Panorama: Níger
Historias reales
Se necesitan más niñas en las escuelas de Níger
Azel, una comunidad de 2.800 habitantes abrasada por el sol, está situada en la frontera sur del Sahara. Su escuela, construida en 1956, es una de las más antiguas y más importantes de la región. Raicha estudia quinto grado en esta escuela. "Quería ir a la escuela para aprender francés y ayudar a mi familia", dice esta alumna con una voz suave.
Raicha tiene suerte. Está matriculada en la escuela pública de Azel, donde más de la mitad de los 218 estudiantes son niñas. Esta escuela es una excepción en un país donde solamente una de cada tres niñas está escolarizada. La educación sigue siendo un privilegio en Níger, especialmente para las niñas.
En un país donde un 83,5% de la población es analfabeta, solamente una minoría de niños y de niñas van a la escuela. La tasa de matriculación primaria ha aumentado desde el año 2000, pero no ha superado el 50%.
Aunque el Ministerio de Educación Básica y Alfabetización de Níger ha inaugurado 1.000 escuelas desde el año 2000 y la educación pública es gratuita, solamente la mitad de los poblados del país tienen una escuela; y solamente una de cada cuatro escuelas ofrece un programa completo de seis años de enseñanza elemental.
La falta de escuelas es solamente una parte de un problema más amplio relacionado con la pobreza en Níger, donde casi dos terceras partes de la población vive por debajo del índice de la pobreza.
El matrimonio precoz, un obstáculo para la educación de las niñas
En Níger, la tradición y las expectativas de la sociedad impiden a menudo a las niñas obtener una educación básica. Los padres son especialmente reacios a enviar a sus hijas a la escuela, y a veces lo consideran como una pérdida de tiempo y de dinero. Las madres se muestran también reticentes debido a que sus hijas les ayudan en casa, cuidando a sus hermanos y hermanas, ocupándose del ganado, buscando agua y cocinando.
En algunos casos, las familias casan a sus hijas a la edad más temprana posible con la esperanza de obtener una dote considerable: cuanto más joven es la novia, mayor es la dote.
La mayoría de las niñas contraen matrimonio a los 15 años, la edad mínima para casarse en Níger, pero muchas se ven virtualmente obligadas a aceptar un marido antes de la pubertad.
No es raro que las familias casen a sus hijas cuando tienen solamente 9 años, una unión que se consuma cuando la niña alcanza la pubertad. Estos matrimonios tempranos tienen consecuencias considerables, especialmente para la salud y educación de las niñas.
Aprender el idioma local
Según los especialistas en educación, los alumnos logran mejores notas y permanecen más tiempo en la escuela si pueden estudiar en sus propios idiomas. En 1998, el Gobierno aprobó una ley en la que se pedía a las escuelas que utilizaran los ocho "idiomas nacionales" de Níger.
En 2003, sin embargo, solamente un 1% de las escuelas eran bilingües. Queda mucho trabajo por hacer, especialmente debido a que no hay libros ni textos escolares publicados en los idiomas nacionales.
Según James Dobson, jefe de la sección de educación en la oficina del UNICEF en Níger, también queda mucho por hacer en el plano político.
"El Gobierno tiene que mostrar su determinación para descentralizar el sistema a fin de que las comunidades dirijan por su cuenta las escuelas", dijo. Un proceso de descentralización de este tipo, señaló, debería centrarse en la igualdad de género, para que ningún maestro tenga que entrar en una clase diciendo: "¿Es que no hay niñas en esta clase?"














