Panorama: Níger

La pesada carga de Kilima: Para las mujeres del Níger, obtener agua es un drama cotidiano

Imagen del UNICEF
© UNICEF Niger/2006
Mujeres junto al pozo de agua de una aldea. Para muchas mujeres del Níger, sobre quienes recae tradicionalmente la responsabilidad de obtener agua para las necesidades cotidianas de sus familias, conseguir acceso a ese líquido constituye un desafío diario.

Por Natalie Fol y David McKenzie

SAFO NASSARAOUA, Níger, 23 de marzo de 2006 – Kilima Sabaou tiene sueños y ambiciones para su familia. Quiere encontrar un empleo que le permita ganar un poco de dinero para poder comprar alimentos. También le gustaría saber dónde están sus hijos por la mañana, y les querría prestar la atención elemental que necesitan. Pero Kilima no puede hacer nada de eso porque tiene sobre sus hombros una pesada carga: obtener agua.

Esta aldea aislada cuenta con un solo pozo en funcionamiento. Desde la madrugada, mujeres y niños y niñas de corta edad de la aldea van y vienen entre el pozo y sus viviendas, transportando agua para las necesidades de sus familias.

“Para mí es difícil, porque en casa hay seis niños", dice Kilima mientras espera junto al pozo. "Y antes de venir para acá tengo que hacer otras cosas para mis hijos". Cada viaje de ida y vuelta, que Kilima realiza con su hijo menor sobre sus espaldas, demora unos 20 minutos. Y la mujer debe hacer unos 15 viajes por día.

La diarrea es una realidad cotidiana

El caso de Kilima no es excepcional. Para muchas mujeres del Níger, el acceso al agua continúa representando un problema cotidiano, ya que por lo general, a ellas les corresponde la responsabilidad de recoger agua para sus familias. Además del agua para beber, las mujeres deben llevar a sus hogares agua para preparar y cocinar los alimentos, para que se asee toda la familia y para lavar los utensilios de cocina y la ropa, además de agua para el ganado.

Y la responsabilidad del agua no es la única carga que recae en Kilima. Su familia hace esfuerzos por sobrevivir. Durante la más reciente "época de las vacas flacas", que es el período inmediatamente previo a la temporada de cosechas, cuando las reservas de granos ya están muy bajas, la familia de Kilima se endeudó para poder comprar alimentos. De manera que cuando recogieron la cosecha, tuvieron que venderla en su totalidad para saldar la deuda.

Para peor, el agua de Safo Nassaraoua no es pura. "Mis dos hijos mayores tienen diarrea constantemente", explica Kilima. “La mayoría de los niños y niñas de aquí tienen ese problema". Efectivamente, en esta aldea la diarrea es una realidad cotidiana. Aunque el agua del pozo es potable, se contamina debido a toda la actividad que tiene lugar a su alrededor. En el pozo se depositan, por ejemplo, bacterias y materia animal. Las cuerdas de los cubos de plástico que usan las mujeres también suelen ser vectores de enfermedades.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Niger/2006
En Safo Nassaraoua, la aldea de Kilima, el agua es pura en la fuente, pero debido a la actividad alrededor del pozo, se contamina con la tierra y el polvo. Y las cuerdas de los cubos contaminan el pozo con materia animal y bacterias.

La reducción de la mortalidad infantil

Más de un 80% de la población del Níger vive en zonas rurales, en las que sólo el 59% de los habitantes cuenta con acceso al agua potable. El resto de la población de esas regiones obtiene agua de pozos no mejorados, del Río Níger o de fuentes de agua estacionarías, como los estanques.

La carencia de agua pura es causa de la inevitable falta de higiene. En el Níger, la tasa promedio de acceso al saneamiento ambiental adecuado es de un preocupante 20%. En las zonas rurales y semirurales, la tasa es muy inferior, del orden del 5%. Se calcula que un 80% de los casos de mortalidad infantil y en la niñez en las regiones rurales del Níger se relacionan con la contaminación del agua, la falta de higiene y la carencia de saneamiento ambiental adecuado.

“El aumento del acceso al agua potable tiene efectos directos en la supervivencia de los niños y niñas", explica  Karimou Aboudou Adjibade, Representante de UNICEF en el Níger. "Se trata de una inversión fundamental para reducir la tasa de mortalidad de los niños y niñas menores de cinco años del país, que es una de las más elevadas del mundo".

El elevado costo del acceso al agua

En una aldea vecina, UNICEF ha instalado una bomba de agua de energía solar para uso de la población. La bomba tiene muchas menos partes móviles que las bombas tradicionales, de manera que tiene más duración y no es nociva para el medio ambiente. Para las mujeres que la usan, lo más importante es que les brinda agua pura. Los pobladores de la aldea han establecido un fondo con el que pagarán las eventuales reparaciones que requiera la bomba, y aunque las mujeres todavía deben esperar varias horas para obtener agua, dicen que la espera se justifica, ya que han disminuido los casos de diarrea.

A pesar de que tres cuartas partes del vasto territorio del Níger son desérticas, la abundancia de agua subterránea ofrece la posibilidad de satisfacer las necesidades de la población. Se calcula que el Níger cuenta con 2.500 millones de metros cúbicos de recursos hídricos renovables por año, de los cuales sólo se explota actualmente una cantidad inferior al 20%.

Sin embargo, el costo de la obtención del agua sigue siendo muy elevado. Como promedio, la perforación de un pozo de sondeo en los duros suelos rocosos o la construcción de un pozo moderno cuesta entre 8.000 y 14.000 dólares estadounidenses. En algunos casos resulta difícil llegar hasta la capa freática, que veces se encuentra a más de 100 metros de profundidad.

El aumento del nivel de acceso al agua potable y el mejoramiento del saneamiento ambiental básico forma parte de las máximas prioridades de UNICEF en el Níger. En 2004 y 2005, UNICEF brindó apoyo a la construcción o rehabilitación de 60 pozos de sondeo y 17 pozos con paredes de cemento. Este año, UNICEF asignará más de 2 millones de dólares para brindar mayor acceso al agua potable y a los servicios de saneamiento ambiental adecuados a más de 120.000 personas, entre ellas unas 60.000 mujeres y unos 24.000 niños y niñas menores de cinco años.


 

 

Vídeo (en inglés)

23 de marzo de 2006:
Sabine Dolan, corresponsal de UNICEF, informa sobre las dificultades que sufre diariamente Kilima Sabaou para obtener agua potable en el Níger.

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