Pakistán

Los helicópteros permiten prestar socorro a las zonas más apartadas

Imagen del UNICEF
© UNICEF Pakistan/2005/Bociurkiw
Un niño desplazado y su familia esperan que se les transporte a un hospital en Mansehra. Muchos niños y niñas que llegan de aldeas distantes y que han sufrido los efectos del terremoto están visiblemente traumados.

Por Michael Bociurkiw

BALAKOT, Pakistán, 15 de octubre de 2005 – Las regiones más apartadas de Pakistán afectadas por el terremoto ya reciben ayuda vital de UNICEF.

Durante el fin de semana llegaron a Pakistán cinco vuelos de UNICEF con sus cargamentos de mantas y galletas de alto contenido energético, y se anuncia que durante la próxima semana y en días subsiguientes llegarán otros siete vuelos con casi 100.000 mantas.

Una de las entregas más importantes de galletas de alto contenido proteínico tuvo lugar el viernes, cuando varios helicópteros del Ejército de Pakistán transportaron los suministros –además de personal de UNICEF– a varias regiones apartadas. Con un solo pequeño paquete de galletas se puede alimentar a un niño durante tres días. En esta misión, el personal de UNICEF tuvo la oportunidad de evaluar los daños en diversas aldeas a las que no había sido posible llegar anteriormente.

Las actividades de UNICEF, que al principio consistieron principalmente en labores de búsqueda y rescate, ahora se encaminan principalmente al suministro de ayuda urgente a los sobrevivientes. Pero hasta ahora había resultado difícil llegar a ellos. Muchas aldeas de esta región montañosa han quedado aisladas debido a que muchos caminos desaparecieron como resultado del terremoto.

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Una niña de corta edad frente a las ruinas de una escuela primaria en los alrededores de Balakot, una de las ciudades más devastadas por el terremoto. El temblor de tierra dejó en ruinas a miles de escuelas.

Los suministros, que provienen del almacén de UNICEF en Karachi, se transportan mediante un "puente aéreo" cuya primera escala es Peshawar, desde donde son enviados a la ciudad de Mansehra, que resultó muy afectada por el terremoto. Desde allí, los helicópteros del ejército paquistaní llevan los suministros hasta las regiones menos accesibles.

UNICEF ya ha entregado a los sobrevivientes suministros básicos imprescindibles como tiendas de campaña, mantas, láminas de plástico impermeable, suéteres, suministros médicos, recipientes de agua y galletas de alto contenido energético.

"En lo inmediato se necesitan medicamentos para los establecimientos médicos y alimentos, debido a que hay escasez de alimentos, y a que cuando las familias no tienen suficiente comida, los más vulnerables suelen ser los niños, y especialmente las niñas. También aumenta la necesidad de agua y, ahora que comienzan a bajar las temperaturas, se agudiza el problema de la falta de vivienda y albergue”, explica el Dr. Tamur Mueenuddin, Oficial de Proyectos de Salud de UNICEF.

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Esta madre que acuna a su hijo en un improvisado campamento cerca de Balakot es una de las millones de personas desplazadas por el terremoto.

A medida que se acerca el invierno, la carencia de alimentos y albergue para los damnificados se convierte en un problema cada vez más grave.

UNICEF inaugurará otros centros de operaciones de vanguardia en la regiones más afectadas y ya planifica una campaña de vacunación contra el sarampión en colaboración con el gobierno y ayuda a éste con la erección de una planta de purificación de agua en Muzaffarabad, además de realizar evaluaciones del estado de las escuelas y el sistema de educación en las zonas afectadas.

El terremoto destruyó muchas escuelas. Un cálculo preliminar de UNICEF indica que el número de establecimientos de educación demolidos por el temblor de tierra podría llegar a 8.000. Según diversos testimonios, en la región de Balakot el terremoto del sábado a la madrugada causó la muerte de cientos de escolares.

Aunque algunas escuelas son aún reconocibles a pesar de su estado ruinoso, otras han quedado reducidas a escombros. En la Escuela Primaria Kormi, localizada a sólo 4 km de Balakot, las pruebas de la precipitada evacuación de sus 140 alumnos están a la vista. Entre los escombros se pueden distinguir pequeños zapatos y cuadernos.

Lareb, alumna de cuarto grado, describe cómo desapareció su escuela. "Cuando comenzó a derrumbarse la pared, el maestro nos dijo que saliéramos", cuenta Lareb. “Ahora la escuela me da miedo, aunque extraño la clase”.

"En muchos lugares, los más afectados fueron los niños y las mujeres. Ellos eran los que se encontraban dentro de los edificios en ese momento, mucho más que los hombres de esas comunidades. Es evidente que todos sufren las graves consecuencias, pero la información que recibimos de los hospitales nos indica que el número de niños y mujeres que han recibido lesiones graves es mayor que el de los hombres lesionados”, afirma el Dr. Mueenuddin.

Los niños y las niñas no tienen dónde jugar o estudiar. Ahora que ya han llegado los suministros de alimentos de emergencia, la preocupación inmediata de UNICEF consiste en poder suministrarles albergue y protección antes de que comience la temporada de lluvias y nevadas. Las temperaturas nocturnas ya se acercan peligrosamente a los 0°C.


 

 

Vídeo (en inglés)

15 de octubre de 2005: Jane O’Brien, corresponsal de UNICEF, informa sobre las labores que realiza el organismo internacional para suministrar socorro alimentario a las regiones apartadas de Pakistán.

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Audio (en inglés)

17 de octobre 2005 :
El Representante de UNICEF en el Pakistán, Omar Abdi, habla sobre la respuesta de emergencia de UNICEF para ayudar a los niños y las familias afectadas por el terremoto.

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