Panorama: Perú

Los alumnos afectados por el terremoto vuelven a clases en aulas provisionales

Imagen del UNICEF
© UNICEF video/2007
Además de suministrar a los estudiantes peruanos escuelas provisorias, UNICEF distribuyó 12.000 mochilas llenas de materiales escolares.

Por Elsa Ursula

PISCO, Perú, 8 de febrero de 2008 - Uno de los desastres más evidentes que causó el terremoto que sacudió las provincias peruanas de Ica, Pisco y Chincha en agosto de 2007 fue la destrucción de 635 escuelas de la región.

Debido a que el desastre natural paralizó todas las actividades escolares, UNICEF se fijó como uno de sus principales objetivos que los niños, niñas y adolescentes afectados pudieran regresar a clases lo más rápidamente posible.

Para ello, se emplearon las “aulas provisionales”, que en algunos casos fueron construidas con paredes prefabricadas de paja y en otros funcionaron en tiendas de campaña. Esas aulas son de fácil instalación y, lo que resulta más importante, ofrecen ámbitos de aprendizaje protegidos para que los niños y niñas reanuden sus estudios.

“Antes, los alumnos tenían clases al aire libre, y quedaban expuestos al polvo y a las enfermedades”, comentó Rosario Munayco, Directora de la Escuela Horacio Zevallos, en Chincha.

Profundamente afectados

Muchos niños y niñas se negaron inicialmente a regresar a clases porque estaban profundamente afectados por las pérdidas que habían sufrido y angustiados por la posibilidad de volver a sufrir una desgracia similar. Sin embargo, el trabajo paciente de los maestros logró que esos niños y niñas se integraran gradualmente en sus clases.

“Al principio no fue fácil”, explicó Julia Cárdenas, una maestra de alumnos de corta edad. “Hablamos con los niños sobre cómo se sentían tras el terremoto, y ellos nos dijeron que estaban muy asustados. Nos explicaban que sus casas se habían derrumbado o se lamentaban de que habían perdido sus hogares. Sin embargo, en estas aulas comenzaron a sentirse seguros, y esa sensación de seguridad fue lo que posibilitó que los alumnos regresaran poco a poco a la escuela”.

Felices de volver a clases

Hasta ahora, UNICEF ha puesto en funcionamiento 304 aulas provisorias que han hecho posible que 34.000 alumnos reanudaran sus estudios. El organismo internacional también ha distribuido 12.000 mochilas con materiales de estudio para los alumnos preescolares y primarios. Asimismo, se ha brindado capacitación al cuerpo docente sobre cómo tratar las reacciones de los niños tras el desastre, y se ha prestado ayuda técnica permanente al organismo regional de educación.

Esa ayuda posibilitó que el organismo regional de educación elaborara un programa de estudios de emergencia. De esa manera, los maestros contaron con lineamientos y directrices sobre cómo dictar clases tras una situación traumática de la magnitud del terremoto.

“Me siento muy feliz porque tengo de nuevo mi escuela”, afirmó David, un niño de 11 años que vive en Pisco. “He vuelto a ver a mis amigos y a mis maestros, ¡y no voy a repetir de grado!”.


 

 

Vídeo (en inglés)

Febrero 2008:
Amy Bennett, corresponsal de UNICEF, informa sobre los esfuerzos para que los niños y adolescentes retornen a las clases tras el devastador terremoto del año pasado.
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