Estado de Palestina

Los estudiantes comienzan la escuela en una comunidad de beduinos en Cisjordania a pesar de las dificultades

Por Monica Awad

AL-KAABNEH, Territorio Palestino Ocupado, 8 de septiembre 2011. Todos los días, Tahreer Ali (12 años de edad), atraviesa un camino de tierra en las montañas, bajo un calor extremo, para llegar a su escuela. “Me gusta aprender, aunque sea difícil llegar hasta mi escuela”, dice.

VÍDEO: 4 de septiembre de 2011. El corresponsal de UNICEF, Dailo Alli, informa acerca de los niños y niñas que regresan a la escuela de en la comunidad cisjordania de Al-Kaabneh del Territorio Palestino Ocupado, pese a que la escuela se enfrenta a un posible derribo y no puede ampliarse.  Véalo en RealPlayer

 

Situada en una comunidad de beduinos en medio del desierto, a 50 km al noreste de Jerusalén, la escuela Al-Kaabneh está compuesta por seis contenedores de carga, que ofrecen a los 70 alumnos de la escuela poca protección contra el calor o el frío y carecen de instalaciones sanitarias adecuadas. La escuela tiene un solo baño en funcionamiento, no dispone de biblioteca o sala de informática, y no tiene un patio donde los niños puedan jugar.

La Administración Civil de Israel ha ordenado el derribo de varios de los contenedores utilizados como aulas. El jefe de la escuela informa que incluso los árboles plantados por los niños para dar sombra podrían llegar a ser arrancados de raíz.

Imagen del UNICEF
© UNICEF OPT/2011/Hulawani
Los estudiantes de la escuela Al-Kaabneh (Cisjordania) están felices de regresar el primer día de clases, equipados con mochilas, cuadernos y otros materiales de UNICEF.

Las órdenes de derribo provienen de un sistema de planificación que hace dificulta a los palestinos la obtención de permisos para la construcción de escuelas, viviendas y otras estructuras en gran parte de Cisjordania. Sin embargo, Tahreer y sus compañeros siguen aprendiendo, al menos por el momento.

“Determinación y perseverancia”

Entre abril y octubre de cada año, debido al aumento extremo de las temperaturas en verano y la falta de instalaciones para proteger a los niños y las familias de Al-Kaabneh contra el calor, todos ellos tienen que trasladarse a una zona más fresca a cierta distancia.

“La reubicación supone nuevas tensiones para los escolares, ya que tienen que caminar hasta a la escuela de 5 a 10 kilómetros en cada sentido por senderos de arena en zonas montañosas, bajo el calor”, dice Tayseer Daraghmeh, director de la escuela Al-Kaabneh. 

Si uno pregunta lo que es vivir en Al-Kaabneh al jefe palestino de las negociaciones de paz, Saeb Ereikat,  éste responde que “es una combinación de temor y miseria, pero también de determinación y perseverancia”.

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© UNICEF OPT/2011/Hulawani
Los estudiantes acuden el primer día de clases mientras la Autoridad Palestina, las Naciones Unidas y las organizaciones no gubernamentales internacionales celebran el inicio de un nuevo año escolar en la comunidad de Al-Kaabneh (Cisjordania).

El Dr. Ereikat ha tratado de renovar y ampliar la escuela Al-Kaabneh durante los últimos nueve años. Sin embargo, dado que la escuela está situada en la zona C de Cisjordania, que está bajo pleno control israelí, es casi imposible que los palestinos puedan obtener un permiso para construir allí.

“Tengo el dinero y tengo el apoyo de la comunidad de donantes para construir la escuela, pero durante los últimos nueve años no me han dejado construir ni siquiera una sola aula”, comenta el Dr. Ereikat.

La educación es crucial

La estudiante de décimo grado Maram Ahmed y una amiga acudieron a la escuela Al-Kaabneh el primer día del nuevo año escolar, a principios de esta semana, con la esperanza de que hubiera clase. Cuando llegaron, supieron que la escuela no podía ofrecerles un aula. No hay espacio en los contenedores para establecer una clase de décimo grado.

Aquí, las alumnas como Maram corren un mayor riesgo que los niños de abandonar los estudios. La vida beduina está vinculada a la agricultura y la ganadería y tiene sus propias normas y tradiciones culturales, que son generalmente conservadores y distintas de la cultura general de los palestinos. Por ejemplo, las niñas no pueden salir solas de la zona donde viven los beduinos, incluso para asistir a clase.

Sin embargo, el padre de Maram dice que la comunidad beduina ha llegado a considerar la educación como un elemento crucial para su supervivencia. 

Derecho a la educación

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© UNICEF OPT/2011/Hulawani
De izquierda a derecha: el Gobernador de Jericó, Majed al Fityani; la Representante Especial de UNICEF, Jean Gough y el jefe palestino de las negociaciones de paz, el Dr. Saeb Ereikat, hablaron con los estudiantes de Al-Kaabneh durante el primer día de clases.

Junto con UNICEF y otros organismos de las Naciones Unidas y sus aliados, el Ministerio Palestino de Educación y Educación Superior está elaborando una estrategia para proteger el derecho a la educación de los niños en la zona C de Cisjordania.

Los acuerdos de paz entre palestinos e israelíes dividen Cisjordania en una zona bajo control absoluto de la autoridad palestina, una zona bajo control civil palestino y control israelí de la seguridad, y una zona bajo pleno control israelí. Esta última, la zona C, comprende el 60% de Cisjordania.
Al menos 26 de las 183 escuelas de la zona C tienen pendientes órdenes de derribo o de paralización de la actividad, lo que significa que podrían ser demolidas en cualquier momento y privarían a los niños de su educación. 

Solidaridad con los estudiantes

“Reafirmamos nuestro compromiso de apoyar el derecho de los niños y niñas palestinos a estudiar y construir su futuro en escuelas adecuadas, sin importar dónde vivan”, dijo  Jean Gough, Representante Especial del UNICEF para el Territorio Palestino Ocupado, en la celebración del primer día de escuela en Al-Kaabneh. La Representante habló en nombre de las Naciones Unidas y varias organizaciones no gubernamentales.

Los estudiantes de la cercana ciudad de Jericó también se unieron a los estudiantes de la escuela Al-Kaabneh para defender su derecho a la educación.

“Yo he venido hoy para mostrar mi solidaridad con los estudiantes de Al-Kaabneh, debido a que se está violando su derecho a la educación”, explicó Shahd Satriyyeh (16 años). “Demoler una escuela significa demoler el futuro de los estudiantes”.


 

 

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