Panorama: Papua Nueva Guinea

La campaña “Únete por las madres” anima a las familias de los afectados por el VIH en Papua Nueva Guinea

Imagen del UNICEF
© UNICEF Papua New Guinea/2009
Una paciente y su hermana reciben en el hospital general de Port Moresby en Papua Nueva Guinea una manta nueva tejida por madres de Nueva Zelandia como parte de la campaña “Únete por las madres”.

Por Nicole Harvey

PORT MORESBY, Papua Nueva Guinea, 10 de noviembre de 2009 – Las jefas de enfermería del pabellón pediátrico del hospital general de Port Moresby, la hermana Betty Pandum y la hermana Veronica Dramoi, acogieron con alegría la llegada hace unas tardes de 80 mantas de vivos colores hechas a mano.

Una vez repartidas por el personal de UNICEF, las mantas se colocaron sobre las camas de los pabellones o se dieron a las madres y los padres de aquellos niños y niñas que no se encontraban lo suficientemente bien como para participar. Las mantas eran distintas unas de otras ya que cada una había sido diseñada de forma diferente por madres neozelandesas.

El regalo de las mantas fue posible gracias a la campaña de UNICEF en Nueva Zelandia “Únete por las madres”, que promueve una toma de conciencia para prevenir la transmisión del VIH de madres a hijos.

Luchar contra el estigma social
La hermana Betty y la hermana Veronica llevan más de 20 años en el hospital, y las dos tienen que afrontar retos muy importantes en su trabajo. Uno de ellos consiste en luchar contra el estigma relacionado con el VIH y el SIDA.

“Por razones culturales, las mujeres son más vulnerables”, dijo la hermana Betty. “Si sus familias descubren que padecen VIH, existe la posibilidad de que las rechacen”.

El miedo a ser socialmente rechazadas impide a muchas personas de Papua Nueva Guinea –especialmente a las mujeres- hacerse la prueba de la enfermedad. Las personas que sí se la han hecho y han descubierto que son positivas, suelen ser reacias a comunicárselo a sus amigos y familiares.

Respaldar un cambio de comportamiento
“Siempre resulta difícil ver a pacientes que han descubierto que padecen el VIH pero sus esposas e hijos no están al tanto de su condición”, dijo la hermana Betty.

Semejante estigma, si no se controla, puede ser enormemente perjudicial para la salud pública de un país. Papua Nueva Guinea no es excepción: tiene la prevalencia de VIH más elevada de toda la región del Pacífico.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Papua New Guinea/2009
El Representante de UNICEF en Papua Nueva Guinea, el Dr. Bertrand Desmoulins, cubre con una manta a un bebé que duerme en el hospital general de Port Moresby.

Para responder a esta situación, el Departamento de Salud de Papua Nueva Guinea, con la ayuda de UNICEF, trabaja para cambiar los comportamientos. Con el fin de frenar la propagación de la enfermedad, el hospital general de Port Moresby dispone ahora de cuatro consejeros entre su personal para ocuparse de los asuntos relacionados con el VIH y el SIDA.

Mantas para los bebés
El hospital también se ha comprometido a cuidar de la salud básica de madres, niñas y niños, mediante programas de inmunización y capacitación a las madres primerizas con prácticas relacionadas con el recién nacido y su alimentación, incluido el apoyo al amamantamiento exclusivo para sus bebés desde su nacimiento hasta los seis meses de edad.

Además, las mantas de “Únete por las madres” se distribuyeron también entre las niñas y los niños que padecían otras enfermedades diferentes al VIH y al SIDA, incluidas la neumonía, el paludismo cerebral, la tuberculosis y la meningitis.

El Representante de UNICEF en Papua Nueva Guinea, el Dr. Bertrand Desmoulins, distribuyó personalmente las mantas. “Hacemos un hincapié especial en la reducción de la mortalidad infantil y al mismo tiempo la prevención de la transmisión de VIH de padres a hijos”, dijo Desmoulins. “Esto significa, primero, evitar la transmisión entre el padre y la madre, y luego, de la madre al niño”.


 

 

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