Pakistán

Decididos a proteger a todos los niños del Pakistán contra el sarampión

Por Abdul Sami Malik

Del 24 al 30 de abril se celebra la Semana Mundial de la Inmunización. La vacunación es un medio eficaz y rentable para salvar vidas infantiles. UNICEF ha sido la fuerza impulsora de la vacunación universal desde la década de 1980 para llegar a todos y cada uno de los niños.

UNICEF y sus aliados están intensificando sus esfuerzos para asegurar que los niños más pobres y desfavorecidos tengan acceso a la inmunización.

En el Pakistán, la incidencia de sarampión comenzó a aumentar en 2010 a causa de las inundaciones en todo el país. Una serie de inundaciones sucesivas empeoraron las cosas. En 2012 se registraron más de 10.000 casos de sarampión, y unos 400 muertos.

Los vacunadores como Kausar Parveen están trabajando más duro que nunca para llegar a todos los niños.

QUETTA, Pakistán, 2 de mayo de 2013 – Kausar Parveen prepara una inyección. Su decisión de vacunar a todos los niños que se encuentran a su alcance la ha mantenido en marcha, con el mismo vigor, durante un cuarto de siglo.

En el Pakistán, los vacunadores como Kausar Parveen están trabajando más duro que nunca para proteger a todos los niños contra las enfermedades infantiles prevenibles.  Véalo en RealPlayer

 

“Me encantan los niños y quiero que todos los niños en mi zona, mi ciudad y mi país estén protegidos contra las enfermedades transmisibles, especialmente el sarampión”, dijo Parveen.

“Cuando era joven”, agrega, “quería ser médico, pero me casé demasiado joven y no pude cumplir mi ambición. Mi cuñada era vacunadora en un centro de vacunación, y me inspiró para hacerme yo también vacunadora. Realicé un curso de capacitación de seis meses y desde 1988 vacuno a los niños de mi ciudad. He vacunado a mis hijos, a mis nietos y a todos los niños y niñas nacidos en mi familia”.

El acceso a la salud es un desafío

Parveen vive y trabaja en Quetta, capital de la provincia occidental pakistaní de Beluchistán. En los últimos años, la provincia, que es la más grande del país, ha experimentado un aumento repentino en la incidencia del sarampión. Los conflictos, la baja densidad demográfica, la baja tasa de alfabetización y un terreno montañoso difícil hacen que el acceso a los servicios de salud sea un desafío importante para los habitantes de Beluchistán.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Pakistan/2013/Zaidi
Nayab, de 4 años, vive en un terreno montañoso en la periferia de Hussainabad, Quetta. Los vacunadores están trabajando más duro que nunca para llegar a los niños como Nayab con vacunas que les protejan contra enfermedades prevenibles como el sarampión.

Todos los días laborables, la Sra. Parveen sale de su casa por la mañana y se va al Centro de Vacunación del Dispensario Municipal de Hussainabad. Allí, vacuna a los niños y mantiene un registro completo de cada niño que acude al centro de vacunación.

“El miércoles es el día de la vacunación en el centro”, dice. “Administramos todo tipo de vacunas, como la BCG, la pentavalente, la antipoliomielítica y la vacuna contra el sarampión. Las madres saben acerca de este día. Ellas traen a sus hijos con cariño, y nosotros estamos contentos de vacunarlos con la esperanza de que vuelvan para la siguiente dosis”.

Dos veces por semana visita los dos hospitales principales de Quetta, el Hospital del Complejo Médico de Bolan y el Hospital Civil de Quetta. Visita los pabellones infantiles y trata de averiguar si alguno de los niños ingresados no ha sido vacunado contra el sarampión.

Cuando un niño ha perdido alguna vacuna de la serie, invita a los padres a su centro de vacunación. Si no se presentan, viaja a su casa para vacunar a los niños.

Maximizar la cobertura de vacunación

El aumento de los casos de sarampión en Beluchistán ha incitado a los proveedores de servicios de salud a intensificar su respuesta. Desde los vacunadores como la Sra. Parveen a los funcionarios de salud de alto nivel de los hospitales, los proveedores se están movilizando para maximizar la cobertura de vacunación y el tratamiento de los niños con sarampión con carácter prioritario.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Pakistan/2013/Zaidi
La vacunadora Kausar Parveen se prepara para vacunar a un niño contra el sarampión en el Centro de Vacunación del Dispensario Municipal de Hussainabad. Cuando los niños no visitan el centro para recibir la vacuna, la Sra. Parveen visita sus hogares para vacunarlos.

“El sarampión es muy común aquí”, dice el jefe del Departamento de Pediatría del Hospital Civil de Quetta, Dr. Bashir Kakar. “Estamos recibiendo casos de sarampión incluso después de la vacunación de los niños. Si no lo interrumpimos aquí, el sarampión se propaga muy rápidamente y, debido a ello, también se propagará la [tuberculosis] entre nuestros niños de una manera peligrosa.

“Aún estamos a tiempo para acabar con el sarampión antes de que el sarampión acabe con la vida de más de nuestros hijos”, concluye.

Llegar a los niños más difíciles de alcanzar

Nayab, de 4 años, vive en la periferia exterior de Hussainabad. El terreno es montañoso y lo más probable es que los equipos móviles de vacunación no consigan llegar a los lugares donde viven familias como la de Nayab. La falta de conciencia y el aislamiento social impiden que las familias lleven a sus hijos a un centro de vacunación.

Durante el reciente brote de sarampión en Beluchistán, una gran parte de los niños que acudieron a los diversos centros médicos no habían sido vacunados contra la enfermedad. Es preciso llegar con servicios de vacunación a las comunidades más desfavorecidas y marginadas –como la de Nayab– antes de que sea el sarampión el que llegue antes.


 

 

Fotografía UNICEF: Inmunización

Búsqueda