Panorama: Níger

El empoderamiento de la mujer para mejorar la supervivencia infantil en Níger

Imagen del UNICEF
© UNICEF Niger/2009
Cada pocas semanas, un animador comunitario visita la aldea de Guidan Cherifi para promover prácticas familiares fundamentales.

Por Joelle Onimus-Pfortner

MARADI, Níger, 14 de agosto de 2009 – La temporada de cosechas en la aldea de Guidan Cherifi ha concluido y las espigas de mijo están limpiamente atadas en fardos a la entrada de la aldea. Llegados a este momento, se ve normalmente a las mujeres de la aldea trabajar en los campos o moliendo el mijo para la cena familiar.

Sin embargo, las aldeanas están hoy reunidas en la plaza a la sombra refrescante de los mangos. Han venido a escuchar a la animadora de la comunidad, Biba Abbas –empleada de una institución dedicada a la microfinanciación– durante una de sus visitas regulares a la aldea.

Abbas llega a la aldea de Guidan Cherifi cada pocas semanas. En sus visitas promueve prácticas familiares fundamentales. Hoy explica el uso de las sales de rehidratación orales, un modo sencillo para tratar la diarrea.

Cuando ha terminado, la mujer del grupo repetirá la demostración para asegurarse de que el mensaje ha quedado claro.

La Oficina de UNICEF en Níger ha desarrollado este proyecto de comunicación para promover prácticas familiares fundamentales enfocadas a solucionar de raíz las causas relacionadas con una atención infantil deficiente, tanto en la familia como en la comunidad. El proyecto impulsa la adopción de siete prácticas familiares clave consideradas fundamentales para la supervivencia infantil en Níger: el uso de las sales de rehidratación orales para la diarrea, el lavado de manos, la alimentación complementaria, las vacunaciones, la búsqueda de cuidados y la lactancia materna exclusiva.

Grupos Tatali

El proyecto tiene una duración programada de tres años y su objetivo es una población de 74.000 personas que viven en 51 localidades de la región de Maradi. La finalidad es que el 50% de las familias objetivo hayan adoptado las siete prácticas familiares fundamentales para cuando finalice el proyecto.

"Hace seis meses, cuando escucharon que las mujeres de otras aldeas estaban mejorando sus condiciones de vida por medio de actividades que generaban ingresos, las mujeres de Guidan Cherifi crearon un grupo de mujeres llamado Tatali", dijo Abbas. Esta palabra significa "ahorros" en haussa, el idioma local.

Abbas señaló que el grupo comenzó a ahorrar dinero hasta que sus integrantes tuvieron derecho a recibir un micropréstamo, que emplearon para comenzar actividades destinadas a generar ingresos.

Todo animador de la comunidad que es elegido, está equipado con un juego de artículos de comunicación como blocs de notas, formularios informativos y de seguimiento. Los animadores también organizan debates de grupo en los lugares de reunión tradicionales.

El empoderamiento de la mujer

Las reuniones de comunicación grupal e interpersonal ofrecen a las mujeres una buena oportunidad para expresarse, así como para encontrar respuestas a sus preguntas. Éste es un buen modo de empoderar a las mujeres y de brindarles la ocasión de entender sus posibilidades y necesidades.

“Ya puedo apreciar la diferencia en la aldea", comenta Abbas, que afirma haber visto reducir a un tercio la cifra de casos de diarrea. "Sin embargo, la mayor diferencia se obseva en las mujeres. Participan más en la toma de decisiones en la familia y en la aldea. Ahora son un poco más dignas".


 

 

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