Pakistán

La provincia pakistaní de Sindh no encuentra alivio tras vastas inundaciones por tercer año consecutivo

Por Sami Malik

JACOBABAD, Sindh, Pakistán, 13 de noviembre de 2012. Debido a que es el único sostén de los 13 integrantes de su familia, Sikandar Ali está profundamente preocupado por la salud y la alimentación de su esposa, sus nueve hijos e hijas y sus dos hermanas. La familia no había podido recuperarse completamente de las penurias causadas por las inundaciones de 2010, cuando la enorme crecida debida a los monzones volvió a privarle de los medios para ganarse la vida y mantener a los suyos.

VÍDEO (en inglés): Enormes zonas de Pakistán han quedado cubiertas por las aguas de las inundaciones que afectan al país por tercer año consecutivo. Priyanka Pruthi, corresponsal de UNICEF, informa sobre la situación de las familias de la provincia de Sindh que quedaron atrapadas en el ciclo de inundaciones y que esperan un respiro de la furia de la naturaleza.  Véalo en RealPlayer

 

“Perdimos toda la cosecha de trigo, arroz y verduras”, comenta Ali. “Todos los días vadeo las aguas que rodean mi aldea y que me llegan hasta la cintura para ir a la ciudad a buscar trabajo de jornalero. A veces regreso con las manos vacías.
Mi esposa está enferma y mis hijos están débiles. No tenemos comida suficiente”.

Graves daños a una región ya afectada

La familia reside en Baloch Khan Mirali, una pequeña aldea de unos 300 habitantes en el distrito de Jacobabad de la provincia de Sindh. En 2010, esa región del país resultó gravemente afectada por las peores inundaciones de la historia de Pakistán. En 2011 se produjeron nuevas crecidas en las provincias de Baluchistán y Sindh, incluso en algunas de las zonas que habían sufrido los efectos de las inundaciones del año anterior.

Además, 2012 ha traído consigo una nueva oleada de inundaciones desastrosas. La Oficina nacional de gestión de desastres ha indicado que las intensas lluvias de los monzones han damnificado a 5,06 millones de habitantes de tres provincias.

En la provincia de Sindh, las inundaciones han tenido consecuencias desastrosas para más de tres millones de personas. La infraestructura de la provincia, como la red viaria, los sistemas de distribución de agua, los edificios escolares, los centros de salud y los sistemas de irrigación, ha sufrido graves daños. Además, se han perdido las cosechas y gran parte del ganado, que constituyen las principales fuentes de ingresos de la mayoría de la población.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Pakistan/2012/Phelps
Sikandar Ali y su familia perdieron sus cosechas, su ganado y la mayor parte de sus pertenencias debido a las inundaciones. “Mi esposa está enferma y mis hijos están débiles”, dice. “No tenemos suficiente comida”.

Servicios de emergencia en el terreno 

Con el fin de obtener información de primera mano sobre la situación y las operaciones de emergencia de UNICEF, Ted Chaiban, director de la oficina de emergencias del organismo, encabezó una delegación de funcionarios de UNICEF que visitó las zonas afectadas de Pakistán. Les acompañó Gunilla Olsson, directora de Gobernanza y asuntos multilaterales de las Naciones Unidas.

Debido a que una amplia región del distrito de Jacobabad aún se encuentra bajo las aguas, la delegación debió desplazarse en embarcaciones para llegar a la aldea de Baloch Khan Mirali. Durante los primeros días de las inundaciones, se evacuó a todos los habitantes de ese poblado. Desde entonces, algunos han regresado, pero Baloch Khan Mirali aún es una isla rodeada por las aguas de la inundación.

UNICEF y sus aliados prestan servicios de emergencia a los habitantes de la aldea, donde han instalado un centro provisional de aprendizaje y un centro de servicios comunitarios de emergencia y aprendizaje sobre la protección para niños, niñas, adolescentes y mujeres.

Asimismo, se han clorado las fuentes de agua para garantizar que ésta sea potable. También se construyeron letrinas y periódicamente se ofrecen a la población clases sobre cuestiones de salud e higiene. UNICEF y sus aliados establecieron un centro sanitario donde se prestan servicios básicos de salud, como el suministro de micronutrimentos y la vacunación, para prevenir la desnutrición e impedir los brotes de enfermedades transmitidas por el agua.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Pakistan/2012/Phelps
Varios niños beben agua de un grifo conectado a una cisterna que instaló UNICEF para suministrar agua potable a los habitantes del campamento de desplazados en la estación de bombeo de petróleo PSO, en el distrito de Jacobabad.

El campamento alberga a cientos de personas desplazadas 

La delegación también visitó el campamento de la estación de bombeo de petróleo PSO, donde han encontrado refugio unas 700 personas desplazadas por las inundaciones, en su mayoría provenientes de la cercana aldea de Haji Lakhmir Brohi, que quedó cubierta por las aguas.

Una ONG aliada de UNICEF, Fast Rural Development Programme,, tiene a su cargo los servicios de suministro de agua y saneamiento e higiene del campamento. La población del campamento obtiene agua potable de una cisternaque se instaló a tal efecto. Asimismo se construyeron 25 letrinas .

Un equipo de promotores de la salud capacitados llevó a cabo 25 reuniones comunitarias en las que se brindó información y se alentó el empleo de prácticas de higiene adecuadas.

Al retirarse las aguas 

Durante la visita al campamento, la delegación se reunió con integrantes de la comunidad para escuchar lo que tenían que decir sobre sus necesidades y acerca de los servicios que reciben.

“Nuestra aldea todavía está cubierta por 30 centímetros de agua, por lo menos,” dijo Mohammad Amin. “Algunos de nuestros familiares de mayor edad han quedado aislados en la aldea y estamos muy preocupados por ellos. UNICEF nos ha dado una escuela aquí en el campamento y también nos suministra agua potable, por lo que nos sentimos muy agradecidos”.

“Fue muy gratificante ver la manera en que UNICEF colabora con las autoridades provinciales y las ONG aliadas para ayudar a las personas damnificadas”, observó Chaiban. “Ahora que las aguas se retiran encaramos una nueva fase. Tenemos que contemplar cuestiones como el paludismo, y por eso hemos ordenado mosquiteros. También estamos pensando en la reconstrucción de las escuelas y el restablecimiento de la infraestructura. Lo que estamos estudiando es la manera en que, junto a los demás organismos de Naciones Unidas, podemos seguir brindando apoyo a las comunidades, especialmente a quienes regresan a sus regiones de origen”.


 

 

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