Pakistán

Educación de buena calidad y centrada en la niñez en la región del Pakistán afectada por el terremoto

Imagen del UNICEF
© UNICEF Pakistan/ 2006/ Delaney
Parveen y Muhamad, de ocho y nueve años de edad, respectivamente, asisten juntos a la escuela en Battagram, en la región septentrional del Pakistán.

Por Hugh Delaney

BATTAGRAM, Pakistán, 8 de septiembre de 2006 –Parveen, una niña de ocho años de edad, se está acostumbrando a estudiar en la tienda de campaña que le sirve de aula desde que se reanudaron las clases tras las vacaciones de verano. Su antigua escuela resultó totalmente destruida debido al terremoto que castigó a la mayor parte de la región septentrional del Pakistán en octubre de 2005, y que llevó a los docentes a suspender las clases debido a que no había ningún sitio donde ofrecerlas.

Por conducto de diversos aliados locales, UNICEF ha estado prestando apoyo a la escuela de la niña, a la que le suministró tiendas de campaña y otros elementos y materiales esenciales para garantizar la continuidad de la educación de los niños y niñas de Battagram.

Aunque oficialmente la escuela Matt Nili Shang es un establecimiento para varones, Parveen es una de las muchas niñas que figuran entre los 125 alumnos matriculados en el establecimiento, ya que la escuela primaria para niñas más cercana se encuentra a más de 5 km., una distancia demasiado larga para que los niños y niñas recorran a pie.

Parveen cursa el tercer grado y estudia urdu, matemáticas, inglés, ciencias y religión. "Mi materia favorita es urdu”, explica la niña. "Me gusta venir a la escuela porque aprendo a leer". Junto a ella se sienta Muhamad, de nueve años de edad, que comparte su entusiasmo por la educación. "Estoy aprendiendo a leer bien", explica con una amplia sonrisa, "y quiero ser maestro".

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Muhamad, de nueve años de edad, recibe instrucción de su maestro en la escuela Matt Nili Shang de Battagram.

Un ámbito de aprendizaje acogedor para los niños

En su colaboración con los docentes y la comunidad de Battagram, UNICEF fomenta ese clima de educación en el que los niños y niñas disfrutan del aprendizaje y se sienten felices de ir al escuela.

"Si podemos crear un ámbito en el que los niños y niñas se diviertan aprendiendo y se sientan felices y seguros, tendremos más probabilidades de poder reducir las tasas de deserción escolar y de lograr que más alumnos completen el ciclo escolar primario", afirma Fawad Ali Shah, Oficial de Educación de UNICEF.

Esa es la esencia del enfoque de las escuelas acogedoras para los niños y niñas que pone en práctica UNICEF y que ha servido de guía para sus actividades de los últimos 11 meses en la región septentrional del Pakistán, que sufre los efectos del terremoto. Se trata de un enfoque que se aplica a todas las facetas del programa de educación, desde garantizar que las tiendas de campaña e instalaciones escolares sean seguras y fomenten el aprendizaje, hasta que el ámbito escolar sea sano y que los alumnos aprendan prácticas de higiene adecuadas.

Mediante ese enfoque también se garantiza que los docentes reciban capacitación adecuada para poder prestar apoyo a los niños y niñas que han sufrido el trauma de haber perdido todo como resultado del terremoto.

"Muchos niños y niñas han quedado traumados por lo que vivieron durante el terremoto", señala el Dr. Francois Kampundu, que dirige la oficina de UNICEF en Battagram. "Necesitan atención especial, de manera que los docentes deben recibir los conocimientos y aptitudes que necesitan para poder darles apoyo y alentarles a que se expresen libremente en el aula".

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Alumnos de la escuela Matt Nili Shang.

“Si nos concentramos en la enseñanza centrada en la niñez y en que los niños y niñas tengan una participación real, la escuela puede ser algo de lo que los niños y niñas pueden disfrutar, un componente útil para el desarrollo de esos alumnos", agrega el Dr. Kampundu.

La promoción de la matriculación

En Battagram, que es uno de los distintos menos desarrollados del Pakistán, más de tres cuartas partes de las escuelas primarias gubernamentales resultaron destruidas por el terremoto, y muchas más sufrieron daños graves.

UNICEF ayudó a reconstruir más de 4.000 escuelas primarias gubernamentales que se derrumbaron o sufrieron daños graves, lo que hizo posible que unos 375.000 niños y niñas pudieran seguir asistiendo a clases.

Los docentes y la comunidad en general siguen alentando a los alumnos y alumnas de la escuela Matt Nili Shang a que no abandonen sus estudios y promoviendo, al mismo tiempo, la matriculación de los niños y niñas de la región que aún no asisten a la escuela. Mediante esos esfuerzos se ha logrado que desde el terremoto hayan aumentado las tasas de matriculación escolar.

Existe la esperanza de que el enfoque de las escuelas acogedoras para los niños haga posible que los niños y niñas como Parveen terminen con éxito el ciclo primario.


 

 

Ensayo Fotográfico (en inglés)

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