Panorama: Nigeria

Una joven víctima de la trata para la explotación laboral intenta recuperar lo que ha perdido

Agosto de 2013: Vea cómo UNICEF ayuda a los niños víctimas de la trata en Nigeria. (Video en inglés)  Véalo en RealPlayer

 

Por Shantha Bloemen

ABUJA, Nigeria, 13 de agosto de 2013 – La historia de Blessing es corta, y tiene muchas lagunas, simplemente porque ella no recuerda mucho de su vida, o al menos la parte que transcurrió antes de llegar a Lagos, la mayor metrópolis de África Occidental.

ABUJA, Nigeria, 13 de agosto de 2013 – La historia de Blessing es corta, y tiene muchas lagunas, simplemente porque ella no recuerda mucho de su vida, o al menos la parte que transcurrió antes de llegar a Lagos, la mayor metrópolis de África Occidental.

Hace años salió de su país, Ghana, con una tía que se dirigía a la vecina Nigeria. La tía prometió a los padres de Blessing que la niña iría a la escuela y trabajaría para enviarles dinero. Al igual que millones antes que ellos, llegaron a Lagos en busca de oportunidades. 

Blessing nunca llegó a la escuela. Durante los tres primeros años realizó tareas domésticas, y luego su tía desapareció, dejándola con un amigo que se la llevó a Abuja, capital de Nigeria. Una vez más le prometieron que iría a la escuela, pero en cambio, Blessing fue enviada a trabajar. Por último, un agente de policía, que sospechó que algo andaba mal, comenzó a hacer preguntas a Blessing sobre sus padres.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Video
Cada año, decenas de miles de mujeres y niños son víctimas de trata en África Occidental y Central. UNICEF apoya redes de protección de la infancia que ayudan a los niños afectados por el tráfico, el abuso y la violencia.

Ella sabía que venía de Ghana, pero sabía poco más acerca de su familia. El policía llevó a Blessing a un refugio dirigido por la Fundación para la Erradicación de la Trata de Mujeres y Niños y del Trabajo Infantil (WOTCLEF), una ONG dedicada a la erradicación de la trata de personas, los abusos del trabajo infantil y la violencia, y que promueve los derechos de los niños y las mujeres.

Una forma de explotación

No hay una estimación precisa de la cantidad de niños que son objeto de trata hacia, desde y dentro de Nigeria. La naturaleza clandestina de la trata, junto con la frecuente falta de documentos de identidad de los niños, hacen que el alcance del problema sea difícil de cuantificar.

“Sabemos que tenemos un grave problema, sobre todo porque los índices de pobreza y el analfabetismo siguen siendo muy altos”, explica Verónica Umaru, coordinadora nacional de WOTCLEF. “Muchas madres creen las mentiras que les dicen los traficantes y piensan que sus hijos tendrán una vida mejor. Cuando una madre se entera de lo que ha sucedido, a menudo queda muy afectada”.

La Sra. Umaru, una maestra jubilada que se unió a WOTCLEF hace seis años, cree que el sistema, alguna vez útil, de cuidar a los niños por medio de la familia ampliada –tías, tíos, primos o hermanos mayores ayudan a criar a los niños– se ha convertido en un medio de explotación.

“En lugar de cuidarlos, vemos que los niños son utilizados para obtener dinero”, dice la Sra. Umaru.

Rescatar y reunir a los niños

WOTCLEF es miembro de la Red de Protección de la Infancia de Abuja, integrada por 23 organizaciones no gubernamentales. La red ha creado una brigada de lucha contra la trata compuesta por trabajadores sociales, abogados y miembros de la comunidad, con el fin de identificar y denunciar los casos de trata de personas. También hay un número telefónico público para informar sobre los niños víctimas de la trata. Cuando se identifica un caso de sospecha de trata, la brigada trabaja en estrecha colaboración con la policía para rescatar al niño y procesar a las personas involucradas en la trata de personas.

La Red de Protección de la Infancia de Abuja es una de las 30 redes establecidas en las ciudades de todo el país con el apoyo técnico, equipos y capacitación de UNICEF. Las redes ayudan a los niños que han sido víctimas de la trata o de abusos, o que están en peligro, mediante servicios como vivienda, búsqueda de familiares, asesoramiento, asistencia jurídica y atención.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Video
Un refugio infantil que recibe apoyo de UNICEF en Abuja, Nigeria, donde los niños víctimas de trata obtienen comida y un lugar para dormir, así como asesoramiento, asistencia legal y ayuda para localizar a sus familias.

Uno de los beneficios de las redes es que se establecen relaciones en muchos rincones del país, lo que, según la Sra. Umaru, ayuda a rastrear a los niños y a reunirlos con sus familias. “Si uno de los familiares de nuestros niños está en el sur, simplemente podemos llamar a uno de nuestros miembros allí, que puede visitar a la familia y conocer las circunstancias, antes de llevar al niño de regreso a su comunidad”, dice.

El refugio de WOTCLEF abrió sus puertas en 1999 con capacidad para 30 niños. Blessing es una de los 12 niños y niñas que actualmente ocupan la vivienda, de los cuales ocho llevan viviendo allí hasta cinco años.

Agatha Kwankhuas, la encargada de la casa durante los últimos siete años, dice que los niños se acercan a ella muy asustados, incapaces de confiar en cualquier adulto. “Se necesita tiempo para que dejen de sentir miedo, y a menudo no quieren estar solos”, dice.

Justicia

Menos de la mitad de los niños de Nigeria están oficialmente inscritos al nacer, según la Encuesta de Indicadores Múltiples de 2011, lo que hace que la reunificación de las familias sea una tarea complicada. Con el fin de ayudar a los niños del refugio a superar los problemas que encaran, Durueke Lucky, un abogado local, estableció hace un año la Clínica de Justicia Infantil en un edificio de oficinas cerca de WOTCLEF.

“No se hace lo suficiente para apoyar la labor jurídica necesaria para manejar los casos relacionados con la trata y el abuso”, dice Durueke. “Sin la clínica, que ofrece servicios legales gratuitos, estos casos nunca llegarían a ninguna parte”.

Sin documentos de identidad y ningún recuerdo sobre dónde se encuentra su familia, o quién es, el caso de Blessing es particularmente difícil, y no es probable que vuelva a Ghana en un futuro cercano.

Pero ahora, a los 15 años, Blessing finalmente va a la escuela. Es un trabajo duro ponerse al día después de todos los años que perdió, pero al final, dice, está aprendiendo.


 

 

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