Pakistán

Seis meses después de las devastadoras inundaciones, la situación en el Pakistán es aún desesperada

Hace seis meses, el Pakistán sufrió las peores inundaciones de su historia, en las que resultaron damnificados más de 20 millones de pobladores. A continuación, un artículo de una serie dedicada al prolongado efecto de la crisis.

Por Priyanka Pruthi

NUEVA YORK, Estados Unidos, 28 de enero de 2011 – Seis meses después de las devastadoras inundaciones que cubrieron gran parte del territorio del Pakistán, ese país continúa en estado de emergencia. Resulta difícil comprender cabalmente la magnitud de la tragedia. Millones de habitantes aún carecen de alimentos y albergue y la situación podría empeorar aún más debido a la llegada del invierno.

VÍDEO (en inglés): Priyanka Pruthi, corresponsal de UNICEF, informa sobre la desesperada situación en la que aún se encuentran muchos niños, niñas y mujeres paquistaníes debido a las inundaciones que hace seis meses cubrieron una quinta parte del territorio del Pakistán.  Véalo en RealPlayer

 

Casi 20 millones de paquistaníes sufrieron los efectos del peor desastre natural del que se tenga memoria en ese país. Se trata de un número de damnificados superior al total de personas afectadas por el tsunami de Asia y los terremotos del Kashmir y Haití. La crisis desatada por las inundaciones ha terminado de apabullar a un país que, al producirse ese desastre, todavía sufría las consecuencias del violento terremoto de 2005, las inundaciones de 2008 y el desplazamiento en 2009 de unos 2 millones de personas debido a un conflicto armado en la región noroccidental del país.

Ayuda a los más vulnerables

En el punto máximo de las inundaciones, las aguas llegaron a cubrir una quinta parte del territorio paquistaní, una superficie equivalente a la de todo el Reino Unido, y destruyeron todo a su paso.

Imagen del UNICEF
© UNICEF/NYHQ2010-2739/Ramoneda
Una familia regresa a su hogar tras haber pasado cuatro meses en un campamento de desplazados en el Distrito de Charsadda, que forma parte de la provincia paquistaní de Khyber Pakhtunkhwa y que fue gravemente afectado por las inundaciones.

La catástrofe se desarrolló a lo largo de siete semanas. Tras comenzar con grandes inundaciones en la región de Khyber Pakhtunkwa, en el noroeste del país, las crecidas se desplazaron de norte a sur, devastando a su paso las provincias de Baluchistán, Sindh y Punjab.

Desde el principio, las organizaciones de ayuda humanitaria y las Fuerzas Armadas del Pakistán trataron por todos los medios de evacuar a las víctimas. Quienes lograron escapar de la destrucción encontraron albergue en miles de campamentos de refugiados organizados por el gobierno y en instalaciones públicas, como las escuelas.

UNICEF organizó una de las respuestas de emergencia más vastas de su historia y suministró a los integrantes más vulnerables de la población –las mujeres y los niños– servicios y artículos de primera necesidad como agua, saneamiento y suministros médicos vitales. Los puestos de atención de la salud, así como los equipos móviles de atención médica, que reciben apoyo de UNICEF, también han prestado servicios mediante los cuales se han salvado muchas vidas, como los de vacunación y atención médica. Además, la colaboración de UNICEF ha hecho posible la distribución de medicamentos indispensables para prevenir las muertes de madres y niños.

Crisis de desnutrición

Sin embargo, en las provincias afectadas por las inundaciones aún hay muchas personas que requieren ayuda de manera desesperada. Tal es el caso de centenares de miles de niños y niñas paquistaníes que continúan amenazados por la desnutrición. Los resultados de una encuesta reciente sobre la situación de los niños en materia de alimentación indicó que el 23,1% de los niños y niñas menores de cinco años de la región septentrional de Sindh sufren desnutrición aguda general, mientras que en la zona meridional de Sindh la tasa es de 21,2%.

Imagen del UNICEF
© UNICEF/NYHQ2010-2721/Ramoneda
Un hombre fabrica ladrillos para reconstruir su hogar, que resultó destruido por la inundación de la aldea de Noonwala, en el Distrito de Muzaffargarh, en la provincia paquistaní de Punjab.

La desnutrición infantil es prevalerte en el Pakistán desde hace años, pero las recientes inundaciones han agravado profundamente la situación.

“Debido a que la crisis alimentaria se sigue profundizando mientras disminuye el interés general por la situación de emergencia del Pakistán, existe el peligro de que la población del mundo se olvide de que los niños y niñas pakistaníes siguen necesitando mucha ayuda", comentó Pascal Villeneuve, Representante de UNICEF en el Pakistán.

Dificultades para empezar a reconstruir

Tras pasar varios meses en los campamentos de socorro, que constituyen pequeños oasis de seguridad en una tierra abrumada por el desastre, millones de evacuados de las comunidades inundadas han regresado a sus lugares de origen para reconstruir sus vidas. Otros, mientras tanto, esperan que las aguas se retiren.

“Lo trágico es que muchas de estas personas se encuentran ahora en una situación peor que cuando sus viviendas y tierras estaban cubiertas por las aguas, porque entonces estaban desplazados y recibían socorro de emergencia", explica Karen Allen, Representante Adjunta de UNICEF en el Pakistán. “Ahora que han regresado, no hay nadie que les ayude".

Imagen del UNICEF
© UNICEF/NYHQ2010-2740/Ramoneda
Zeinat, de 10 años de edad, parada frente a la tienda de campaña donde vive con su familia, que tuvo que abandonar su hogar en una aldea del Distrito de Charsadda, en la provincia paquistaní de Khyber Pakhtunkhwa, debido a las inundaciones.

La llegada del invierno, con sus temperaturas cruelmente bajas, ha agudizado para muchos la necesidad de albergue, agua potable, alimentos y atención de la salud.

Una tarea colosal

“Resulta esencial que el mundo preste apoyo a los millones de damnificados en el Pakistán”, señala Daniel Toole, Director Regional de UNICEF para Asia Meridional. “Para poder salvar vidas y proteger la salud, la alimentación, la educación y la seguridad de los niños y niñas del Pakistán tendremos que trabajar muy arduamente. Y para eso es necesario que se sigan asignando fondos adecuados”.

Aunque la tarea de reconstrucción del Pakistán es colosal, las donaciones han disminuido enormemente. Pese a que UNICEF ha recibido donaciones y promesas de contribuciones por 198 millones de dólares, la organización calcula que necesitará 52,3 millones de dólares adicionales para seguir realizando actividades de socorro y apoyo al regreso de los desplazados a sus hogares y a las labores iniciales de reconstrucción en las zonas afectadas por las inundaciones.

Seis meses después del desastre, más de 170.000 personas damnificadas por las inundaciones enfrentan un futuro incierto en los campamentos de socorro, mientras que otros esperan ayuda para poder rehacer sus vidas y avanzar por el largo camino a la recuperación.

 


 

 

Búsqueda