Pakistán

UNICEF responde ante unas inundaciones que afectan a más de tres millones de personas en el noroeste de Pakistán

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Un hombre evacúa a sus hijos a través de agua que le llega hasta la cintura en Nowshera, ubicada en la Provincia Khyber-Pakhtunkhwa de Pakistán.

NUEVA YORK, USA, 3 de agosto de 2010 – Más de 1.400 personas han muerto y más de 3 millones de personas –incluidos 1,4 millones de niños y niñas– necesitan asistencia humanitaria de emergencia después de que las peores inundaciones que han afectado a Pakistán en 80 años devastaron amplias zonas del país en los últimos días. Conforme remite la crecida de las aguas, UNICEF y sus aliados envían suministros de socorro a la zona inundada.

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Hasta ahora, UNICEF ha suministrado equipos de higiene, depósitos de agua y galletas alto contenido energético para niños y familias en situación de riesgo. La organización internacional también ha reparado 73 pozos que auxilian a 800.000 personas y ha apoyado el despliegue rápido de 24 campamentos médicos. UNICEF solicita a los donantes internacionales 10,3 millones de dólares estadounidenses para cubrir las necesidades inmediatas de la población afectada.

“Hemos proporcionado ya una primera parte de suministros humanitarios y enviaremos más a lo largo de los próximos días durante este período crítico para salvar vidas”, comentó Martin Mogwanja, Representante de UNICEF en Pakistán.

“Necesidades cruciales”

Khyber Pakhtunkhwa, ubicada en las montañas del noroeste de Pakistán, es la provincia más afectada por las inundaciones. Muchos de los aproximadamente 3,5 millones de residentes de la provincia perdieron sus cosechas y sus casas se inundaron, se dañaron o quedaron destruidas.

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Unos soldados utilizan una embarcación para evacuar a una familia a través de una de las principales carreteras de Nowshera, ubicada en la provincia Khyber Pakhtunkhwa de Pakistán, donde las fuertes lluvias monzónicas han desencadenado las peores inundaciones en décadas.

Las redes de comunicación en muchas zonas siguen estando interrumpidas y el acceso por carretera está limitado debido a que los puentes, las autopistas y las carreteras están bloqueados o han sido destruidos por las inundaciones.

“Hay necesidades cruciales de alimentos y agua potable”, según afirmó Martin Mogwanja. “Una de las mayores preocupaciones es que se produzcan brotes de enfermedades entre los sobrevivientes”. 

El Representante de UNICEF regresó ayer de una visita a dos distritos agrícolas afectados por las inundaciones donde UNICEF está trabajando para evitar la propagación de enfermedades diarreicas, que son mortales entre los niños más pequeños.

Proporcionar agua potable a los cientos de miles de personas cuyo sistema de abastecimiento de agua está contaminado o ha sufrido daños debido a las inundaciones es esencial en estos momentos. UNICEF colabora con las autoridades de Pakistán para reparar los pozos y las fuentes de agua potable lo más rápidamente posible, y para proporcionar pastillas de cloro para facilitar la depuración del agua antes de su consumo.

Un testimonio de primera mano

En una visita aérea a la región, Mogwanja pudo ver de primera mano la forma en que las inundaciones han afectado las comunidades.

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© UNICEF Pakistan/2010/Mogwanja
Una vista aérea de la provincia Khyber Pakhtunkhwa, una de las zonas más afectadas por las recientes inundaciones en Pakistán.

“Las casas están literalmente nadando en el medio del agua embarrada”, dijo. “Las cosechas han sido destruidas por el agua, los árboles están caídos debido a la fuerza del agua, y las paredes de los edificios se han derrumbado”.

Durante su visita a la zona inundada, Mogwanja se detuvo también para realizar visitas en dos distritos donde los supervivientes le contaron que tuvieron que trepar a los árboles o a los techos para salvar sus propias vidas. Se reunió asimismo con personas cuyos familiares han muerto debido a las inundaciones y que ahora están tratando de mantener secos sus cuerpos para enterrarlos de manera apropiada una vez que baje el nivel de las aguas.

“Es muy difícil saber cuánto tiempo durará el esfuerzo de recuperación”, dijo Mogwanja. Calcula que por lo menos se necesitarán seis meses de trabajo para restablecer las instalaciones básicas que han quedado destruidas. 

Temores de que se repitan las inundaciones

Aunque en algunas partes de las provincias afectadas el nivel de las aguas está comenzando a descender. Nuevos sistemas tormentosos están avanzando sobre la zona y los expertos temen que se repitan las inundaciones.

“Va a haber grandes necesidades de agua y refugio, y es preciso garantizar la atención de la salud de la población debido a las enfermedades que se transmiten a través del agua”, dijo Mogwanja.

La seguridad alimentaria presentará también un desafío, señaló, y añadió: “Se ha perdido gran parte de las reservas de alimentos”.

En la vecina Afganistán UNICEF distribuye mientras tanto ayuda de emergencia en numerosas provincias del este y del centro del país, donde las mismas lluvias torrenciales han desencadenado las inundaciones que se desplazaron al norte y oeste de Pakistán.


 

 

Audio (en inglés)

2 de agosto de 2010: El Representante de UNICEF en Pakistán, Martin Mogwanja, habla con Radio UNICEF sobre las recientes inundaciones y las actividades de recuperación.
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