Pakistán

UNICEF responde a la amenaza de las minas terrestres abandonadas después de las inundaciones en el noroeste de Pakistán

Las repentinas inundaciones arrastran las minas terrestres fuera de la zona del conflicto

Por Shandana Aurangzeb Durrani

KHYBER PAKHTUNKHWA, Pakistán, 9 de noviembre de 2010 – Las catastróficas inundaciones repentinas han afectado las vidas de Tayyab, de 4 años, y su familia, de una manera difícil de imaginar. Su padre, Mohammad Aslam, es un pequeño agricultor en la remota aldea de Sadra Sharif, ubicada en la provincia de Khyber Pakhtunkhwa, al noroeste de Pakistán.

VÍDEO (en inglés): Priyanka Pruthi, corresponsal de UNICEF, informa sobre los peligros que representan la minas terrestres y las municiones sin explotar en el noroeste de Pakistán.  Véalo en RealPlayer

 

A comienzos de agosto, a medida que el nivel del agua anegada comenzó a descender en la aldea, Aslam fue al campo para evaluar los daños que había sufrido su cosecha. “Vi esta cosa enredada entre las plantas y la llevé a casa por curiosidad”, recuerda. “Ni por un momento se me pasó por la cabeza que estaba llevando la destrucción a mi familia”.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Pakistan/2010/Shandana
Tayyab, de 4 años, víctima de una mina terrestre antipersonal, con su hermana Sadia y su padre y su madre, Mohammad Aslam y Naseem Bibi, en su aldea natal de Sadra Sharif, al noroeste de Pakistán.

Aslam había llevado a casa por error una mina terrestre antipersonal. Su hijo y su hija sufrieron graves heridas cuando la mina terrestre explotó mientras jugaban con ella. “Quiero jugar, pero me duele”, dice Tayyab, a quien tuvieron que amputar el pie debido a las heridas.

“Llora todo el tiempo. Ha perdido mucho peso y se ha vuelto agresivo”, dice la madre de Tayyab, Naseem Bibi. “Es totalmente dependiente y hay que llevarlo todas partes”.

Una amenaza al acecho

El retroceso de las aguas ha desenterrado la amenaza acechante de los artefactos explosivos sin detonar y las minas terrestres en el Pakistán. Las inundaciones trasladaron los explosivos a Khyber Pakhtunkhwa desde las montañas de la vecina Waziristán del Sur, una de las zonas tribales bajo la administración federal del país que está afectada por un conflicto.

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Shabana Bibi, una movilizadora social de SPADO, lleva a cabo una sesión de educación sobre los riesgos de las minas con mujeres y niños en la aldea de Budh, un área peligrosa del noroeste de Pakistán.

Se ha informado de 16 casos durante los últimos dos meses en las zonas afectadas por las inundaciones”, dice Farman Ali, Oficial de Protección Infantil de UNICEF. "Siete víctimas, incluidos mujeres y niños, han resultado heridas y ha sido necesario realizarles una amputación”.

En respuesta al peligro, UNICEF y su aliado no gubernamental, Sustainable Peace and Development Organization (Organización para el desarrollo y una paz sostenible), han ampliado su programa de educación sobre el riesgo de minas a las zonas afectadas por las inundaciones. 

Una respuesta eficaz

Con financiación del Gobierno del Japón, UNICEF –líder en esta esfera a escala mundial– ha dirigido un grupo de trabajo sobre este peligro en el noroeste de Pakistán, para desarrollar durante dos años una respuesta concertada y eficaz a las minas terrestres a nivel comunitario.

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Tayyab, de 4 años, víctima de una mina terrestre antipersonal, con su hermana Sadia y su padre y su madre, Mohammad Aslam y Naseem Bibi, en su aldea natal de Sadra Sharif, al noroeste de Pakistán.

Basándose en el mismo programa, UNICEF y sus aliados están promoviendo medidas de precaución entre la población afectada por las inundaciones en zonas peligrosas. Un componente importante del programa es la selección y formación de voluntarios, que también reciben botiquines de primeros auxilios para la prestación de asistencia médica inmediata en caso de una explosión.

“Si yo hubiera tenido la información y el conocimiento necesarios, no le habría sucedido esto a mi familia”, dice Aslam, el padre de Tayyab. Quiere asegurarse de que nadie más en su pueblo sufra el dolor que su familia ha sufrido, y por ello Aslam ahora ayuda a la organización local en las sesiones sobre el peligro de las minas, que está a cargo de un equipo de activistas sociales.

Los voluntarios salvan vidas

UNICEF también vincula a sobrevivientes como Tayyab con proveedores de servicios adecuados para recibir tratamiento médico y rehabilitación. Al mismo tiempo, se llevan a cabo sesiones en la escuela para ayudar a educar a los niños sobre los peligros.

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Una mina terrestre antipersonal trasladada por las aguas yace en unos arbustos de un campo agrícola de Yarak, en el distrito de Dera Ismail Khan.

La repercusión de estas intervenciones se ha dejado sentir ya, y se han evitado bajas debido a que los voluntarios de la comunidad han identificado artefactos sin estallar, que las cuadrillas locales de desactivación de explosivos han desactivado inmediatamente.

“Las inundaciones han contaminado grandes zonas”, dijo Inayat Ulah, un funcionario de la brigada de explosivos. “La capacitación y concienciación sobre las minas y los explosivos sin estallar a escala comunitaria es muy importante, ya que los habitantes no cuentan con los recursos financieros ni humanos para limpiar estas zonas. Gracias a la identificación y notificación oportuna por parte de los miembros de la comunidad, se han salvado muchas vidas”.


 

 

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