyo que se recibe”, explica el funcionario.

Imagen del UNICEF
© REUTERS/Stringer
Un poblador de la aldea de Guinsaugon muestra un retrato de su hijo. En esta aldea, el personal de rescate local ha aunado esfuerzos con los infantes de marina de los Estados Unidos y los trabajadores de rescate de Taiwán y Malasia.

Las labores de socorro se concentran en el suministro de agua y saneamiento ambiental, los servicios de evaluación médica y la nutrición adecuada de los sobrevivientes. Las Naciones Unidas enviarán en breve a Leyte un Equipo de coordinación para situaciones de emergencia que evaluará las necesidades en materia de socorro.

El martes, UNICEF enviará un segundo equipo de socorro que contará con personal médico y que distribuirá conjuntos de elementos de socorro a 1.400 familias evacuadas. Entre los elementos de socorro figuran mosquiteros, mantas, colchonetas, utensilios de cocina, platos y cubiertos y jarras de agua.

“Las familias que se encuentran en los centros de evacuación quieren preparar sus propias comidas, pero no cuentan con los elementos necesarios”, explica Romana Quizon, una trabajadora social que espera ansiosamente la llegada de los materiales de socorro.

Riesgos ambientales

En la zona afectada se necesitan con carácter urgente suministros médicos adicionales. Algunos niños albergados en los centros de evacuación sufren infecciones respiratorias o diarrea, que en estas circunstancias puede ser mortal debido a que causa deshidratación.
UNICEF colabora con las autoridades locales a fin de que se reanuden las actividades escolares de unos 800 estudiantes de las comunidades damnificadas.

En enero de 2004, UNICEF prestó ayuda de emergencia a los sobrevivientes de las poblaciones de San Ricardo y Liloan, que habían sido devastadas por deslizamientos de tierra que causaron más de 200 muertes y afectaron a más de 2.000 familias.

Entre los riesgos ambientales que amenazan a la población del Leyte Meridional figuran la erosión de las montañas, que suele causar deslizamientos, y la proximidad de la Fosa de las Filipinas, un accidente geológico submarino de gran actividad sísmica.

UNICEF vigila las condiciones meteorológicas en siete comunidades costeñas del litoral oriental. "Ya hemos tenido demasiados sufrimientos", afirmó el Dr. Alipui.

Eric Mullerbeck colaboró en la elaboración de este artículo.


 

 

Audio (en inglés)

20 de febrero de 2006:
El Dr. Nicholas Alipui, Representante de UNICEF en Filipinas, describe la devastación que sembraron los deslizamientos de tierra en la provincia de Leyte.
PLAY AUDIO

Vídeo (en inglés)

El 22 de febrero de 2006:
El corresponsal de UNICEF Sabine Dolan nos informa sobre los esfuerzos para localizar a sobreviviente de los deslizamientos de tierra en la provincia de Leytede Guinsaugon  de las Filipinas.

Anchura de banda
baja | alta
(Real player)

Periodistas:
Obtengan vídeo de calidad profesional en The Newsmarket

Enlaces

Búsqueda