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Panorama: Níger

Historias reales

Prevenir el matrimonio prematuro en Níger y Benin

"Nosotras, las niñas de esta región, pedimos a nuestros padres que no nos entreguen en matrimonio cuando aún somos niñas y que no concierten matrimonios en nuestro nombre." Esta audaz declaración, realizada por Sahanatou Abdou, de 14 años, fue acogida con un silencio sepulcral por parte de la congregación de adultos y niños y niñas de una aldea de Níger. Su petición les dejó estupefactos, pero no podía dejar de ser oída.

En Níger es una tradición casar a las niñas a edad temprana. Entre las tribus de pastores nómadas Fulani, por ejemplo, es habitual concertar matrimonios entre niños y niñas que aún se están gestando. Esta práctica contribuye a fortalecer los vínculos entre familias o allegados y permite que los niños y niñas se vayan conociendo a medida que crecen pastoreando juntos los rebaños. Otro de los motivos que subyacen a esta costumbre es que las familias consideran que los embarazos fuera del matrimonio son una vergüenza y no desean que sus hijas les deshonren. Para las familias de Níger, el matrimonio prematuro es, pues, una cuestión de honor.

Aunque la edad legal de matrimonio para las niñas de Níger es de 15 años, con frecuencia se les casa a los 12. Al llegar a la edad de 16 años, la mitad de las niñas están ya casadas y han tenido su primer hijo. En ocasiones, serán una esposa más en una relación polígama, viéndose abocadas a situaciones que rebasan el límite de su resistencia física y emocional.

Si queremos cambiar la situación actual, debemos empezar por modificar creencias y hábitos que perviven desde tiempo inmemorial. En Benin, país fronterizo con Níger, el UNICEF ayuda a los comités locales para prevenir y combatir el matrimonio prematuro que, junto con la trata de menores, amenaza gravemente el bienestar de muchas niñas. 

En uno de los casos, el comité de la aldea cooperó con la policía y los medios locales para denunciar el matrimonio ilegal de una niña. Tan pronto tuvo conocimiento del matrimonio prematuro, el comité formuló una reclamación ante las autoridades. La policía arrestó al padre que había concertado el matrimonio y al esposo con el que la niña había sido casada. La cadena de radio de la región (Lalo) secundó los esfuerzos del comité emitiendo programas sobre los derechos de la infancia.

Los comités de aldea desarrollan una amplia gama de actividades: en los casos de matrimonio prematuro, ayudan a las niñas para que acudan a las maternidades a fin de que sus partos sean más seguros; conciencian a la población acerca de la necesidad de inscribir los nacimientos; matriculan a todos los niños y niñas en la escuela y se aseguran de que prosiguen su educación; realizan labores para prevenir el abuso sexual y todas las restantes formas de maltrato infantil, y colaboran en la reinserción de los niños y niñas que han sido víctimas de la trata de menores.

Los comités de aldea son responsables de difundir mensajes sobre los derechos de la infancia en toda la comunidad y de contribuir a modificar aquellas creencias, tradiciones y prácticas que resultan perniciosas para la infancia. 

La valiente declaración de estas niñas de Níger recibió el apoyo crucial de uno de los miembros del comité de adultos. "Las niñas tienen razón. Si esto es lo que esperan de nosotros, se lo concederemos. A partir de ahora, ninguna niña de nuestras aldeas será entregada en matrimonio antes de haber cumplido 17 o 18 años, y ninguna niña se casará por la fuerza."


 

 

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