Pakistán
Llamamientos de financiamiento y actividades humanitarias
Desde agosto de 2008, los enfrentamientos armados entre los grupos militares y las tropas del gobierno en varias zonas de las áreas tribales bajo administración federal del Pakistán -y especialmente en Bajau- han provocado el desplazamiento de más de medio millón de personas. En las últimas dos semanas, otros 1,1 millones de personas han sido desplazadas de los distritos de Swat, Buner, Bajo Dir y Shangla, en la Provincia de la Frontera Noroccidental, debido al recrudecimiento de los combates entre el Ejército del Pakistán y las fuerzas rebeldes en la zona de Malakand. Cuando el gobierno levanta el toque de queda en las zonas afectadas, miles de civiles huyen de las mismas en cuestión de horas. El Pakistán tiene en la actualidad el mayor número de pobladores desplazados desde su creación como nación, y es posible que el número de personas que huyen de sus hogares aumente en las próximas semanas.
Se calcula que el número de desplazados llega a los dos millones, de los cuales un 65% son niños y niñas. Del total de menores desplazados, unos 325.000 (o un 25%) viven en campamentos, y los 975.000 restantes (un 75%) en comunidades anfitrionas.
En estrecha colaboración con sus contrapartes gubernamentales, otros organismos de las Naciones Unidas y diversas ONG nacionales e internacionales aliadas, UNICEF ha seguido apoyando al gobierno en sus esfuerzos por dar respuesta a las necesidades humanitarias de los niños desplazados y de sus familias en materia de salud, nutrición, suministro de agua y saneamiento, higiene, educación y protección de los niños en los 23 campamentos de desplazados y las comunidades que les dan albergue. El componente del Plan de Respuesta Humanitaria para el Pakistán que corresponde a UNICEF es de 53 millones de dólares, de los cuales el organismo internacional ha recibido hasta la fecha 11,9 millones (o el 22%).
Actualización de la acción humanitaria en el Pakistán, 22 de mayo de 2009 [pdf]
Un terremoto de magnitud 6.4 en la escala Richter sacudió el 29 de octubre de 2008 la provincia de Balochistán, en el suroeste del Pakistán. Según las evaluaciones iniciales, se calcula que el terremoto afectó a alrededor de 108.000 personas, de las cuales un 50% eran niños, entre ellos 19.000 menores de cinco años. Aproximadamente 3.000 personas se encuentran actualmente desplazadas y más de 15.000 casas de barro o madera han quedado completamente destruidas. El terremoto azotó zonas que se encuentran en una zona climática donde los inviernos son muy duros, lo que aumenta la vulnerabilidad de la población afectada que tiene que vivir al cielo raso.
UNICEF, junto a sus asociados humanitarios en Balochistán, trabaja estrechamente con el Gobierno del Pakistán para responder a esta situación de emergencia. Este documento de Necesidades Inmediatas por 5 millones de dólares está basado en una evaluación preliminar de las necesidades en materia de asistencia humanitaria de los niños y las mujeres en las esferas de la salud, la nutrición, el agua, el saneamiento y la higiene, la educación y la protección de la infancia, además de las necesidades de coordinación, de logística y de seguridad. La respuesta se incluirá en el marco del llamamiento conjunto de las Naciones Unidas cuando esté disponible en los próximos días.
Documento de necesidades inmediatas - Terremoto en Balochistán, Pakistán, 31 de octubre de 2008 [pdf]
El 4 de agosto 2008, las lluvias torrenciales provocaron inundaciones en las regiones septentrional y noroccidental del Pakistán. Las inundaciones monzónicas también afectaron la parte meridional de la Provincia de Punjab (el 3 de agosto) y la provincia de Baluchistán.
El 10 de agosto se llevó a cabo una evaluación interinstitucional que confirmó que la situación más grave se vive en la Provincia de la Frontera Noroccidental, donde 130 aldeas en las que vivían los 200.000 de unas 25.000 familias habían quedado sumergidas bajo las aguas. En esa región se registraron 41 muertes y hay aún 50 personas desaparecidas. Los pobladores se han refugiado a la vera de los caminos o entre los escombros de sus hogares. La mayor parte de las fuentes y sistemas de suministro de agua resultaron dañados o contaminados por la inundación. La situación se deterioró aún más debido a que el 9 de agosto se intensificaron las lluvias. En Punjab, las aguas destruyeron centenares de casas de adobe y miles de personas han quedado sin techo debido a los daños generalizados que han sufrido 150 aldeas de la región.
UNICEF y otros aliados humanitarios en el Pakistán colaboran estrechamente con el Gobierno de ese país para dar respuesta a la situación de emergencia. UNICEF necesita 5 millones de dólares para satisfacer las necesidades más imperiosas de los niños, niñas y mujeres en materia de salud, nutrición, agua, saneamiento e higiene, educación, protección, coordinación, logística y seguridad.
Las necesidades inmediatas en el Pakistán - 13 de agosto de 2008 [pdf]
Las fuertes lluvias estacionales debidas a los monzones han causado inundaciones generalizadas en Asia meridional, destruyendo comunidades enteras y medios de vida y causando el desplazamiento de miles de personas en Bangladesh, la India, Nepal y el Pakistán. En todo el subcontinente, alrededor de 50 millones de personas han sufrido los efectos de lo que se ha descrito como una de las peores inundaciones después de muchos años, mientras que las predicciones meteorológicas indican que habrá más lluvias durante las próximas semanas.
Las actividades de socorro y de recuperación están bastante avanzadas en todos los países afectados, aunque la incidencia de la diarrea y de otras enfermedades transmitidas por el agua sigue aumentando. El acceso al agua potable, a alimentos y a refugios para todas las poblaciones sigue siendo la preocupación principal. Además, millones de niños en las regiones afectadas no han podido comenzar el nuevo curso académico debido a que sus escuelas han quedado destruidas o dañadas, o se utilizan como refugios.
UNICEF está respondiendo la situación en las esferas del agua y el saneamiento, la salud y la nutrición, la educación, la protección de la infancia y la movilización social para satisfacer las necesidades de los niños afectados y de sus familias.
Actualización de la acción humanitaria en Asia meridional, 25 de septiembre de 2007 [pdf]
Se calcula que alrededor de 1,5 millones de personas han sufrido los efectos de las inundaciones provocadas por cuatro días de fuertes lluvias después de que el ciclón Yemyin asolara el 23 de julio las provincias de Beluchistán y Sindh, en el sur del Pakistán. Tres de cada cuatro personas afectadas por las inundaciones son niños y mujeres, y por lo menos 300.000 de los niños afectados son menores de cinco años.
Muchas zonas siguen aisladas por la crecida de las aguas. Se informa que más de 100.000 personas han perdido sus hogares y alrededor de 300 han muerto, mientras que muchas otras personas están desaparecidas. Las inundaciones han destruido total o parcialmente los sistemas de distribución de agua, causando una interrupción del abastecimiento de agua potable, o un acceso limitado al mismo. La higiene deficiente y las condiciones de saneamiento han generado enfermedades transmitidas por el agua y casos de deshidratación e infección. Los hospitales y las clínicas están cerrados o solamente funcionan parcialmente, y muchas escuelas han sufrido también desperfectos.
Las zonas más afectadas en Beluchistán y Sindh se encuentran también entre las más desfavorecidas del Pakistán, lo que hace que las mujeres y los niños sean especialmente vulnerables a los desastres naturales. Uno de cada 10 recién nacidos muere en Beluchistán antes de cumplir su primer año de edad. Un 40% de los niños menores de cinco años tienen bajo peso. La mortalidad materna es el doble del promedio del país, con 600 muertes de mujeres por cada 100.000 nacidos vivos. Los indicadores infantiles en el norte de Sindh, en los distritos más afectados por las inundaciones, son similares.
A UNICEF le preocupa que los niños sufran especialmente debido a la falta de acceso a los alimentos, al agua potable y a las medicinas, así como a las interrupciones causadas por las inundaciones en la mitad de los distritos de la provincia de Beluchistán y en los distritos occidentales de la provincia vecina, Sindh. UNICEF está coordinando su labor con las autoridades provinciales y federales, con otros organismos de las Naciones Unidas y con otros asociados para garantizar que las necesidades concretas de los niños en esta situación de emergencia se aborden apropiadamente.
Este documento de "necesidades inmediatas" es un examen inicial de las necesidades inmediatas en materia de financiación desde julio a octubre de 2007. UNICEF requiere urgentemente 5 millones de dólares para responder a las necesidades prioritarias de los niños y las mujeres en los próximos meses. UNICEF participa también en el llamamiento consolidado de urgencia preparado por el sistema de las Naciones Unidas.
UNICEF, Necesidades inmediatas - 10 de julio de 2007 [pdf]
A las 8.50 horas aproximadamente del 8 de octubre de 2005, mientras los niños del Pakistán, la India y el Afganistán estaban comenzando sus clases, un grave terremoto de 7,6 puntos en la escala Richter sacudió la frontera entre el Pakistán y la India, causando una devastación generalizada y desencadenando una catástrofe humanitaria. Muy pronto quedó claro que el noroeste del Pakistán era la zona más afectada en lo que parece ser el terremoto más devastador que sacude la región en un siglo.
UNICEF, Necesidades inmediatas - 10 de octubre de 2005 [pdf]

















