Pakistán

UNICEF y sus aliados entregan ayuda de primera necesidad en medio del crudo invierno paquistaní

Helicópteros llevan suministros a algunas aldeas remotas.

Por Shandana Aurangzeb Durrani

DISTRITO DE KOHISTÁN, Pakistán, 18 de febrero de 2011 – Los helicópteros de las Naciones Unidas cargan apresuradamente de suministros de UNICEF –que incluyen ropa y zapatos infantiles, mantas, efectos para recién nacidos y suplementos nutricionales– provenientes de los almacenes de Patán en el Kohistán, uno de los distritos más asolados por las inundaciones de la provincia noroccidental pakistaní de Pakhtunkhwa.

VÍDEO (en inglés): Anja Baron, corresponsal de UNICEF, informa sobre la entrega de suministros de primera necesidad a familias afectadas por las inundaciones en medio de los rigores de un crudo invierno en el Pakistán.  Véalo en RealPlayer

 

Los suministros han de entregarse a familias vulnerables en Karang Khas, una pequeña aldea enclavada en un valle de la cadena montañosa de los Indo-Kush. Inundaciones y deslaves repentinos han destruido kilómetros de carreteras y puentes en el remoto y extremadamente conservador Distrito de Kohistán,  dejando a Karang Khas y muchas otras zonas inaccesibles por tierra.

Durante los últimos seis meses, los helicópteros que transportan los suministros de primera necesidad han sido la única línea vital de comunicaciones para las familias de esas zonas.

Imagen del UNICEF
© UNICEF video
UNICEF y sus aliados han distribuido suministros esenciales de salud y nutrición a las familias afectadas por las inundaciones en el norte del Pakistán, pero socorrer a todos los necesitados sigue siendo un reto.

“Todos los puentes del valle fueron barridos durante las inundaciones de julio de 2010, y la gente se ha quedado varada en las cimas de los montes”, apunta Ali Zulqarnain, funcionario encargado de logística para UNICEF. “Estamos enviando suministros por medio de los servicios de helicópteros. Hasta ahora se han distribuido cuatro toneladas métricas en zonas inaccesibles, aisladas por la nieve, de Kohistán”.

Situación desesperada

La crudeza del invierno se ha venido a sumar a las miserias de las atribuladas familias que viven en la zona, especialmente las mujeres y los niños, en tanto que hasta los senderos han quedado cubiertos de nieve.


“No hay caminos, ni raciones de alimento, excepto las que se llevan en helicópteros, ni medicinas, nada” dice Bujari Sirajuddun, madre de 11 hijos en Karang Khas. “Nuestras mujeres y nuestros niños están debilitándose y enfermándose. Cuando nos enfermamos, lo único que podemos hacer es orar”,  agregó con lágrimas en los ojos.

Ghulam Muhammad, un niño de 16 años de la misma aldea, enfrenta también una situación desesperada que lo hace correr hacia el helicóptero cuando éste aterriza para entregar los suministros de UNICEF.

Imagen del UNICEF
© UNICEF video
Las condiciones de un riguroso invierno han venido a sumarse a las miserias de los niños y las familias afectadas por las inundaciones en el norte del Pakistán.

“Por favor, llévese a mi madre. Está muy enferma y necesita ayuda médica”, le ruega Ghulam a la tripulación. Desafortunadamente, no es posible, el helicóptero tiene que entregar raciones de alimento en otra aldea inaccesible de la zona.

Apoyo de los aliados

“Esta región ya se ha visto afectada por un terremoto, y ahora por las inundaciones y una difícil  temporada invernal”, dice Lucio Melandri, Coordinador de Emergencias de UNICEF, durante la distribución de suministros de invierno a familias vulnerables en Karang Khas. “Las nevadas y las condiciones muy frías les han hecho la vida difícil a las mujeres y los niños de esta región”.

Con el apoyo de otros organismos de Naciones Unidas, homólogos del gobierno y organizaciones locales no gubernamentales, UNICEF ha podido distribuir suministros esenciales de salud y nutrición a más de 1.000 familias en la zona, pero el llegar a todos los necesitados sigue siendo un reto. En las zonas del noroeste del Pakistán afectadas por las inundaciones, casi 230.000 personas –entre ellos 145.000 menores de edad y más de 41.000 mujeres–  son inaccesibles por carretera debido a los daños de la infraestructura y a las copiosas nevadas.


 

 

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