Panorama: Nigeria

Los países de África Occidental y Central unen sus fuerzas para poner fin a la trata infantil

Imagen del UNICEF: Benin, Nigeria, Child trafficking
© UNICEF video
Estos tres niños en el valle de Za HlaThese del distrito de Zakpota, Benin, fueron traficados para trabajos pesados en Nigeria. Aparecieron 8 meses después, cuando su caso fue reportado a la policía.

Por Sarah Crowe

ABUJA, Nigeria, 7 de julio de 2006 – UNICEF y sus aliados han encabezado en Abuja, Nigeria, una conferencia ministerial conjunta en la que participan funcionarios de 26 países de África Occidental y Central, así como representantes de diversos gobiernos europeos y de la Organización Internacional del Trabajo y la oficina contra la droga y el delito de las Naciones Unidas. La conferencia concluirá con la firma de un acuerdo contra la trata de mujeres y niños.

“Ningún país de África Occidental o Central puede declararse libre del problema de la trata de personas", afirmó la directora de UNICEF en la región, Esther Guluma, durante la inauguración de la conferencia de dos días.

“Solamente mediante un enfoque holístico será posible poner fin a esta forma de explotación infantil, que constituye una violación de los derechos humanos, la dignidad y la libertad de movimientos", agregó la funcionaria. "Una de las maneras más eficaces de enfrentar el problema consiste en establecer una alianza regional. Esta conferencia marca un hito en la construcción de esa colaboración".

El nuevo acuerdo histórico – firmado en una conferencia conjunta en Abuja por entes regionales, la Comunidad Económica de los Estados del Africa Occidental (CEDEAO) y la Comunidad Económica de los Estados del África Central (CEAC) – pretende reforzar la cooperación en áreas como la repatriación de víctimas y la extradición de traficantes. El acuerdo regional legalmente vinculante a todos los países del CEDEAO y a los 11 miembros del CEAC.

Tres hijos vendidos a un tratante de menores

Esas labores conjuntas estarán dirigidas a personas como un padre de Benin que obtuvo un "buen precio" por sus tres hijos menores de 10 años. El hombre recibió de un tratante 10.000 francos centroafricanos, que equivalen a unos 20 dólares, como anticipo de los 90.000 francos (unos 180 dólares) que recibiría después que sus hijos trabajaran durante un año en Nigeria.

El dinero del anticipo era suficiente para alimentar durante un mes a la numerosa familia del padre, que tenía cuatro esposas y 20 hijos e hijas. Sin embargo, los niños no sabían lo que les esperaba en Nigeria.

“Nos dijeron que íbamos a trabajar con pollos y gallinas y a recolectar huevos", explicó uno de los niños. "Pero cuando llegamos a Nigeria tuvimos que trabajar como adultos picando piedras en una cantera. Era un trabajo terrible, realmente pesado. Nos daban muy poco de comer y no podíamos ir a ningún lado".

El padre, por su parte, explicó: "Estos tratos son comunes en esta región. Me prometieron una buena cantidad de dinero por el trabajo de los niños durante un año. Mi familia es muy pobre".

Imagen del UNICEF: Benin, Nigeria, Child trafficking
© UNICEF Benin/2006/Crowe
Catorce alumnos de esta pequeña escuela de la aldea de Za Hla, en Benin, fueron víctimas de los tratantes de niños, que los enviaron a Nigeria a realizar trabajos pesados.

La explotación y el abuso de los niños

Cada año cientos y miles de niños y niñas son víctimas de los tratantes de menores, que los trasladan de un país a otro a través de las porosas fronteras de África Occidental y Central. En Nigeria, que comparte una frontera de 773 km con Benin y de 1,690 km con el Camerún, resulta muy difícil combatir la trata de personas.

Esa práctica, a la que generalmente se considera una forma moderna de esclavitud, tiene sus raíces en una tradición social de búsqueda de una vida mejor. La práctica tradicional es que los niños y niñas vivan en los hogares de parientes en las ciudades, donde pueden recibir educación. A cambio de eso, los niños y niñas ayudan con las tareas domésticas.

Pero a menudo los padres no saben, o no quieren saber, lo que les sucede a sus hijos e hijas, que pueden terminar siendo víctimas de la explotación y el abuso físico o mental, empleados como trabajadores domésticos u obligados a prostituirse.

Hay que poner fin a la trata infantil

“Quienes les hacen eso a sus propios hijos no son seres humanos. Las personas deben hacerse responsables de esos crímenes. Se trata de algo que debe recibir castigo”, comentó Alassane Biga, Oficial de Protección Infantil de UNICEF.

Los tres niños que fueron enviados a Benin tuvieron suerte. Tras ocho meses de trabajo forzado en Nigeria, un compatriota suyo denunció a la policía la situación en que se encontraban y los tres menores fueron devueltos a sus padres. A fin de garantizar que el padre no vuelva a sentirse tentado a venderlos, UNICEF y sus aliados se han hecho cargo de las cuotas escolares de los niños.

Mediante el suministro de ayuda financiera a las familias más pobres y por medio de otras iniciativas, como la exhibición de películas educativas a los pobladores de las aldeas más apartadas, se informa y ayuda a las familias con respecto a la trata infantil. También se espera que la conferencia ministerial conjunta de Abuja represente un avance aún mayor hacia la eliminación de esa práctica ilícita y deshumanizante.


 

 

Vídeo ( en inglés)

6 de julio de 2006:
Sarah Crowe, corresponsal de UNICEF, informa sobre la trata infantil en Benin.
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