Pakistán

Centros temporales de aprendizaje brindan oportunidades a niños y niñas en los campamentos para víctimas de las inundaciones en Pakistán

Por Sami Malik

BALUCHISTÁN, Pakistán, 15 de noviembre de 2010 – Sentada en la tienda de su familia, Reshma, una niña de 8 años, le muestra con orgullo a su madre un libro de texto que le dieron en el centro temporal de aprendizaje que funciona en un campamento de socorro localizado en un molino de Jafarabad.

VÍDEO (en inglés): 26 de octubre de 2010 - Anja Baron, corresponsal de UNICEF, informa sobre los centros temporales de aprendizaje que funcionan en los campamentos de socorro para las víctimas de las inundaciones en la provincia de Baluchistán, Pakistán.  Véalo en RealPlayer

 

Reshma no había tenido ninguna educación académica antes de su llegada a este campamento para personas afectadas por las recientes inundaciones en Pakistán. Ahora es una de las alumnas regulares del centro, establecido por la Asociación de niños exploradores de Baluchistán con apoyo de UNICEF.

Antes de las inundaciones, los padres de Reshma vivían en la aldea de Mala Bagan, cerca de la ciudad de Jhatpat en el distrito de Jafarabad. Cuando se produjo el desbordamiento de las aguas, tuvieron que escapar con sus cinco hijos. Afortunadamente, el campamento del molino de Jafarabad se encontraba a sólo 3 km al oeste de la aldea donde vivían. Ahí los inscribieron y les asignaron una tienda.

Oportunidad para la educación

En medio de la crisis, los padres de Reshma apenas si podrían haber imaginado que esta adversidad les brindaría una oportunidad para sus hijos: una oportunidad de obtener educación. “Nuestra casa, la aldea y todas nuestras pertenencias se perdieron en la inundación”, dice su madre. “Hemos llegado a este campamento y nuestros hijos se sienten felices estudiando aquí. El resto podemos tolerarlo”.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Pakistan/2010/Sami
Una maestra y sus alumnas en un centro temporal de aprendizaje en el campamento de socorro establecido en el molino harinero de Jafarabad, en la provincia de Baluchistán, de la zona de Pakistán afectada por las inundaciones.

El campamento del molino de Jafarabad está situado entre la autopista y la línea del ferrocarril que conecta a la provincia de Baluchistán con el resto del país. Casi 7.000 personas desplazadas, la mayoría de ellas niños y mujeres, residen en el campamento.

UNICEF empezó a ofrecer su apoyo a la población afectada tan pronto como el campamento comenzó a funcionar a principios de agosto. A través de sus aliados no gubernamentales, UNICEF proporciona agua potable e instalaciones de saneamiento. Además, ha establecido espacios amenos para actividades de aprendizaje y recreación infantiles, así como los centros temporales de aprendizaje para que brinden educación básica. Hasta ahora, se han establecido 18 de estos centros en el campamento para beneficio de 1.300 niñas y niños.

En general, UNICEF ha respaldado un total de aproximadamente 140 centros en los tres distritos afectados por las inundaciones –Jafarabad, Nasirabad y Sibi– y en Quetta, donde no ha habido inundaciones, pero donde parte de los afectados por las inundaciones vive en campamentos. En la actualidad, cerca de 7.000 niños y niñas están matriculados en los centros temporales de aprendizaje de Baluchistán. UNICEF les proporciona conjuntos de material escolar, educación de emergencia y útiles recreativos, dispensadores de agua fría y mobiliario escolar.

Alumnas deseosas de aprender

Nadia es una de las maestras contratadas por la Asociación de niños exploradores para trabajar en un centro de aprendizaje del campamento. Sus propios planes de proseguir estudios superiores se vieron interrumpidos, tras haber matriculado, cuando las inundaciones desplazaron a su familia al campamento de Jafarabad.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Pakistan/2010/Sami
Reshma, de 8 años, es alumna de un centro temporal de aprendizaje del campamento de socorro del molino harinero de Jafarabad, en la provincia pakistaní de Baluchistán.

“Tengo aquí 103 alumnas. Estas niñas están estudiando urdú, inglés y matemáticas. Están deseosas de aprender”, dice. “Al ver a otros niños estudiar, han llegado a sentirse atraídas por el estudio por primera vez en sus vidas. Algunas de ellas no asisten a la escuela en su aldea o en su ciudad natal, pero aquí están estudiando con mucho entusiasmo”.
Sanaullah Panezai, especialista en educación para UNICEF, explica que los centros proporcionan beneficios que transcienden la enseñanza.

“Además de ocuparse de las necesidades de los niños cuya educación se vio interrumpida por las inundaciones”, dice ella, “los centros están concebidos para absorber la diversidad y sostener la inclusión”. Panezai agrega que los centros ofrecen oportunidades de aprendizaje, socialización y recreación —incluidas las oportunidades para niños y niñas que antes se habían visto excluidos del sistema de educación”.


 

 

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