Pakistán

En la zona de Pakistán afectada por el terremoto, las lluvias monzónicas crean un alto riesgo de diarrea entre los niños

Imagen del UNICEF
© UNICEF Pakistan/2006/Delaney
En el hospital del distrito de Battagram, Pakistán, un niño recibe tratamiento para la deshidratación. En los primeros 10 días de agosto, se trató a más de 800 pacientes por enfermedades similares.

Por Hugh Delaney

BATTAGRAM, Pakistán, 9 de agosto de 2006 – Abdullah, de 12 años, y su hermana Shazma, de 10, estaban inconscientes cuando llegaron al pabellón infantil del Hospital de Battagram. Ambos hermanos sufrían de una grave deshidratación, resultado de la epidemia de diarrea que se desató después del inicio, hace unas semanas, de la estación monzónica.

Con más de tres millones de personas todavía sin hogar después del terremoto de octubre de 2005, las inundaciones monzónicas han agravado todavía más los problemas sanitarios de esta región y han puesto en peligro las vidas de muchos niños. En el Hospital del Distrito de Battagram los médicos están abrumados por el número cada vez mayor de pacientes que sufren de diarrea aguda.

En los primeros diez días da agosto, más de 800 pacientes han recibido tratamiento en el hospital, que está apoyado por UNICEF. Con la llegada a diario de nuevos pacientes, se han instalado dos tiendas en el patio para alojar a los enfermos que no caben.

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Unos niños recogen agua de una fuente contaminada. Desde el inicio de la estación monzónica muchas fuentes de suministro de agua se han contaminado, lo que es una posible causa del aumento de diarrea entre los niños.

El tratamiento lleva a la recuperación

"Se calcula que cada año mueren de deshidratación [causada por la diarrea] más de 150.000 niños y niñas pakistaníes, por lo que se trata de un problema potencialmente muy grave", declaró Wali Mohammad, oficial de salud pública de UNICEF.

"El principal problema es el acceso al agua potable limpia", prosiguió el Dr. Mohammad. "Con las fuertes lluvias, los ríos y arroyos se han contaminado, al fluir el agua desde la tierra que a menudo contiene desechos y otros elementos perjudiciales. Los niños beben entonces el agua del río y se ponen muy enfermos".

Los siete médicos, las enfermeras y los auxiliares médicos del hospital de Battagram afrontan bien la situación, a pesar del considerable número de enfermos a su cargo. Cada cama del pabellón infantil está ocupada por al menos dos jóvenes pacientes. Muchos tienen fiebre alta e intentan dormir bajo los ojos atentos de sus madres y del equipo médico.

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Unos niños se recuperan de la diarrea en la clínica de Battagram, Pakistán. El tratamiento es sencillo y efectivo, y se prevé que casi todos los niños se recuperen plenamente.

"El tratamiento es muy sencillo, y aquí tenemos un índice de recuperación del 100 %", señaló el Dr. Shabir Ahmed, principal responsable del pabellón infantil. "El tiempo es muy importante, sin embargo, hay que sacar a los niños de aquí lo antes posible."

Abordar la causa

Gracias al tratamiento rápido, Abdullah vuelve a estar en pie y sonríe, mientras Shazma se recupera. A su llegada al hospital, recibieron de inmediato una simple solución de agua, sodio, cloro y potasio, que mejoró su condición de forma radical. Cuando le preguntaron cómo se sentía, Shazma repuso, "Me siento con ganas de volver a casa".

Para abordar las causas de la epidemia que hizo enfermar a Abdullah y Shazma, UNICEF trabaja con el objeto de suministrar agua potable a más niños y sus familias. El organismo también ha instalado filtros de agua y distribuido 156.000 pastillas de jabón en todo el distrito de Battagram. Los trabajadores sanitarios de la zona han recibido capacitación para contribuir a la difusión entre la comunidad de mensajes sobre buenas prácticas higiénicas.

"A menudo, los habitantes de la zona no entienden la relación que hay entre la salud y el agua limpia, y UNICEF utiliza las escuelas como centro de coordinación para fomentar una conducta sana entre los niños", dijo Fawad Ali Shah, oficial de educación. "Para ayudar a la prevención de enfermedades, es muy importante disuadir a los niños de beber agua del río".


 

 

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