Mozambique

Ayuda a las familias mozambiqueñas que viven con el VIH

Imagen del UNICEF
© UNAIDS/Eliane Beeson
En Xai-Xai, un pueblo de la provincia de Gaza(Mozambique), Francelina Tamele (izq.), natural de Kuvumbana, una organización comunitaria que presta servicios a personas que viven con el VIH, visita a Celeste Macuacua (nombre ficticio), que tiene a su cargo dos nietos huérfanos.

Por Thierry Delvigne-Jean and Emidio Machiana

XAI-XAI, Mozambique, 18 de marzo de 2010 − Celeste Macuacua (nombre ficticio), una viuda que vive con sus dos nietos huérfanos, acababa de regresar a su hogar tras trabajar en su huerto cuando escuchó una voz conocida que llamaba desde afuera de la vivienda.

Era Francelina Tamele, una activista comunitaria que realiza visitas periódicas a las familias vulnerables de esta aldea rural. La señora Tamele trabaja en Kuvumbana, una organización comunitaria de la provincia de Gaza que brinda apoyo y atención a las personas y familias afectadas por el VIH y el SIDA.

Para protegerse del intenso sol del mediodía, ambas mujeres se sentaron sobre una esterilla a la sombra de un frondoso mango, cerca de la pequeña choza de Macuacua, a quien la activista comunitaria le hizo una serie de preguntas sobre la situación de la familia.

Vivir con el VIH

Macuacua, de 60 años de edad, está infectada con el VIH y su enfermedad atenta contra sus posibilidades de mantener a su familia. Hace algo más de dos años, la mujer quedó a cargo de sus nietos Jumer y Manuel, de seis y siete años de edad, respectivamente, debido a la muerte de su hija y su yerno.

 “Mis nietos crecen bien”, afirmó Macuacua. “Pero a mí me resulta cada día más difícil recorrer el largo camino al huerto y vender mis productos en el mercado”.

La pandemia del VIH/SIDA afecta a un número cada vez mayor de familias en Mozambique. Se calcula que en el país hay unos 1,4 millones de niños huérfanos, de los cuales más de 400.000 han perdido a sus padres debido al VIH/SIDA. Ante ese número creciente de niños vulnerables, los mecanismos tradicionales de apoyo comunitario que hacían posible las familias ampliadas, los parientes y los amigos y conocidos han comenzado a resultar insuficientes.

Apoyo a las familias vulnerables

UNICEF presta apoyo a siete organizaciones comunitarias que, como Kuvumbana, brindan ayuda en materia de inscripción de los nacimientos, educación básica, atención de la salud, apoyo alimentario y nutricional, respaldo financiero y asistencia psicosocial.

Kuvumbana comenzó a prestar ayuda a Macuacua y sus nietos en 2006 mediante un programa llamado “Éste es nuestro hogar”. Kuvumbana cuenta con un equipo de unos 30 activistas comunitarios que han recibido capacitación sobre la prestación de apoyo psicosocial y atención domiciliaria a las familias vulnerables, como las que están a cargo de ancianos o niños.

Partidas de nacimiento para los niños

En 2009, Kuvumbana prestó servicios sociales básicos a unos 4.200 niños y niñas vulnerables de la provincia de Gaza. En sus visitas domiciliarias, los activistas comunitarios ayudan a que se satisfagan las necesidades básicas de los integrantes más vulnerables de las familias.

 “Por ejemplo”, explicó Francelina Tamele, “remitimos a la Sra. Macuacua a un centro sanitario de la localidad, porque necesitaba tratamiento antirretroviral. Y Celeste está ahora mucho mejor. También logramos inscribir a los niños en el registro civil y conseguirles sus partidas de nacimiento”.

La obtención de ese documento hizo posible que Manuel pudiera ir a la escuela. Además, Manuel recibió de manera gratuita útiles escolares y el uniforme que necesita para asistir a clases. Su hermana Jumer pronto seguirá sus pasos.

 “El apoyo que recibimos de los activistas me da esperanzas de que mi nieto y mi nieta disfruten de una vida mejor”, terminó diciendo  Macuacua.


 

 

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