Panorama: Mongolia

Mongolia ante el desafío de mantener en la escuela a los “niños pastores”

Imagen del UNICEF
© UNICEF video
Muchos niños y niñas en edad escolar de las regiones rurales de Mongolia sienten la presión de tener que abandonar sus estudios para dedicarse a las labores de ganadería de sus familias.

Por Steve Nettleton

NARANBULAG, Mongolia, 11 de septiembre de 2007 – Bayarkhuu, un niño de 10 años, y Tsengel, una compañera de escuela, conducen un hato de cabras por una planicie desnuda de árboles y azotada por el viento en busca de mejores sitios de pastoreo. En los meses de verano, los rebaños recorren cientos de kilómetros en busca de alimento, pero hoy los animales pacen cerca del pueblo, de manera que Bayarkhuu y su amiga puedan ir a la escuela a la mañana y trabajar durante la tarde.

Tsengel también pertenece a una familia de pastores, pero su familia vive muy lejos de la zona poblada. Durante el año escolar, la niña vive en casa de Bayarkhuu, y todos los días, después de clases, ayuda con el cuidado de los animales.

Pero Bayarkhuu y Tsengel probablemente no continuarán siendo compañeros de escuela durante mucho tiempo. A medida que Bayarkhuu crezca, aumentarán las presiones para que abandone sus estudios y se dedique exclusivamente a trabajar. Debido a que el Gobierno de Mongolia ha privatizado la propiedad del ganado, un número cada vez mayor de padres quiere que sus hijos se involucren en las actividades comerciales de sus familias.

Bayarkhuu guarda la esperanza de que no se verá obligado a tomar esa decisión.

“Cuando uno se dedica exclusivamente a las labores pastoriles, uno no sabe nada más que cuidar animales”, explica el niño. “Uno pierde la posibilidad de adquirir conocimientos y educación”.

Imagen del UNICEF
© UNICEF video
Bayarkhuu, de 10 años de edad, junto a una cabra. Su familia es dueña de 130 cabezas de ganado.
Los desafíos en las zonas rurales

Además de sufrir las presiones que les imponen sus obligaciones familiares y laborales, los estudiantes en las regiones rurales de Mongolia asisten a establecimientos de enseñanza en condiciones que están lejos de ser ideales. Muchas escuelas tienen sistemas de saneamiento deficiente y dormitorios superpoblados, lo que desalienta aún más la permanencia de los niños y niñas en la escuela.

“Son factores que literalmente alejan a los niños y niñas de las escuelas”, afirma  Bertrand Desmoulins, Representante de UNICEF en Mongolia. “A esos niños les resulta muy difícil vivir alejados de sus hogares y sus familias, de manera que cuando a esto se le agregan otros sufrimientos, es común que el deseo de regresar al “ger” (la tradicional tienda de campaña donde moran los pastores de Mongolia)  sea más fuerte que la decisión de seguir estudiando”.

Al contrario de lo que ocurre en muchos otros países, en las escuelas de Mongolia hay más niñas que niños. La tasa de matriculación primaria es elevada, ya que supera el 92%, mientras que la tasa de deserción escolar ha ido disminuyendo progresivamente hasta el nivel actual, del 3%. Pero en las zonas rurales, especialmente en las más distantes, en la región occidental del país, a muchos niños y niñas les resulta muy difícil ir a la escuela. En esas zonas, las tasas de deserción escolar son mucho más elevadas, y el 70% de los alumnos que abandonan sus estudios son varones.

Imagen del UNICEF
© UNICEF video
Aunque en las escuelas de las zonas rurales de Mongolia hay más alumnas que alumnos, todos los estudiantes sufren presiones que a veces les alejan de las aulas.
Mejores condiciones, más oportunidades

Con el objetivo de ayudar a los estudiantes de las comunidades rurales y nómadas, UNICEF colabora con el mejoramiento de las escuelas y los dormitorios, además de ofrecer programas de educación no estructurada a los niños y niñas que no pueden asistir a la escuela. UNICEF se propone también capacitar al personal docente a fin de que pueda satisfacer mejor las necesidades de los estudiantes y equipar a un mayor número de escuelas con sistemas de suministro de agua potable y saneamiento.

Cuando los niños y jóvenes pertenecientes a las familias de pastores como Bayarkhuu cuenten con mejores condiciones y más oportunidades les resultará más fácil continuar estudiando.

El objetivo final consiste en lograr que las escuelas se adecuen a las necesidades de las comunidades nómadas, para que todos los niños y niñas tengan acceso a la educación escolar.


 

 

Vídeo (en inglés)

Steve Nettleton, corresponsal de UNICEF, informa sobre las actividades destinadas a mantener en la escuela a los “niños y niñas pastores” de Mongolia.
 VIDEO  altabaja

Obtengan vídeo de calidad profesional en The Newsmarket

Búsqueda