Mozambique

Soluciones innovadoras para combatir la inseguridad alimentaria en Mozambique

Imagen del UNICEF
© UNICEF/2009/Allison Scott
Filipe Chidumo (izq.), Representante Permanente de la República de Mozambique ante las Naciones Unidas, y Ann M. Veneman, Directora Ejecutiva de UNICEF, durante una reunión conjunta de las Juntas Ejecutivas que se llevó a cabo en la sede de las Naciones Unidas.

Por Elizabeth Kiem

NUEVA YORK, Estados Unidos, 26 de enero de 2009 – Debido a que más de 1.000 millones de habitantes del mundo sufren problemas de nutrición y se ven afectados por el aumento del precio de los alimentos, es natural que la cuestión de la escasez mundial de alimentos y el aumento del costo de los mismos sean temas prioritarios en el temario de los organismos de las Naciones Unidas.

Ante esa situación, las juntas ejecutivas del Programa Mundial de Alimentos, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, el Fondo de Población de las Naciones Unidas y UNICEF se reunieron el viernes para buscar las maneras de garantizar la conquista del Objetivo de Desarrollo del Milenio de eliminar el hambre en el entorno actual de producción agrícola inconsistente, de desnutrición generalizada y de creciente crisis financiera mundial.

En su discurso inaugural, Ann M. Veneman, Directora Ejecutiva de UNICEF, encomió la colaboración interinstitucional que se estableció en julio de 2008 a fin de generar un “marco integral de acción” para confrontar el problema del aumento de los alimentos que agrava la vulnerabilidad a largo plazo de los sectores más pobres de la población mundial.

Las causas sistémicas del hambre

Las causas del aumento del costo de los alimentos son diversas y profundas. Las inversiones deficitarias en la agricultura habían ido creando una “crisis silenciosa” desde mucho antes del notable incremento de los precios de los alimentos que se registró a partir de mediados de 2008. La crisis ha empeorado debido al surgimiento de la industria de los biocombustibles, que desvía parte de los cultivos a la producción de carburantes. Otros factores que influyeron en el aumento de los alimentos fue el incremento del costo de la energía en general y en particular de los combustibles que se emplean en el transporte.

Imagen del UNICEF
© UNICEF/2009/Allison Scott
Ndolamb Ngokwey (der.), Coordinador Residente de las Naciones Unidas en Mozambique, habla durante la reunión conjunta de las Juntas Ejecutivas en las Naciones Unidas.

La Sra. Veneman apuntó que, en esas circunstancias, las mujeres y las niñas resultan particularmente vulnerables. Añadió que la inseguridad alimentaria suelen exacerbar la desigualdad de género, y que las mujeres que viven en situaciones de conflicto con frecuencia se privan de alimento para evitar graves riesgos.

Las consecuencias del hambre se extienden a otras esferas y ponen en peligro la conquista de otras metas de los Objetivos del Desarrollo del Milenio, como las referidas a la educación y la mortalidad infantil. Con frecuencia, los niños y niñas dejan de ir a la escuela para que en su hogar se disponga de más dinero para adquirir alimentos. Asimismo, las familias en situación de inseguridad alimentaria se ven obligadas a vender sus bienes.

Además, la desnutrición tiene efectos directos negativos en el grado de eficacia de los medicamentos antirretrovirales con que se trata a las personas con VIH.

Monografía sobre Mozambique

Los integrantes de las juntas directivas escucharon una exposición acerca de los enfoques de colaboración que se implementan actualmente en Mozambique, que ha solicitado ayuda a las Naciones Unidas para dar respuesta al aumento de los precios de los alimentos y que es uno de los 27 países que el organismo internacional ha escogido para dar una respuesta coordinada a la situación.

“Consideramos que esta crisis es una oportunidad para avanzar”, afirmó Ndolamb Ngokwey, Coordinador Residente de las Naciones Unidas en Mozambique.

Mozambique es un país especialmente vulnerable a los aumentos súbitos de los precios de los alimentos. El Sr. Ngokwey dijo que la respuesta inicial del gobierno careció de un componente de protección social.

 “La estrategia del gobierno hacía hincapié en la producción. Se trataba de producir alimentos para reducir la dependencia de las importaciones”, detalló el funcionario. “La aportación de las Naciones Unidas consistió en añadir un componente de protección social, ya que los niños y niñas, las mujeres y otros segmentos vulnerables de la población no pueden esperar hasta que el país comience a producir suficientes alimentos”.

Una red de protección social

UNICEF conduce el componente de servicios sociales del “marco integral de acción” mediante la ampliación de los programas de nutrición en las escuelas, las actividades de los centros de alimentación suplementaria y los mecanismos de transferencia de efectivo. Según el Sr. Ngokwey, esas intervenciones han resultado evidentemente exitosas.

Se espera que Mozambique, que forma parte del grupo de 26 países escogidos por un equipo de trabajo conjunto para recibir respuesta coordinada e intensiva a sus problemas de inseguridad alimentaria, demuestre haber realizado grandes avances dentro de unos seis meses, cuando se disponga de nuevos datos.


 

 

Vídeo (en inglés)


Ann M. Veneman, Directora Ejecutiva de UNICEF, se refiere al tema de la inseguridad alimentaria durante la reunión conjunta de las Juntas Ejecutivas del PNUD/FNUAP, UNICEF y el PMA.
 VIDEO  alta | baja


Ndolamb Ngokwey (der.), Coordinador Residente de las Naciones Unidas en Mozambique, se refiere a la experiencia de ese país africano en materia de inseguridad alimentaria.
 VIDEO  alta | baja

Búsqueda