Pakistán

Los niños, niñas y familias paquistaníes afectados por las inundaciones comienzan a beneficiarse de las labores de socorro

Imagen del UNICEF: Pakistan, flood relief
© Reuters/Hassan
Un grupo de damnificados por las inundaciones –en su mayoría niños, niñas y mujeres– en el interior de un helicóptero del ejército que los evacuará de una zona inundada del distrito de Shahdad Kot, en la Provincia Sindh del Pakistán.

Por Kun Li

NUEVA YORK, Estados Unidos, 5 de julio de 2007 – Pese a los obstáculos que presentan las inundaciones repentinas y las rutas y los caminos bloqueados como resultado del ciclón Yemyin, que se abatió la semana pasada sobre el Pakistán, los damnificados ya han comenzado a beneficiarse de las labores de socorro.

En la provincia de Baluchistán, la más afectada por el desastre natural y donde las tasas de mortalidad y desnutrición infantil eran muy elevadas aún antes de producirse el ciclón, la prioridad de UNICEF y sus aliados consiste en garantizar que los niños y niñas tengan acceso a la alimentación y al agua potable y que estén protegidos del abuso y la explotación.

“La situación ha sido muy difícil”, afirma Antonia Paradela, Oficial de Comunicación de la Oficina de UNICEF en el Pakistán. “Grandes zonas de Baluchistán han sido gravemente afectadas por el desastre. Las zonas ribereñas de los ríos han quedado cubierta por las aguas y se han derrumbado muchas edificaciones”.

“En UNICEF estamos especialmente preocupados porque muchas zonas han quedado aisladas”, agrega la funcionaria. “Y son los niños y las niñas quienes sufren en mayor medida la falta de acceso a servicios fundamentales como los de salud, educación, suministro de agua y saneamiento ambiental”.

Preocupación por la alimentación de los niños

La Sra. Paradela señala que en Baluchistán, la provincia más pobre del país, uno de cada 10 niños muere durante el primer año de vida. La mortalidad maternoinfantil es también muy elevada, y casi un 40% de los niños y niñas de la provincia sufren desnutrición.

“En alguno de los distritos más afectados por las inundaciones, nuestras evaluaciones previas al desastre nos habían indicado que la mitad de los niños y niñas había sufrido por lo menos un episodio de diarrea en las dos semanas anteriores a la encuesta”, comenta la funcionaria. “Y en las circunstancias actuales, teniendo en cuenta los daños que ha sufrido el sistema de agua corriente, nos preocupa mucho la situación de la niñez en materia de alimentación”.

Imagen del UNICEF: Pakistan, flood relief
© Reuters/Hassan
Con su hija a cuestas y algunas de sus pertenencias en brazos, una mujer cruza trabajosamente las aguas que anegaron la localidad de Turbat, al oeste de Karachi, Pakistán.

La carencia de agua potable y saneamiento ambiental podrían causar brotes de enfermedades transmitidas por el agua, las que, a su vez, podrían provocar la deshidratación  diarreica y la emaciación, especialmente en los niños y niñas de corta edad.

Según cálculos del Gobierno, las inundaciones han dejado sin techo a más de 100.000 pobladores de la provincia de Baluchistán. Los damnificados viven ahora al aire libre o en refugios muy rudimentarios. En todo el país, las inundaciones han afectado a unos 1,5 millones de personas, de los cuales la mitad son niños y niñas.

Las necesidades más urgentes de la niñez

En colaboración con otros organismos de las Naciones Unidas, UNICEF dirige varios equipos de respuesta en situaciones de crisis que se concentran en el suministro de agua y saneamiento, la educación, la protección de la niñez y las comunicaciones, así como en diversos aspectos relacionados con la salud.

“UNICEF se concentrará en prestar ayuda en materia de alimentación, para garantizar que los niños y niñas desnutridos reciban la atención adecuada y no continúen sufriendo”, explica la Sra. Paradela. La Oficial de Comunicación agrega que en las labores de socorro se da prioridad a la satisfacción de las necesidades de los niños y niñas no acompañados, separados o huérfanos, y al suministro de acceso a los servicios de socorro a las familias encabezadas por mujeres solas.

Además de ello, UNICEF ayudará a establecer espacios para la enseñanza y el aprendizaje y suministrará materiales de educación a los niños y niñas alojados en los campamentos para personas desplazadas. También colaborará con todas las actividades tendientes a adelantar la reapertura de las escuelas a la brevedad posible.

En respuesta a los pedidos iniciales de las autoridades de Baluchistán, UNICEF entregó mantas, tabletas de purificación del agua, tiendas de campaña, bidones, botiquines de emergencia y otros suministros de socorro para satisfacer las necesidades inmediatas de los niños, niñas y familias damnificados por las inundaciones.


 

 

Audio (en inglés)

5 de julio de 2007:
Antonia Paradela, Oficial de Comunicación de UNICEF, se refiere a las dificultades que entraña el suministro de ayuda a los niños, niñas y familias del Pakistán afectados por las inundaciones.

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