Pakistán

La educación ofrece un futuro a los niños afectados por el terremoto en el Pakistán

Imagen del UNICEF
© UNICEF Pakistan/2009/Pittenger
Zeenat Ghutam (derecha), una estudiante de cuarto grado, e Iqura Rehman de quinto, llegan a la escuela gubernamental para niñas Colonia de Mohajir en la región de Cachemir administrada por el Pakistán. Con el apoyo de UNICEF, la escuela se benefició de la iniciativa “reconstruir mejor” tras el terremoto que azotó la región en 2005.

Por Jasmine Pittenger

MUZAFFARABAD, Pakistán, 5 de noviembre de 2009 - El terremoto que devastó la región en 2005 fue una catástrofe para los escolares del Pakistán. Se estima que unos 17.000 estudiantes murieron en sus aulas, y 6.000 escuelas quedaron dañadas o destruidas.

Para los profesores y estudiantes, los acontecimientos de esa mañana de octubre están impresos en sus memorias.

“Estábamos realizando nuestras pruebas, cuando todo comenzó a temblar”, recuerda Iqura Rehman, de 10 años. “El maestro dijo: 'Corran', así que salimos corriendo. No pudimos entender lo que estaba pasando... Pensamos que todo había terminado”.

En medio de la destrucción, UNICEF suministró una escuela temporal en una tienda de campaña. En un mes se reanudaron las clases. Sin embargo, las familias dudaron aún sobre la conveniencia de enviar a sus hijos a la escuela.

“Hubo tantos niños que perdieron la vida en las escuelas que no fue fácil convencer a las familias de que los enviaran de vuelta”, dice el profesor Nabila Kiani. “Nosotros los maestros íbamos de casa en casa para pedir a los padres que enviaran a sus hijos a la escuela”.

La nueva escuela

Ahora, las niñas de una aldea de personas migrantes afectada por el terremoto tienen una nueva escuela gracias a la ayuda de UNICEF. La escuela gubernamental para niñas Colonia Mohajir es una de las 100 escuelas construidas por UNICEF hasta el mes pasado, y 186 están todavía pendientes de su terminación, a finales de 2010.

Durante la construcción de la escuela, las jóvenes atravesaban casi todos los días el estrecho camino que conducía a la nueva escuela para asomarse a una ventana e imaginar cómo quedaría.

“Cuando estaban construyendo nuestra nueva escuela, ya estábamos contentas y emocionadas”, dice la estudiante de 10 años Zeenat Ghutam, estudiante de cuarto grado . “Sabíamos que era para nosotras, pero no esperábamos que fuera tan hermosa. En el primer día de escuela, hace un mes, tuve una sensación que no puedo describir. ¿Cómo puedo explicar lo que es entrar en una escuela que es más bella que nuestros propios hogares?”.

La importante función de los profesores

La rehabilitación se convirtió en una oportunidad para “reconstruir mejor”. Esto significa que las 286 nuevas escuelas que se construyeron con el apoyo de UNICEF son seguras contra los terremotos.

“Ahora no estamos asustados porque se trata de un nuevo edificio, distinto de nuestra antigua escuela, y sabemos que es segura contra los terremotos”, dice Shazia Ali Lone, estudiante de cuarto grado.

Con la asistencia de UNICEF, los maestros han desempeñado un papel importante ayudando al Gobierno  para volver a matricular a 428.000 niños aproximadamente, incluidas más de 186.000 niñas. La campaña de matriculación incluye 36.000 niños que no acudían a la escuela antes del terremoto.

“Mi madre me ayuda con mi tarea”, dice Zeenat. “Ella puede hacerlo porque fue a la escuela. Educar a una niña es educar a una familia entera. Sabemos que nuestro país se necesitan muchas doctoras”.

Construcción de un futuro estable

Las nuevas escuelas son espaciosas, con al menos un metro cuadrado de espacio en el aula por cada niño. Promueven una buena higiene por medio de aseos y lugares para lavarse las manos. Los maestros han recibido capacitación sobre métodos respetuosos con los niños, destinados a apoyarlos e instruirlos, y se les prohíbe el uso de castigos corporales.  

Se han instalado también escuelas en tiendas de campaña y se han distribuido suministros de emergencia como las “escuelas en una caja”, pizarras, equipos de recreo, mobiliario y libros de texto.

“Las mujeres que han recibido una educación tienen más probabilidades de educar a sus hijos”, dice Luc Chauvin, Representante Adjunto de UNICEF en el Pakistán. “Las mujeres que tienen una participación activa en la vida económica de su familia están mejor ubicadas para garantizar que los recursos de la familia se dediquen a la construcción de un futuro más estable. También sabemos que las mujeres que han recibido al menos una educación básica tienen menos niños, más sanos y mejor alimentados”.


 

 

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