Panorama: Marruecos

Apoyo a las madres de Marruecos para prevenir que abandonen a sus hijos

Imagen del UNICEF
© UNICEF Morocco/2010
Varios niños dormidos en un orfanato de Marruecos, donde miles de niños y niñas son abandonados todos los años.

Por Aniss Maghri

MARRAKESH, Marruecos, 4 de agosto de 2010 - Karima (nombre ficticio), es una mujer de 23 años que sufre a solas las consecuencias de un embarazo no deseado. El padre de la criatura la abandonó y Karima se alejó de su hogar en una zona rural de los alrededores de Marrakech, para ocultar la situación a sus padres. Debido a que la cultura tradicional de Marruecos condena el embarazo fuera del matrimonio y a las posibles repercusiones de su estado, la joven sólo le informó a su madre que estaba embarazada.

“No quiero que otras niñas queden atrapadas en una situación como la mía y que se vean obligadas a afrontar las mismas vicisitudes que yo”, comenta Karima.

En colaboración con un aliado local, la Liga para la protección de la infancia de Marruecos (LMPE en sus siglas francesas), UNICEF trabaja en pro de la prevención del embarazo no deseado y brinda apoyo a las madres solteras. Se trata de un problema mucho más generalizado de lo que suponían hasta ahora los expertos.

Ostracismo y desesperación

Según un estudio realizado recientemente por UNICEF y la LMPE bajo la dirección de Su Alteza Real la Princesa Lalla Amina, 6.480 niños y niñas recién nacidos fueron abandonados en 2008 en Marruecos. Ese número representa entre el 1% y el 2% de todos los nacimientos del país durante ese año. Las familias de las madres solteras, así como la sociedad en general, condenan a esas mujeres al ostracismo. Esa circunstancia, sumada a la falta de apoyo emocional y financiero, suele impulsarles a tomar medidas desesperadas como el abandono de sus hijos.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Morocco/2010
Un bebé marroquí que fue abandonado por sus padres.

“Se trata de un fenómeno principalmente urbano”, afirma Aloys Kamuragiye, Representante de UNICEF en Marruecos. “En muchos casos, los niños son abandonados por sus madres con la colaboración de terceros, que les ayudan a encontrar un hogar o una institución que acoja a la criatura”.

Como resultado de ese estudio, UNICEF y la LMPE organizaron un equipo de tareas dedicado a combatir el problema. El proyecto de prevención del abandono de los niños recibió una contribución de 100.000 dólares de un donante que visitó Marrakesh junto a una delegación del Comité de Suecia pro UNICEF. El objetivo del proyecto consiste en brindar apoyo psicosocial y servicios de orientación psicológica a las madres solteras y a las jóvenes amenazadas por el embarazo no deseado. Los servicios se ofrecen en un centro que funciona en las oficinas centrales de la LMPE, en Marrakech.

También se han dado importantes pasos con respecto a la promoción de la responsabilidad paterna. “Recientemente, un hombre que al principio se mostraba renuente a reconocer paternidad de su hijo, aseguró que lo haría si un análisis de ADN demostraba que el recién nacido era hijo suyo”, explica Shems Eddoha, trabajadora social del proyecto.

Conciencia a las familias

Otro aspecto del proyecto de prevención del abandono de los niños consiste en concienciar a las familias y las comunidades, para aumentar su sensibilidad con respecto al problema. Parte del trabajo consiste en lograr que las familias tomen conciencia de la responsabilidad que les corresponde en lo que respecta a brindar a sus hijas y parientes la protección y el apoyo que necesitan para evitar el ostracismo y prevenir el abandono de los niños.

La campaña también se dirige a las escuelas secundarias y los sitios de reunión de las adolescentes, a quienes se brinda la información necesaria para que comprendan plenamente las consecuencias del embarazo no deseado y del abandono de un hijo.

“Las madres solteras viven una situación muy difícil”, explica Karima, que recientemente comenzó a participar en la nueva campaña. “Antes del embarazo, yo tenía sueños y ambiciones. Ahora ya no. No quiero que ninguna otra joven se encuentre en la misma situación”.

La mejor amiga de Karima, de 19 años, también es madre soltera. “Tanto yo como mi familia somos responsables de mi situación”, señala. “Mis padres nunca se preocuparon por mis estudios, nunca se interesaron por mis problemas y nunca se percataron de mis cambios de comportamiento”.

“Las familias tienen que saber”, añade. “Las familias deben ser responsables de la manera en que protegen a sus hijos”.


 

 

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