Pakistán

Ayudar a los niños y niñas afectados por el terremoto a sobrevivir el frío invierno

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© UNICEF/HQ05-1738/Zaidi
Ulfaqar, 3, y su padre viven en el pueblo de Katabalah en el Valle Sirhan, Paquistán, en una altitud de 2201 metros. Las manchas rojas en sus mejillas se han producido debido a la congelación por el frío del invierno himalayo.

Por Julia Spry-Leverton

PROVINCIA DE LA FRONTERA NOROCCIDENTAL, Pakistán, 22 de diciembre de 2005 - La larga sombra del invierno cae sobre las montañas del Himalaya. El día más corto del año ha despuntado y las temperaturas en el norte del Pakistán han bajado varios grados. Durante el día, en alturas de 2.000 metros y más, la temperatura está por debajo del punto de congelación. Y por la noche, las temperaturas que descienden a -15° Celsius son una experiencia conocida para los niños y las familias que viven en esta región montañosa.

Y esto es sólo el comienzo. Las previsiones del tiempo indican que la nieve caerá pronto en todas las zonas afectadas por el terremoto en la zona de Cachemira administrada por el Pakistán y en la Provincia de la Frontera Noroccidental. El invierno puede durar hasta finales de mayo en los poblados que se encuentran a mayor altura.

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Niños del pueblo de Katabalah en el Valle de Sirhan en Paquistán. Las temperaturas descienden a -15° Celsius por la noche durante el invierno.

Se necesitan urgentemente mantas y edredones

Una de las principales preocupaciones de todos los que viven y trabajan aquí es como sobrevivir el intenso frío. Después del terremoto, se calcula que hay 235.000 familias de alrededor de siete personas cada una viviendo en tiendas de campaña.

Según una evaluación rápida realizada por las Naciones Unidas, una décima parte de estas tiendas son demasiado delgadas para soportar el invierno. El informe dice también que alrededor de un 75% de las familias necesitan protección adicional para sobrevivir la estación. Se necesitan urgentemente productos como mantas, edredones, telas de plástico y lonas.

UNICEF ha distribuido 215.000 mantas y edredones para preparar a los niños y las familias para el invierno. Además, el Gobierno de Francia ha donado 13.000 edredones por medio del Comité Nacional de Francia en pro de UNICEF, y otras 335.000 se encuentran en camino, enviadas por el la compañía de muebles de casa Ikea. Pero además de estas cantidades, todavía se necesita un millón o medio millón de edredones.

UNICEF ha distribuido también 53.100 conjuntos de ropa infantil de invierno, que están compuestos de materiales como chaquetas y botas. "De nuevo, necesitamos mucho más, podemos aprovechar otros 800.000 conjuntos de estos productos esenciales de ropa infantil de invierno", dijo el Dr. Agostino Paganini, coordinador de emergencias de UNICEF.

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Niños del pueblo de Farfulla en el valle de Sirhan, Paquistán. Pocos camiones de socorro alcanzaron este lugar aislado meses después de terremoto.

A medida que estos materiales comienzan a llegar en bloque a la capital del Pakistán, Islamabad, pronto surgirán dificultades de logística. "Estamos hablando de una operación parecida a la que se realiza en las fábricas para distribuir estos paquetes numerados en conjuntos destinados a diferentes grupos de edad", dice Olivier Mulet, un funcionario de logística de UNICEF. "Más de 100 personas trabajarán a tiempo completo para clasificar estos materiales y enviarlos rápidamente a los aliados que se encargarán de su distribución".

Niños y niñas en peligro de no sobrevivir el invierno

Aunque no se ha producido ninguna gran epidemia, muchos niños y niñas sufren ya enfermedades agudas de las vías respiratorias en las zonas afectadas por el terremoto. "La inclusión del antibiótico cotrimoxazole en forma de jarabe en los kits de salud con que UNICEF está equipando a los trabajadores sanitarios comunitarios contribuirá a tratar estas infecciones, pero es mucho mejor si los padres y madres pueden mantener a sus hijos abrigados para evitar que caigan enfermos", añadió el Dr. Paganini.

Para supervisar las condiciones de la infancia en los poblados de mayor altura, que podrían quedar muy pronto aislados debido a la nieve, UNICEF envió al fotógrafo Niclas Ryberg a las laderas situadas por encima del valle Sirhan en la Provincia de la Frontera Noroccidental. Es una zona donde pocos camiones de socorro han llegado en las últimas semanas. En Nakot, un poblado a 1.966 metros de altura, Ryberg descubrió que era la primera persona del exterior que visitaba el poblado de 127 familias desde que se produjo el terremoto.

En las fotos de Ryberg, es posible ver que algunos de los muchachos solamente visten camisas de algodón, y las mejillas de muchos de los niños están enrojecidas debido a la exposición al intenso frío. Estas pruebas serán cruciales para organismos como UNICEF a la hora de determinar las prioridades de distribución y la urgencia con que los materiales deben de llegar a los más vulnerables.


 

 

Vídeo (en inglés)

9 de diciembre de 2005:
La corresponsal de UNICEF Kun Li informa sobre la distribución de ropa de invierno a los niños y niñas afectados por el terremoto en el Pakistán.

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