Nepal

Atacar la desnutrición crónica en las zonas rurales más pobres de Nepal

Por Guy Hubbard

KHATI GAUN y BIRALTOLI, República Federal Democrática del Nepal, 9 de enero de 2013. En la profundidad de las montañas del Himalaya, Pashupati Saud se levanta temprano para recolectar hierbas y legumbres en su pequeño jardín. Con estos productos cocina una salsa con la que alimenta a su hijo de ocho años, junto a un tazón de arroz empapado en leche de búfalo.

VÍDEO (en inglés): Guy Hubbard, corresponsal de UNICEF, informa sobre un programa de UNICEF, la Unión Europea y el gobierno que combate la desnutrición en Nepal.  Véalo en RealPlayer

 

Es un desayuno rico en vitaminas y proteínas, perfecto para un niño de corta edad, pero es algo poco usual en las zonas rurales del Nepal, donde la mayoría de la población solamente consume cereales básicos. Saud es una trabajadora voluntaria de salud de la comunidad y ha aprendido sobre el valor de incluir ingredientes ricos en vitaminas y proteínas en el régimen alimentario de su familia.

Forma parte de un programa nacional respaldado por UNICEF y la Unión Europea destinado a poner fin a la desnutrición crónica en Nepal.

Combatir la inseguridad alimentaria

Las zonas montañosas de Nepal, uno de los países más pobres de Asia meridional, son conocidas por su inseguridad alimentaria. Parte de la culpa la tiene su topografía. Las montañas aíslan a muchas de las personas más pobres, que hacen grandes esfuerzos para alimentarse y asegurar un abastecimiento de agua potable, de saneamiento adecuado y de atención de la salud.

Aunque en las montañas se practica la agricultura, ésta depende de las estaciones. Los productos almacenados apenas son suficientes durante los meses de invierno. La agricultura en la montaña requiere también mucho trabajo y a menudo los progenitores pasan todo el día trabajando en los campos mientras sus hijos, que se quedan solos en casa, pasan hambre.

La mitad de los niños del país sufren retraso en el crecimiento y 1 de cada 10 padece emaciación.

Imagen del UNICEF
© UNICEF video
En las zonas rurales del Nepal, muchas personas sobreviven únicamente con cereales básicos. El país es uno de los más pobres en Asia meridional. La mitad de los niños del país sufren retraso en el crecimiento.

Aumentar la concienciación y supervisar a los niños

Todos los meses, Saud y otro voluntario organizan clínicas básicas para madres y niños en su aldea, Khati Gaun, situada en el suroeste rural. La clínica ofrece la oportunidad de cambiar el comportamiento, los regímenes alimentarios y la nutrición de las familias. Los voluntarios transmiten a las demás madres lo que han aprendido sobre la alimentación de sus familias y sobre la higiene, además de examinar a todos los niños para detectar si sufren desnutrición. Los niños gravemente desnutridos se envían al hospital.

A pesar de un asesoramiento periódico, no faltan madres que no pueden permitirse alimentar apropiadamente a sus hijos, así que siempre hay casos de desnutrición. Asmita Badi(2 años) ha sido enviada al centro de salud local para recibir tratamiento. La madre de Asmita desconocía la situación de su hija y agradece el diagnóstico y la ayuda de los voluntarios respecto del trastorno de su hija.

Llegar a los más pobres

Otro obstáculo en la lucha contra la desnutrición es el sistema de castas, que si bien oficialmente abolido, sigue profundamente enraizado en las zonas rurales. Las víctimas de la discriminación basada en la casta carecen normalmente de tierras y son considerablemente más pobres que otros nepaleses.

En Biraltoli, al oeste del país, la trabajadora comunitaria de la salud Laxmi Bhul acude de puerta en puerta con el fin de examinar a los niños para detectar si sufren desnutrición. Los altos niveles de pobreza significan que aquí todos los niños son vulnerables, especialmente quienes tienen una historia de desnutrición.

Imagen del UNICEF
© UNICEF video
La trabajadora comunitaria de la salud Pashupati Saud, que aquí aparece preparando un alimento nutritivo para su familia, ofrece a las familias de la zona rural donde vive consejos sobre nutrición e higiene, además de la importancia de realizar exámenes para detectar la desnutrición en la infancia.

“Mi bebé estaba muy enfermo y sufría”, explica una de las madres. Gracias a los esfuerzos de Bhul, Rosan (3 años) goza actualmente de buen peso, está sano y con energía.

Sin embargo, muchas de las familias de la zona no pueden seguir los consejos de Bhul sobre el régimen alimentario y las pautas de alimentación pues no tienen dinero suficiente, y muchos niños padecen desnutrición una y otra vez. Ella sigue diagnosticándolos y tratándolos una y otra vez.

Gestionar la desnutrición en las comunidades

Bhul siente que la salud y la nutrición de todos los niños de Biraltoli son su responsabilidad. “Yo hago este trabajo porque esta aldea es mi familia y mi vida”, dice. “Al principio, había muchos niños e incluso madres que padecían desnutrición en esta aldea, pero gracias a mi trabajo he podido ayudarles. He podido ayudar a la aldea y estoy muy agradecida por ello”.

La gestión de la desnutrición basada en los voluntarios de la comunidad es una pequeña parte de la amplia alianza de UNICEF, la Unión Europea y el Gobierno de Nepal, destinada a poner fin a la desnutrición crónica; pero es la parte más importante. La dedicación y el compromiso de los voluntarios son la piedra angular del proyecto. Con tantas comunidades tan pobres, aisladas y desinformadas, las voluntarias como Saud y Bhul son la primera línea de defensa contra la desnutrición.


 

 

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