Panorama: Perú

UNICEF se une a las labores de socorro tras el poderoso terremoto que sacudió zonas urbanas muy pobladas del Perú

Imagen del UNICEF: Peru, earthquake
© Courtesy Agencia EFE
Un residente de Ica afectado por el terremoto en Perú meridional sostiene a su hijo entre los escombros de su casa.

Por Kun Li

NUEVA YORK, Estados Unidos, 17 de agosto de 2007 – UNICEF se unió a las labores de socorro tras el violento terremoto que sacudió al Perú el 15 de agosto, que ha causado más de 500 muertes, 1.600 heridos y ha afectado a un total de 85.000 personas, dejando a muchos sin techo.

En las zonas afectadas por el desastre natural, más de una tercera parte de la población son niños, niñas y adolescentes.

Los daños más graves se registraron en la ciudad de Ica y el vecino puerto de Pisco, ubicados a unos 200 kilómetros al sudeste de Lima, la capital, en la zona desértica del sur del Perú. En Pisco, el 70% de las viviendas han sido destruidas o severamente dañadas y por lo menos 200 personas quedaron sepultadas bajo los escombros de la iglesia en la que participaban en un servicio religioso. Y en Ica, una ciudad de 300.000 habitantes, el terremoto causó el derrumbe de una cuarta parte de los edificios.

En Lima, a unos 150 kilómetros del epicentro del temblor, el terremoto sacudió los edificios e interrumpió el suministro de energía eléctrica en algunos vecindarios. Pese a que el desastre provocó el desmoronamiento de varias edificaciones, en la capital sólo se informó inicialmente sobre una muerte. Sin embargo, el violento temblor, que duró aproximadamente dos minutos, llevó a miles de limeños a abandonar sus hogares y lugares de trabajo para buscar seguridad en las calles y a dormir en las plazas y los parques de la ciudad.

Las autoridades despacharon dotaciones policiales y militares y equipos médicos y de socorro a las zonas afectadas, pero las actividades de ayuda se vieron obstaculizadas por la paralización del tráfico debido a las grietas gigantescas en las calles y al desplome de los cables de electricidad en Lima y alrededores. En diversos puntos de la Carretera Central, que conduce a la cordillera de los Andes, el tráfico estaba bloqueado por el desprendimiento de grandes rocas.

Imagen del UNICEF: Peru, earthquake
© Reuters/Olivares
En un hospital de Ica, una ciudad al sur de Lima, los médicos tratan a una niña lesionada por el terremoto de magnitud 8.0 que derrumbó viviendas e iglesias en el Perú.

La necesidad de agua potable

El día después del terremoto, Florence Bauer, Representante Adjunta de UNICEF en el Perú, indicó en una entrevista telefónica que a pesar de que el alcance total de los daños es incierto, el gobierno ha respondido de manera bien organizada. (Escuchar la entrevista).

“Este es un país acostumbrado a este tipo de emergencias”, dijo la Sra. Bauer. “Todos los hospitales del país, incluso los que pertenecen al ejército, prestan asistencia a todos los que la necesiten”.

Por pedido del gobierno, UNICEF y otros organismos de las Naciones Unidas comenzaron rápidamente a transportar suministros de emergencia (especialmente agua potable) desde Panamá a Lima.

“Lo más importante es actuar rápido para prevenir la diarrea entre los niños, que suele ser frecuente cuando no hay agua potable y las condiciones higiénicas apropiadas" dijo el representante de UNICEF en Perú, Guido Cornale. UNICEF ha enviado diversos suministros para proteger a los niños de las enfermedades relacionadas con el agua contaminada y ayudar a las comunidades, tales como cloro, tabletas purificadoras de agua, recipientes y tanques.

Imagen del UNICEF
© AP Photo/Mejia
En Ica, una familia inspecciona los restos de su hogar, que resultó destruido por el violento terremoto.
Además 100.000 sobres de sales de rehidratación oral (para tratar la deshidratación diarreica) se enviaron a Perú desde Panamá ayer.

Respuesta conjunta de las Naciones Unidas

UNICEF también colabora con el Ministerio de Educación en la evaluación de los efectos del terremoto en el sistema escolar. “Afortunadamente, cuando ocurrió el terremoto las escuelas estaban cerradas”, comentó la Sra. Bauer. “Hoy no hay clases en todo el país debido a la situación de emergencia. Sabemos que el sismo destruyó muchas escuelas”.

La respuesta de UNICEF forma parte de un esfuerzo conjunto del gobierno y el sistema de las Naciones Unidas en el Perú. Se espera que este fin de semana visite las zonas afectadas un equipo intersectorial dirigido por el director de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas.

El equipo tratará de clarificar las necesidades más apremiantes de los niños, niñas y familias después del desastre, así como las posibilidades de recuperación y rehabilitación a largo plazo en la zona del terremoto.

Tim Ledwith contribuyó a este artículo.


 

 

Audio (en inglés)

16 de agosto de 2007:
Florence Bauer, Representante Adjunta de UNICEF en el Perú, se refiere a los efectos del terremoto de magnitud 8.0 que asoló a ese país y a la respuesta del organismo internacional ante la situación de emergencia.
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