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Declaración conjunta

Declaración conjunta sobre Siria de los responsables de las organizaciones humanitarias de las Naciones Unidas

NUEVA YORK/GINEBRA/ ROMA, 23 de abril de 2014 – Hace un año, como responsables de las organizaciones de las Naciones Unidas que luchan por dar respuesta al creciente costo humano de la crisis en Siria, realizamos un llamamiento urgente en nombre de los millones de personas cuyas vidas y futuro corrían grave peligro. “¡Ya basta!”, afirmamos en ese llamamiento. Ya basta.

Aquel llamamiento sigue aún en gran medida sin tener respuesta. En muchas zonas, la guerra se ha intensificado y la situación humanitaria es cada día más grave. En cuanto a la población civil, que sigue sufriendo las consecuencias de los intensos combates en Alepo y en la Ciudad Antigua de Homs, lo que les depara el futuro podría ser aún peor.

Solamente en Alepo, como consecuencia del empeoramiento de los enfrentamientos producido en las últimas semanas, hay por lo menos un millón de personas que necesitan asistencia humanitaria urgente. En diversas ocasiones se ha interrumpido o paralizado toda forma de tránsito por la carretera que une Damasco con Alepo, de importancia vital para la supervivencia de sus ciudadanos. En la ciudad de Alepo y las zonas rurales de la provincia vecina hay 1,25 millones de personas que carecen de alimentos suficientes. Diversas fuerzas y grupos armados también han bloqueado otros caminos y rutas importantes.

Es muy frecuente que todas las partes en conflicto impidan el acceso humanitario a los necesitados. Los bombardeos aéreos, los ataques con cohetes y morteros y otras agresiones indiscriminadas provocan un gran número de muertes de niños, mujeres y hombres inocentes. Según algunos informes, en Alepo, que tiene 2,5 millones de habitantes y donde alguna vez hubo más de 2.000 médicos, hoy sólo quedan unos 40. Además, en esa ciudad, que se encuentra completamente rodeada, ya escasean los suministros médicos.

A nivel nacional, las consecuencias del conflicto en Siria, que ha entrado en su cuarto año, afectan a las vidas de más de 9,3 millones de personas. Debido a que una tercera parte de las plantas de tratamiento de agua del país han dejado de funcionar, que un 60% de los centros de salud de Siria están destruidos y que unos 3,5 millones de personas viven en zonas sitiadas o en lugares a los que no puede llegar la asistencia humanitaria, la supervivencia de los civiles inocentes de Siria se debe exclusivamente a su valentía.

Nuestras organizaciones humanitarias, en estrecha colaboración con las organizaciones no gubernamentales nacionales e internacionales, hacen todo lo que pueden para salvar vidas y aliviar el sufrimiento. Nuestros colegas en el terreno cumplen su misión con grandes sacrificios, a pesar de los graves peligros que corren. Y sin embargo, nos consta que lo que podemos hacer no es de ninguna manera suficiente.

Para hacer más de lo que estamos haciendo, para alcanzar y ayudar a más personas, es necesario que también hagan más quienes están involucrados en este terrible conflicto, así como quienes pueden ejercer influencia sobre ellos.

Hoy convocamos a todas las partes implicadas en este conflicto brutal a que den con carácter urgente los pasos necesarios para:

• Posibilitar el acceso humanitario incondicional a todos los ciudadanos que requieran ayuda, tanto a través de las líneas divisorias internas de Siria como a través de sus fronteras.
• Levantar el asedio a las poblaciones civiles impuesto por todas las partes en conflicto, como el que hoy aíslan a algunas zonas de Alepo, la Ciudad Antigua de Homs, Yarmouk, Ghouta Oriental, Moadhamieh, Nubl y Zahra.
• Poner fin a los bombardeos indiscriminados por aire y tierra contra la población civil por parte de las fuerzas del Gobierno y de los grupos de la oposición, así como las demás violaciones del derecho humanitario internacional.

Hasta la fecha, todos los esfuerzos diplomáticos orientados a poner fin a años de sufrimiento han acabado fracasando. Lo que no ha fracasado es la valentía y las ganas de sobrevivir de la extraordinaria población civil de Siria. ¿Serán capaces de demostrar esa misma valentía y esa misma voluntad quienes tienen la responsabilidad, la influencia y el poder necesarios para terminar esta guerra trágica y terrible?

Si los civiles sirios no se han rendido, ¿cómo puede rendirse el mundo en su intento de salvarlos a ellos y a toda Siria?

Valerie Amos
Secretaria General Adjunta de Asuntos Humanitarios y Coordinadora del Socorro de Emergencia

Anthony Lake
Director Ejecutivo de UNICEF

António Guterres
Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados

Ertharin Cousin
Directora Ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos

Dr. Margaret Chan
Directora General de la Organización Mundial de la Salud


Para obtener más información, sírvase dirigirse a:

Jens Laerke, OCHA Ginebra, Tel: +41-22-917-1142, Cell: +41-79-472-9750, laerke@un.org

Abeer Etefa, PAM Cairo. Tel. +202-2528-1730 ext. 2600, Cell: +20-106-663-4352, abeer.etefa@wfp.org

Najwa Mekki, UNICEF Nueva York. Tel: +1-212-326-7448, Cell: +1-917-209-1804
nmekki@unicef.org

Juliette Touma, Oficina Regional de UNICEF para Oriente Medio y Norte de África, Amman, Cell: +962-79-867-4628, jtouma@unicef.org

Melissa Fleming, ACNUR Ginebra, Tel + 41-22-739-7965, Cell: + 41-79-557-9122
Fleming@unhcr.org

Christy Feig, OMS Ginebra, Tel: + 41-79-251-7055, Feigc@who.int


 

 

 

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