Nepal

Un informe de UNICEF afirma que se necesitan normas jurídicas más duras para proteger a los niños y niñas de Asia Meridional de los tratantes de niños y niñas

Imagen del UNICEF: Nepal, Innocenti
© UNICEF/2008/Alert
El Director Regional de UNICEF para Asia Meridional, Dan Toole, hace uso de la palabra durante la presentación en Katmandú, la capital del Nepal, del informe del Centro de Investigaciones Innocenti sobre la trata de menores en Asia Meridional.

Por Allyson Alert

KATMANDÚ, Nepal, 27 de agosto de 2008 – Los niños y niñas del Asia Meridional que son víctimas de los tratantes de menores son posteriormente sometidos a la explotación sexual y laboral, al matrimonio precoz y al trabajo en criaderos de camellos. También se les obliga a mendigar, a formar parte de grupos armados y a participar en otras actividades perniciosas. Estas graves violaciones de los derechos de los niños y niñas ocurren no sólo en esa región sino en el resto del mundo, aunque no se disponga de estadísticas precisas y confiables.

El informe dado a conocer hoy por el Centro de Investigaciones Innocenti de UNICEF se titula “‘South Asia in Action: Preventing and responding to child trafficking (Asia Meridional en acción: La prevención y la respuesta a la trata de niños)”. El informe hace una exhortación en pro del establecimiento de marcos jurídicos más firmes y sistemas más eficaces de protección de la niñez. Dice el documento que de esa manera se protegerá mejor a los niños y niñas; se mejorarán los sistemas de recolección de datos; se obtendrá información más fidedigna, sistemática y comparable; y se compartirá en grado mayor esa información.

Insuficientes compromisos jurídicos

Los gobiernos de Asia Meridional han acordado varios compromisos a nivel nacional y regional con el propósito de proteger a los niños y niñas de los tratantes de niños. Sin embargo, esos compromisos no son suficientes. Por ejemplo, ninguno de los países de la región ha ratificado el Protocolo de Palermo, un conjunto de normas jurídicas internacionales que contiene la primera definición de alcance mundial del concepto de trata de personas y que se refiere específicamente a la trata de niños.

Además,  no todos los países de Asia meridional tienen normas jurídicas que penalicen la trata de niños. Con frecuencia, los niños que han sido víctimas de los tratantes son sometidos a proceso judicial en vez de recibir atención y apoyo por tratarse de sobrevivientes de crímenes.

“Estamos muy lejos de comprender el problema, y mucho más lejos aún de poder confrontarlo”, afirmó  Dan Toole, Director Regional de UNICEF para Asia Meridional.

Muchos factores a tener en cuenta

Las actividades de los tratantes de personas son secretas y, cuando se trata de las relaciones físicas con niños y niñas, suelen tener un carácter aún más clandestino. El informe sobre Asia Meridional requiere que se analice más profundamente la relación entre la trata de niños y otras violaciones de los derechos de los niños, como la violencia, el abuso y la explotación.

El documento también afirma que para combatir eficazmente la trata de niños es necesario que exista una mayor colaboración entre diversos sectores en materia de salud, educación y servicios sociales, así como entre los distintos sistemas judiciales y otros.

A algunas niñas que aún no han llegado a la pubertad se les obliga a casarse con hombres mayores, de manera que sus familias tengan una boca menos que alimentar. Con frecuencia, las familias envían a sus hijos a las grandes ciudades o zonas urbanas para que tengan “una vida mejor”, lo que generalmente implica que no recibirán alimentos, descanso y techo suficientes ni adecuados; que se restringirán sus movimientos; y que perderán contacto con sus familias. Ignorando los riesgos a los que están expuestos, muchos niños y niñas abandonan sus hogares voluntariamente para emigrar a otros países, y de esa manera son más vulnerables ante los tratantes de personas.

“Es bien sabido que la pobreza incrementa el riesgo de que los niños sean víctimas de la trata de niños”, afirmó Lena Karlsson, una especialista en la trata de niños que presentó el informe de UNICEF.  Un análisis profundo de los otros factores que incrementan la vulnerabilidad de los niños, como la fractura de las familias, la falta de oportunidades, la violencia doméstica, la explotación, la discriminación basada en género y los conflictos armados, posibilitarán el análisis más preciso de ese riesgo.

Los gobiernos deben hacer más

El informe no sólo hace una exhortación en pro del fortalecimiento de las leyes de protección contra los tratantes de niños, sino también en favor de que:

  • Se organicen sistemas nacionales de protección de niños y niñas que cuenten con información fehaciente y procedimientos y servicios que se adapten a las necesidades de éstos.
  • Se brinde mayor participación a los niños, niñas y jóvenes en los programas de lucha contra la trata de niños.
  • Se brinde más capacitación a los profesionales especializados en el tema.
  • Exista más cooperación entre los diversos gobiernos, y que éstos tomen más medidas concretas para prevenir y dar respuesta a la trata de niños.

En el informe figura una amplia exhortación a los gobiernos a fin de que redoblen sus esfuerzos en materia de protección de los niños y niñas contra los tratantes de niños. “La respuesta principal corresponde a los gobiernos”, señaló el Sr. Toole. “ Los gobiernos deben hacer más”.


 

 

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