Panorama: Mongolia

En Mongolia, el regreso a clases trae mejores servicios de agua y saneamiento

Imagen del UNICEF
© UNICEF Mongolia/2013/Brown
Khaliunaa y Bulganaa, aparecen en la foto con su familia de pastores nómada en su casa de verano en la estepa; vuelven a su internado soum Tarialam pronto.

Por Byambaragchaa Magvandorj

La Semana Mundial del Agua de 2013 se celebra del 1 al 6 de septiembre. Alrededor [PDF] de 768 millones de personas todavía utilizan fuentes de agua no potable. Existen grandes disparidades en la disponibilidad de agua entre las regiones, y entre las personas pobres y ricas, y los habitantes de las zonas rurales y urbanas.

La falta de acceso a agua potable y servicios de saneamiento, junto con las prácticas de higiene deficientes, provocan la muerte y la enfermedad de muchos niños todos los días, y conducen al empobrecimiento y disminución de las oportunidades de muchos más.

Ha llegado el momento de que Khaliunaa y Bulganaa, unas niñas cuyas familias son pastores nómadas, y otros alumnos regresen a su escuela en la provincia de Khuvsgul, Mongolia. Este año, los preparativos de regreso a la escuela han incluido importantes mejoras en las instalaciones de agua, saneamiento e higiene.

PROVINCIA DE KHUVSGUL, Mongolia, 30 de agosto de 2013 - Khaliunaa, de 13 años, y su hermana Bulganaa, de 9, viven en Tarialan soum, provincia Khuvsgul, una zona remota en el norte de Mongolia. El padre Buyanbadrakh y la madre Narangerel son pastores nómadas, y la familia se traslada varias veces al año en busca de mejores pastos para las ovejas, cabras, caballos y vacas que constituyen su medio de vida.

En este momento, la familia se encuentra en su casa de verano, una pequeña cabaña de madera en la estepa, a unos 12 km del centro de Tarialan soum, según Buyanbadrakh. En invierno, la familia vive en un refugio situado a unos 28 km.

Debido a que viven tan lejos del centro, las niñas van a un internado, junto con los otros niños nómadas. El año escolar transcurre de septiembre a mayo. “Me gusta aprender cosas nuevas en la escuela”, dice Khaliunaa. “Mi materia favorita es escritura en mongol”.

El hogar lejos del hogar

En el internado de Tarialan soum, el personal ha comenzado a prepararse para el incipiente año escolar. En la cocina, un cocinero prepara mermelada de ruibarbo en una gran olla, y el jugo que obtiene lo vierte en botellas para beber.

Durante el año escolar, los niños se despiertan a las 6 am. Realizan ejercicios, toman el desayuno y se lavan los dientes. Esto último resulta difícil de organizar, según el profesor de la escuela Erdene-Chimeg: “No hay suficientes grifos ni agua para que todos los niños se laven los dientes a la vez”.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Mongolia/2013/Brown
El personal fuera de la escuela, incluyendo la gerente Oyun-Erdene (a la izquierda). La escuela está teniendo importantes mejoras en agua y saneamiento. Khaliunaa y Bulganaa ya no tendrán temor de ir al baño al aire libre por la noche.

Los alumnos acuden a la escuela en dos turnos: los niños mayores por la mañana y los más pequeños al mediodía. Por las tardes hacen sus deberes con el profesor. Durante el tiempo libre, utilizan el patio de la escuela para jugar al baloncesto y el voleibol, y para bailar.

Khaliunaa disfruta la vida en el internado, pero tiene algunas quejas con respecto a las instalaciones de agua, saneamiento e higiene. Por ejemplo, tanto ella como su hermana tienen miedo de utilizar por la noche el lavatorio exterior.

Según el gestor de la escuela, Oyun-Erdene, “hemos llevado a cabo una evaluación de la escuela con los maestros y los niños y hemos encontrado que el problema principal es la falta de agua potable. Hay que ir a buscarla, lo que resulta especialmente duro para los niños. Igualmente, los retretes están bastante lejos del dormitorio. Es difícil para los más pequeños utilizarlos en invierno”.

Mejoras en la escuela de Tarialam soum

UNICEF, después de haber realizado consultas con las autoridades provinciales, ha seleccionado la escuela de Tarialan soum, incluido el internado, para realizar mejoras en las instalaciones de agua, saneamiento e higiene. Estas mejoras forman parte de la estrategia de UNICEF para abordar la inequidad centrándose en los niños y las comunidades más vulnerables. Tarialan es una de las escuelas seleccionadas por el proyecto de agua, saneamiento e higiene en las escuelas y las guarderías que financia el Programa del Gobierno de Australia para la Asistencia en el Exterior (AusAID).

La escuela comenzó sus actividades en 1939. Actualmente tiene más de 1.000 estudiantes, incluidos 150 en el dormitorio de Khaliunaa y Bulganaa.

El Oficial de agua y saneamiento de la oficina de UNICEF en Mongolia, Batnasan Nyamsuren, describe las mejoras: “Estas instalaciones tendrán lavabos para lavarse las manos, retretes interiores, duchas para los niños del dormitorio, conexiones con el suministro de agua y un tanque séptico”.

Además, dice Oyun-Erdene, “UNICEF ha proporcionado capacitación amiga de la infancia para los maestros, los padres y madres, y los niños”.

Un nuevo comienzo

Aparte del dormitorio, el personal de la escuela de Tarialan soum está muy atareado con los preparativos para el próximo año escolar y el invierno. Los maestros han comenzado a pintar los suelos, paredes y ventanas de las aulas para que parezcan como nuevos cuando los niños regresen en septiembre. Pero este año, los niños tienen más cosas para estar emocionados.

En casa, Khaliunaa y Bulganaa están contentas al escuchar acerca de los planes sobre las nuevas instalaciones de agua, saneamiento e higiene en el dormitorio, al igual que Narangerel. “Estoy muy feliz de que haya un retrete en el interior de la escuela”, dice. “Ahora estarán calientes, cómodas y sin miedo”.


 

 

Fotografía UNICEF: Eliminando el sarampión y la rubéola

Búsqueda