Estado de Palestina

UNICEF brinda apoyo a los estudiantes de Palestina mediante sesiones psicosociales y rehabilitación

Por Monica Awad

DKAIKA, Territorio Palestino Ocupado, 29 de septiembre de 2011. A tan sólo 70 metros de la Línea Verde -la línea del armisticio de 1949- en la zona C bajo control israelí, pesa sobre los aldeanos de Dkaika el doloroso riesgo diario del acoso y la demolición de sus hogares.

Imagen del UNICEF
© UNICEF/2011/oPt/ Rula Halawani
Paisaje de Dkaika, asentado en las estribaciones de las colinas de Hebrón y situado en la zona C de Cisjordania. Su ubicación a 70 metros de la Línea Verde -la demarcación establecida en los acuerdos de armisticio de 1949 entre Israel y sus países limítrofes, incluido el Territorio Palestino Ocupado- lo pone en riesgo de demolición y de mayores niveles de violencia. La zona C de Cisjordania esta bajo control pleno de Israel.

En un poblado sin infraestructura básica, la buena nueva es que Dkaika dispone de una escuela de educación elemental para 45 estudiantes.

Puesto que la administración civil israelí rara vez ofrece educación, electricidad o atención de la salud para los palestinos de la zona C, esto supone un pequeño triunfo. No obstante y al igual que muchas escuelas de la zona C, la escuela de Dkaika podría ser demolida parcialmente cualquier día pues a los palestinos les resulta casi imposible obtener un permiso de construcción de la administración civil israelí para la zona C.

Estado de shock

Con el fin de proteger su escuela, la comunidad solicitó asistencia legal a la organización israelí Rabbis for Human Rights, que aboga por los derechos de los miembros marginados de la sociedad tanto en Israel como en el Territorio Palestino Ocupado. Según el director de la escuela, los esfuerzos de los rabinos lograron paralizar la orden de demolición de la escuela el pasado octubre. A pesar de estos esfuerzos se derribó un aula recién añadida unos meses después, ante la mirada de 15 alumnos que se vieron forzados a salir antes de que se desplomaran las paredes.

Imagen del UNICEF
© UNICEF/2011/oPt/ Rula Halawani
Rana Najadeh, estudiante de 12 años que cursa sexto grado, en su clase de matemáticas en la escuela de Dkaika. Fue testigo de la demolición de su aula de quinto grado el 12 de enero de 2011.

Rana Najadeh (12 años) recordaba horrorizada cómo fue  testigo de la destrucción. "Me asusté mucho cuando los soldados llegaron a demoler nuestra aula", dijo. "Me apresuré a salir para ver cómo estaba mi hermano de seis años Suleiman, que lloraba".

La demolición en cambio no acabó ahí, pues otras nueve residencias fueron destruidas ese día, lo que dejó a 30 niños y a sus familias sin hogar.

Con su aula arrasada y los estudiantes en estado de shock, el director de la escuela seguía determinado a que la escuela continuara operativa. "Impartí clases al aire libre para los alumnos, frente a su aula demolida", afirmó. "Fue muy duro pero insistimos en continuar con las clases".

"La espina dorsal de la igualdad"

Menos mal que UNICEF e Islamic Relief Worldwide emprendieron medidas para abordar esta trágica situación y rehabilitaron la escuela, además de ofrecer un entorno mejor a los estudiantes. En esta línea, UNICEF se alió tanto con Young Men’s Christian Association (YMCA) y la Oficina de Ayuda Humanitaria de la Comisión Europea (ECHO, por sus siglas en inglés) para ayudar a que los niños traumatizados encuentren alivio a sus temores y rabia, mediante sesiones psicosociales basadas en el baile, el teatro, actividades artísticas y el juego.

"A veces con los niños se trata simplemente de la oportunidad de jugar y pasarlo bien –de ser un niño– en un entorno seguro", señaló Douglas G. Higgins, Representante Especial Adjunto de UNICEF. "Al final, dentro del proyecto psicosocial resulta importante para los niños tener una sensación de estabilidad, normalidad y oportunidad de alcanzar su potencial".

Sin embargo, los niños y niñas de Dkaika no son los primeros en recibir ayuda, pues UNICEF ha colaborado con la ECHO desde 2003 para brindar apoyo a los niños palestinos y a sus familias, a hacer frente al conflicto y la violencia que afecta sus vidas cotidianas. Las actividades se centran en la infancia que vive en zonas expuestas a demoliciones frecuentes de viviendas y de escuelas, así como en los beduinos y niños con discapacidad.

“No debemos fallar a los niños de Dkaika", expuso el Representante Especial Adjunto. "La educación es la piedra angular de la paz y la seguridad, y es la espina dorsal de la igualdad".


 

 

Alianza de UNICEF y la Unión Europea

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