Estado de Palestina

En Gaza, los niños que regresan a la escuela están marcados por la violencia

Por Catherine Weibel

CIUDAD DE GAZA, Territorio Palestino Ocupado, 27 de noviembre de 2012. A medida que se reanudan las clases en Gaza, los niños sólo tienen una cosa en sus mentes: la violencia que han visto y no pueden olvidar.

VÍDEO (en inglés): Chris Niles corresponsal de UNICEF, informa sobre el regreso a la escuela en Gaza después de una semana de violencia.  Véalo en RealPlayer

 

En la escuela Um al-Qura de la ciudad de Gaza, las niñas caminan a través de un patio lleno de escombros y vidrio y examinan nerviosamente los daños. Estaban muy contentas de volver a la escuela, pero han encontrado un paisaje lleno de agujeros en el que incluso los lugares más conocidos tienen un aspecto inquietante.

En uno de los salones de clase, todavía están visibles en la pizarra las frases escritas por las niñas, a pesar de un agujero causado por una explosión. Varias de las salas no tienen paredes, ya que cayeron cuando un ataque aéreo destruyó el Ministerio de Interior, que se encuentra al lado de la escuela. Las aberturas presentan una visión panorámica de los restos de ese edificio, con el techo derruido sobre la calle.

Las escuelas sufren daños

Al menos 136 escuelas y guarderías sufrieron daños en Gaza durante la semana de violencia entre el enclave costero e Israel, y se teme que este número aumente.Los niños representan la mitad de la población de Gaza, compuesta por 1,6 millones de personas.

Kholoud (10 años) busca sus pertenencias entre los muebles dispersos y las puertas arrancadas de las bisagras por la explosión. Sus ropas están llenas del polvo espeso que flota en el aire y hace arder la garganta.

“Un día que había electricidad mi madre me llamó. Estaba viendo las noticias y me dijo: 'Mira, un ataque aéreo golpeó el Ministerio del Interior, y tu escuela ha quedado dañada’”, recuerda Kholoud. “Mi escuela aparecía en la televisión. Yo no lo podía creer. Hoy fui a verla yo mismo y está peor de lo que pensaba”.

Imagen del UNICEF
© UNICEF/NYHQ2012-1590/El Baba
Un cartel en la escuela para niñas de Um al-Qura, en la ciudad de Gaza (Territorio Palestino Ocupado), advierte de los peligros asociados con las minas terrestres y otros restos explosivos de guerra.

Nourhan, un amigo de Kholoud, todavía se sobresalta cada vez que pasa un coche por la calle. “Suena como si un misil cayera cerca”, susurra.

En el patio, los niños se reúnen alrededor de los carteles pegados en las paredes que todavía siguen en pie. Exhiben fotos de objetos extraños y advierten a los niños que no recojan nada de los escombros que se parezca a estos objetos, ya que podrían morir. Los carteles forman parte de una campaña de sensibilización dirigida por UNICEF y el Servicio de Actividades Relativas a las Minas de las Naciones Unidas para alertar a los niños y sus familias sobre el peligro de los restos explosivos de guerra.

Otra escuela en la ciudad de Gaza sufrió daños menos graves, pero los alumnos tienen dificultades para estudiar. Muchos no pueden quitar los ojos de dos cráteres gigantes abiertos en el césped verde por los ataques aéreos contra el estadio de Gaza, situado al lado.

La violencia tiene eco en los niños

“¿Cómo pueden los niños empezar a sanar cuando las cicatrices de la violencia están en todas partes?”, pregunta Al Farabi, director de la escuela Wafa Ali Zaki, mientras sus colegas limpian los vidrios rotos y usan láminas de plástico para cubrir las ventanas destruidas.

Todos los niños han vuelto a la escuela, a excepción de una niña de 11 años que resultó herida en el ojo por una esquirla de cristal. Todos los estudiantes han experimentado algún tipo de violencia. Algunos hablan de sus parientes muertos o heridos; muchos de ellos han visto cómo su casa, o la casa de su vecino, quedaban dañadas por los ataques aéreos o los bombardeos.

Imagen del UNICEF
© UNICEF/NYHQ2012-1592/El Baba
En Rafah, al sur de Gaza, los niños eliminan los escombros de su casa destruida a través de un agujero en la infraestructura. Los niños y sus familias todavía sufren los efectos de la reciente violencia entre Gaza e Israel.

“Los niños no pueden concentrarse en sus estudios. Quieren compartir sus experiencias sobre la violencia. Quieren debatir por qué ocurrió y si va a volver a ocurrir”, dice la consejera escolar Nadia Al Ashqar. Al Ashqar dice que es difícil convencer a los niños de que están a salvo. Muchos ya habían experimentado la violencia y la destrucción hace cuatro años, durante la operación Plomo Fundido.

“Todos estos niños tienen una historia que contar y han escuchado muchas otras historias. Una niña de 5 años dijo a sus amigos que su tío fue asesinado en un ataque aéreo cuando se dirigía a casa de su novia a proponerle matrimonio”, dice Al Ashqar.

Algunas de las niñas y niños más pequeños comienzan a temblar ante el sonido más ligero, mientras que otros no quieren ir solos al baño. “Una niña me dijo que tenía miedo de que el bombardeo empezara de nuevo y de que pudiera morir”, comenta Al Ashqa.

El trauma se refleja en los dibujos infantiles. Muchos niños han producido imágenes violentas, como por ejemplo de familias que esperan en las casas mientras los aviones militares arrojan bombas desde el cielo.

Reparar las escuelas es prioritario

“Los niños sólo empezarán a curarse cuando se sientan seguros en casa y en la escuela. Esta es la razón por la que la reparación de las escuelas es una prioridad para UNICEF”, dice Diane Araki, jefa de la oficina de UNICEF en Gaza.

En las próximas semanas, se distribuirán 20.000 mochilas y se repararán daños menores en 118 escuelas . Para que sanen las heridas emocionales se necesitará más tiempo.


 

 

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