Panorama: Níger

Níger aprende de la experiencia derivada de afrontar la crisis de nutrición

Por Bob Coen

MADAROUNFA, región de Maradi, Níger, 10 de septiembre de 2012. Ouma Abdul se sienta en un catre del centro de alimentación pediátrica intensiva de Madarounfa y tranquiliza a su hija Nafiza de 18 meses. Pese a la promesa de una buena cosecha, los hospitales y centos de salud de todo el país están llenos al borde de su capacidad con niños de corta edad que padecen desnutrición aguda grave.

“La cosecha del año pasado fue tan pobre e insuficiente, que ahora no quedan alimentos", afirma la madre de siete hijos y 34 años de edad. Níger, al igual que toda la región del Sahel, afronta una grave crisis alimentaria y de nutrición.

VÍDEO (en inglés): Gracias a la experiencia adquirida durante la catastrófica crisis de nutrición de 2005, la actitud de Níger hacia la desnutrición puede contemplarse ahora como modelo para el resto de la región.  Véalo en RealPlayer

 

Un doloroso recordatorio de 2005

Para Abdul y otras personas, la crisis del presente año es un doloroso recordatorio de la catastrófica crisis de 2005. Aquel año, dos de sus hijos fueron ingresados de urgencia en el hospital principal de la capital regional, Maradi, por padecer desnutrición aguda grave. Sólo uno salvó la vida.

“En 2005, exactamente en esta misma época del año, no quedaban alimentos", recuerda. "Habíamos consumido todas las reservas de alimentos y la cosecha de esa temporada no estaba lista, así que los adultos y niños simplemente no tenían nada que comer". 

En 2005, no acostumbrados a tener que abordar la desnutrición, los hospitales y centros de salud se vieron desbordados por la acusada cifra de casos. Miles de niños pequeños murieron como consecuencia de la desnutrición y las complicaciones relacionadas.

“Puedo decir que fue catastrófico", recuerda la enfermera jefe del centro de salud Madarounfa Sa'a Amadou mientras registra a Nafiza y realiza un control de los demás niños. "El trabajo fue difícil de soportar entonces. Era algo a lo que no estábamos acostumbrados en absoluto, pues acabábamos de ser contratados aquel año. No fue fácil".

Imagen del UNICEF
© UNICEF Niger/2012/Coen
Nafiza (18 meses) recibe leche terapéutica en el centro de alimentación pediátrica intensiva de Madarounf (Níger). La niña padecía desnutrición aguda grave cuando fue ingresada. La experiencia adquirda por el Ministerio de Salud pública de Níger, UNICEF y los aliados ha ayudado a centros de salud semejantes a hacer frente a la afluencia de niños afectados por desnutrición.

Sin embargo, la crisis de 2005 se reveló como una importante experiencia de aprendizaje para las autoridades sobre cómo afrontar una crisis nutricional y sería un punto de inflexión sobre el modo de tratar la desnutrición. Gracias a los esfuerzos coordinados del Ministerio de Salud pública de Níger, UNICEF y las ONG aliadas, la actitud de Níger puede contemplarse ahora como modelo para el resto de la región.

Experiencia adquirida

Tras estudiar la respuesta a la crisis de 2005 y analizar los retos afrontados por los profesionales de la salud, UNICEF puso en marcha en 2009, junto con el Ministerio de Salud pública de Níger y las ONG aliadas, un plan de acción que integraba la nutrición en los centros de salud existentes en el país.

Hoy, mientras Níger lidia con su tercera emergencia alimentaria desde 2005, hay más de 850 centros de salud en todo el país equipados para tratar la desnutrición aguda grave. Los recursos se han movilizado para dotar con mejor equipamiento, suministros y formación del personal de salud. El seguimiento y la evaluación de los casos también han mejorado enormemente: tanto en los centros como el de Madarounfa como en los pequeños puestos de salud rurales, donde los trabajadores de salud comunitarios habían recibido capacitación para detectar los indicios precoces de la desnutrición.

Un componente adicional del apoyo ha sido la educación de las madres, que empieza cuando sus niños están fuera de peligro y continua hasta que reciben el alta. Sentados a la sobra de un gran mango en el complejo de salud de Madarounfa, grupos de madres asisten a animadas sesiones de educación sobre nutrición saludable y aprenden el modo de prevenir que sus hijos padezcan desnutrición.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Niger/2012/Coen
Ouma Abdul, madre de Nafiza, tranquiliza a su niña en el centro de alimentación pediátrica intensiva de Madarounfa. En cuanto se ha estabilizado el estado de Nafiza, Abdul asiste a sesiones educativas sobre nutrición. "Voy a poner en práctica todo lo que me han enseñado", comenta.

La tasa de mortalidad resultante de la desnutrición ha caído en un 1,5% y el 85% de los niños ingresados por desnutrición aguda grave se recupera ahora.

Un buen diagnóstico

Después de dos semanas de tratamiento, Nafiza está casi suficientemente recuperada para volver a casa y recibe el último de sus tratamientos. Abdul comenta "estoy tan agradecida del tratamiento recibido porque llegué aquí con una criatura moribunda que no podía sentarse, ni comer, ni siquiera moverse. Y ahora mírala, comiendo ella sola e incluso llorando porque todavía tiene hambre. Estoy tan feliz porque volveré a mi aldea con un bebé vivo y sano".

Abdul asistió a las sesiones educativas y tiene planes de futuro. "Si hubiera recibido este conocimiento antes, hoy no me habría visto en este catre de hospital. Voy a poner en práctica todo lo que me han enseñado para prevenir que mi bebé se vea de nuevo en esta situación".

Amadou está más segura de la capacidad del centro para afrontar la desnutrición. "Tenemos experiencia en comparación con 2005, cuando éramos muy nuevos y no teníamos noción alguna sobre el modo de abordarlo", expone. "Si puedo decirlo así, independientemente de la situación, y una espera que no será más catastrófica que 2005, pero independientemente de la situación, estamos preparados para afrontarla".


 

 

Búsqueda