Panorama: Níger

En Níger, en medio de la actual crisis de nutrición y de los refugiados, UNICEF responde al brote de cólera

Por Shushan Mebrahtu

Tillabéri, Níger, 5 de agosto de 2012. Djamilatu, una niña de 3 años, fue trasladada de urgencia a un centro de salud cercano después de sufrir de diarrea y dolor abdominal, síntomas comunes del cólera. “Estaba muy mal”, cuenta su madre Aichatou Abdou. “Pensaba que se iba a morir. Todavía está asustada”.

VÍDEO: 1 de agosto de 2012. La corresponsal de UNICEF, Concha Grijalba, informa sobre un programa de lucha contra el cólera en el oeste del Níger.

 

A medida que avanza la temporada de lluvias, se registraron a lo largo del río Níger más de 3.000 casos de cólera y 68 muertes debidas a esta enfermedad altamente contagiosa. Los niños que viven en las numerosas islas que hay en el río son los más vulnerables, debido a que resulta difícil acceder a ellos para prestarles atención médica.

Gracias al apoyo de UNICEF, el Gobierno del Níger  lucha contra la epidemia en primera línea, proporcionando tratamiento y la distribución de suministros médicos y artículos de higiene a los centros de salud. Unos trabajadores sociales capacitados se movilizan para concienciar a las comunidades y a los refugiados de los peligros del cólera.

Djamilatou se recuperó después de recibir tratamiento durante cinco días en el centro de salud de la isla Kandadji. “Se siente mucho mejor ahora”, dice su madre.

Una triple crisis

Los brotes de cólera son frecuentes en la región del Sahel. Este año, sin embargo, su repercusión se ha agravado debido al desplazamiento de personas que huyen del conflicto en el norte de Malí. Hasta ahora, más de 52.000 refugiados han llegado al Níger. Tienen poco acceso a los servicios sociales y viven en las regiones más afectadas por la actual crisis alimentaria y de nutrición.

Imagen del UNICEF
© UNICEF 2012/Niger/Soumaila
Abdou Salam (4 meses de edad), cuya madre murió de cólera en junio, en brazos de su tía Asfatou. La región occidental de Níger trata de controlar este año los casos más graves de la enfermedad debido a la afluencia de refugiados del vecino Malí.

and live in regions hardest hit by the current food and nutrition crisis.

UNICEF and partners estimate that nearly 394,000 children under five will need treatment for severe acute malnutrition this year.  Children who are already weakened due to malnutrition are at severe risk for the deadly cholera disease.  Once treated for malnutrition they can easily fall sick again from contaminated water.

Difficult to access

The most cholera-affected areas are villages and refugee camps bordering the Niger river and communities living on the islands where access is possible only by boats. 

“It’s particularly dangerous during the rainy season.  Our only boat is broken and we have the problem of hippopotamus. There are many of them in the area and they make our travels very risky,” says Hamidou Abdoulaye. He is the only nurse providing care for more than 10,000 people in his area in the islands, including severely malnourished children.

Imagen del UNICEF
© UNICEF 2012/Niger/Soumaila
El personal de UNICEF observa los materiales educativos para la prevención del cólera con los trabajadores sociales de la comunidad en Goungou Korey, al oeste del Níger.

El marco geográfico y el aislamiento de las islas no sólo impiden que los isleños procuren los servicios de tratamiento de primera línea, sino que también impide que los trabajadores de salud, como Abdoulaye, proporcionen servicios y suministros médicos a las comunidades.

La prevención del cólera

El tratamiento de las personas infectadas con el cólera es fundamental, pero aún más importante es educar a las comunidades sobre la prevención del cólera. UNICEF trabaja con sus aliados en las zonas afectadas y de alto riesgo, incluidos los campamentos de refugiados, para difundir mensajes de prevención del cólera a través de intervenciones de puerta a puerta.

Enseñar a los hogares buenas prácticas de higiene como lavarse las manos con jabón son métodos muy eficaces para contener la propagación de la enfermedad. Asimismo, UNICEF distribuye suministros de purificación de agua para garantizar el acceso al agua potable.

“En el centro de salud [a Djamilatou] se le dio sólo agua potable para beber”, recuerda su madre, Aichatou. “Después de su regreso a casa, se negó a beber el agua del río. Ahora bebemos el agua del pozo que hay en el pueblo de al lado, o purificamos el agua del río antes de beberla”.

Imagen del UNICEF
© UNICEF 2012/Niger/Soumaila
En el oeste del Níger, un paciente de cólera llega en barco para ser atendido en un centro de salud local. Las comunidades que viven a lo largo del río Níger están luchando contra brotes de cólera más graves de lo habitual debido a la inaccesibilidad a los servicios de salud.

Gracias a las sesiones de concienciación, las mujeres y las madres están haciendo un mayor esfuerzo para poner en práctica las lecciones aprendidas. Habibatou Djibou, una madre que recientemente se recuperó del cólera, explica su compromiso para seguir las nuevas enseñanzas de higiene. “Somos pobres, pero hacemos todo lo posible para cuidar de nuestra salud”, dice Habibatou.

“El río es nuestra vida”

“Es difícil considerar al río como un enemigo”, dice Moussa Kassoum, que representa al jefe de Goungou Korey, un poblado de las islas que no tiene acceso al agua potable.

“Todos nuestros medios de vida dependen del río. Aquí es donde obtenemos el agua que bebemos. Ayúdennos a construir unos pozos de agua para poder beber agua limpia y más saludable”.

Se necesitan más recursos para ampliar el acceso al agua potable y saneamiento, informar a las familias y las comunidades sobre cómo prevenir la propagación de la enfermedad, así como equipar a los centros de salud con los suministros y recursos humanos que necesitan para tratar el cólera.

UNICEF hace un llamamiento a la comunidad internacional a unirse a los esfuerzos para detener el brote de cólera estacional y recurrente, además de brindar a las comunidades vulnerables acceso sostenible a agua potable.

 


 

 

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